lunes, 12 de noviembre de 2012

Frases de Autoestima


"La autoestima es la reputación que adquirimos de nosotros mismos". Nathaniel Branden

"La autoestima es un sentimiento basado en sentirse capaz y amado".  Jack Canfield.


"Existe una evidencia muy grande, entre mayor sea nuestra autoestima mejor trato daremos a los demás". Nathaniel Branden.


"Cuando estas conectado a una fuente común con otra persona a través de la conversación, meditación, jugando con tus hijos, todo este tipo de cosas es cuando tu autoestima aumenta". Jack Canfield 

"Los logros productivos son una consecuencia y expresión de salud y autoestima". Nathaniel Branden.

"La opinión de los demás sobre ti no tiene que volverse tu realidad". Les Brown.

"Nadie puede volver atrás y comenzar algo nuevo, pero cualquiera puede comenzar hoy y crear un nuevo futuro". Sally Field.

"La adversidad y la perseverancia pueden diseñar tu vida. Ellas dan un valor y autoestima que no tiene precio". Scott Hamilton

"Nunca te conviertas en una victima. No aceptes la definición de tu vida por lo que te dicen los demás. Defínete a ti mismo". Harvey Fienstein.

“La persona más influenciable con la que hablarás todo el día eres tú. Ten cuidado entonces con lo que te dices a ti mismo.”  Zig Ziglar

"El primer paso para el cambio es concientización, el Segundo es aceptación". Nathaniel Branden.

"El respeto comienza con uno mismo". Nathaniel Branden.

"Vive con integridad, respeta a los demás y sigue tu corazón". Nathaniel Branden

“Sólo si me siento valioso por ser como soy, puedo aceptarme, puedo ser auténtico, puedo ser verdadero”  Jorge Bucay

“Las personas que piensan que no son  capaces de hacer algo, no lo harán nunca, aunque tengan las aptitudes”  Indira Gandhi

"Debido a que no eres igual que otro ser humano, tu eres incomparable". Brenda Ueland

"El éxito mas grande es la aceptación de uno mismo." Ben Sweet

"Tu tiene dentro tuyo todo lo que necesitas para superar los desafíos de la vida". Brian Tracy 

"Las personas frecuentemente dicen que esta persona no se ha encontrado a si misma. Pero el si mismo no se encuentra. Es algo que uno crea". Thomas Szasz

"Soy cada vez mas agradable conmigo mismo cada día. Empiezo a gustarme a mi mismo". Sandra Ray

"Las personas con alta autoestima no necesitan sentirse superiores a los demás, no necesitan compararse con los demás. Su alegría radica en quienes son y no en tratar de ser mejor que los demás". Nathaniel Branden

"Nadie tiene una opinión buena de un hombre que tiene una opinión baja de si mismo". Anthony Trollope

"El psicoanálisis muestra al infante pasivo de amor e incapaz de soportar la hostilidad. El desarrollo es el aprendizaje de amar activamente y soportar el rechazo". Karl Stern

"Yo confío en mi misma. Cuanto mas confío en la gente mas soy recompensada". Sondra Ray

"De todas las trampas en la vida, la falta de autoestima es la peor y la mas difícil de superar. Debido a que esta diseñada por tus propias manos y se centra en la frase: No vale la pena, no lo puedo hacer". Maxwell Maltz

"Todos sabemos que la autoestima viene de lo que piensas de ti mismo, no de lo que los demás piensan de ti". Gloria Gaynor

"Vive con integridad, respeta a los demás y sigue tu corazón". Nathaniel Branden

"Hay dos cosas que desarrollan la autoestima. Una es la calidad de las relaciones con los demás, donde te sientes amado y estas haciendo la diferencia en la vida de otros. La otra es lograr tus metas". Jack Canfield 

"Si ves que no confías en nadie, la vida puede ser muy dura para ti. Quizás no confías en ti mismo". Sondra Ray

“La satisfacción de la necesidad de autoestima conduce a sentimientos de autoconfianza, valía, fuerza, capacidad y suficiencia, de ser útil y necesario en le mundo”  Abraham  Maslow

“Es fácil tener confianza en ti mismo y disciplina cuando eres un triunfador, cuando eres el número uno. Lo que necesitas es tener confianza y disciplina cuando todavía no eres un ganador.”  Vince Lombardi

domingo, 4 de noviembre de 2012

El Valor de la Generosidad


A veces es difícil definir algo con tus propias palabras y acudes a ejemplos para dar a entender un concepto… algo así me ocurre en este momento al intentar hacerlo con la “generosidad”.

Muchos pensarán tal vez en los famosos o millonarios que hacen una que otra donación, con bombos y platillos, a una causa benéfica. Muchos han sido nombrados como “Embajadores de buena voluntad” y hasta cierto punto llama más la atención ese nombramiento que la misma causa que se supone apoyan.

A menor escala, no falta esa persona que conocemos que da cosas para “ayudar a los más necesitados” pero el problema es que lo que da esta usado, desgastado, sucio y no sirve.  Con eso pretende lavar su conciencia y formar un basurero en un lugar distinto a su casa.

La pregunta es, ¿se hace un acto “generoso” para no sentirnos culpables? o tal vez ¿para destacarnos socialmente?..

Ser generoso implica dar no solamente dinero, sino también nuestro tiempo, escuchar con paciencia a una persona que necesita orientación o un consejo, tal vez posponer nuestros planes para ayudar a realizar otros que no nos pertenecen o no representan un interés particular propio.  Por ejemplo, algo muy sencillo, ver y ayudar a alguien que busca una dirección mientras vas afanado por la calle porque se te hizo tarde.

Ser generoso implica inequívocamente buscar el bien para otro, así de simple.
Se trata de un acto de voluntad desinteresado para entregar algo que tenemos y no algo que nos sobra o abandonarlo porque ya no lo queremos.

También es saber recibir porque de esa manera la otra persona puede aprender a serlo.  La generosidad la encontramos entonces en los dos sentidos.

La persona generosa tiene una escala definida de valores, es por esto que se necesita una sólida formación para aplicarla en la vida diaria y tener la certeza de que no nos equivocamos. Tal sería el caso de alguien que ayude a un familiar que ha robado y no a la víctima, aquí la escala de valores esta mal cimentada.

Ser generoso implica una actitud de servicio de la mano con la prudencia, pues de no tenerla no se estaría ayudando en realidad a alguien, por el contrario, se le haría un mal. Un ejemplo de esto es dar limosna a niños en la calle que son utilizados o alquilados por adultos para que se dediquen a la mendicidad.  Esa monedita que se da en el semáforo lo único que hará es prolongar la explotación del menor.

Hay personas que sienten la inmensa necesidad de ayudar en África, ir a selvas espesas, etc., pero no caen en cuenta, o no quieren ver, que a su lado hay personas que requieren de su tiempo, de sus consejos, de su generosidad. Muchas veces no se necesita ir al fin del mundo para empezarlo a cambiar.

¿Cómo se aprende a ser generoso?
Indudablemente las palabras convencen pero en definitiva es el ejemplo el que arrasa.  No es un proceso fácil pero empieza en casa, con el actuar de los padres.  Los niños pequeños no son conscientes de lo que es “mío” y por tanto no tienen problemas en dar todo sin pensar en mirar si en realidad existe algo por solucionar.

En la adolescencia pueden tener la tendencia de darlo todo sin medir consecuencias porque disponen de cosas que en realidad no les pertenecen o creen que sus padres arreglarán cualquier desmadre que causen. Ven la vida en blanco y negro, tienden ayudar más a sus amigos que a su familia y no distinguen el capricho de una verdadera necesidad.

En indispensable que los padres tengan bien clara una escala de valores, pues a medida de que los hijos crezcan los tendrán a ellos por referencia. 

Ser generoso NO implica:

  •  Afectar la vida digna de nuestra familia, pues ellos son nuestra primera responsabilidad.
  • Entregar objetos materiales de tal forma que buscamos compensar nuestra falta de amor, de compañía o por ahorrarnos “perder” el tiempo con alguien.
  • Que deba ser exclusivamente cuando existe algún lazo de afectividad, buscar algo a cambio o tener un interés.
  •  Ayudar a solventar los caprichos de otro.

 Un acto verdaderamente generoso es aquel que me exige voluntad, esfuerzo, convicción profunda de servir a los demás, ser incondicional y finalmente no “dar” sino DARME. 

La generosidad es el últimas una de las tantas manifestación de amor, del buen amor.



Les dejo con una pequeña historia para reflexionar:

EL  COLLAR  DE  TURQUESA

Detrás del mostrador un hombre miraba distraídamente hacia la calle mientras una pequeña niña se aproximaba al local. Ella aplastó su nariz contra el vidrio del espectacular aparador y de pronto sus ojos color miel brillaron cuando vio un determinado objeto.

Entró decididamente en el local y pidió ver un hermoso collar azul que le había llamado la atención y le dijo al vendedor:

- Es para mi hermana ¿Podría hacerme un lindo paquete?

El vendedor del local, quien estaba a un lado, miró a la chica con cierta desconfianza y con toda tranquilidad le preguntó:

- ¿Cuánto dinero tienes, pequeña?

Sin alterarse ni un instante, la niña sacó de su bolsillo un atadito lleno de nudos, los cuales delicadamente fue deshaciendo uno por uno. Cuando terminó, colocó orgullosamente el pañuelo sobre el mostrador y con inusitado aplomo, dijo:

- Esto alcanza, ¿no? 

En el pañuelo solamente había unas cuantas monedas… Mirando al dueño con una tierna mirada que expresaba una mezcla de ilusión y tristeza le dijo:

- ¿Sabe?, desde que nuestra madre murió, mi hermana me ha cuidado con mucho cariño y la pobre nunca tiene tiempo para ella. Hoy es su cumpleaños y estoy segura que ella estará feliz con este collar, porque es justo del color de sus ojos. 

El empleado miraba al dueño sin saber qué hacer o decir, pero éste sólo le sonrió a la niña, y se fue a la trastienda, y personalmente lo envolvió en un espectacular papel plateado e hizo un hermoso moño con una cinta azul. 

Ante el estupor del empleado, el dueño colocó el hermoso paquete en una de las exclusivas bolsas de la joyería y se lo entregó a la pequeña diciéndole: 

- Toma, llévalo con cuidado - y ella se fue feliz saltando calle abajo. 

Todavía no había terminado el día cuando una encantadora joven de cabellos rubios y maravillosos ojos azules entró en el negocio. Colocó sobre el mostrador el paquete desenvuelto y preguntó:

- ¿Este collar fue comprado aquí?

El empleado cortésmente le pidió que esperara un momento y fue a llamar al dueño, quien de inmediato regresó, y con la más respetuosa sonrisa le dijo:

- Sí, señora, este collar es una de las piezas especiales de nuestra colección exclusiva y en efecto, fue comprado aquí esta mañana. 

- ¿Cuánto costó? 

- Lamento no poder brindarle esa información, señora. Es nuestra política que el precio de cualquier artículo siempre es un asunto confidencial entre la empresa y el cliente.

- Pero mi hermana sólo tenía algunas monedas que ha juntado haciendo muñecas de trapo con ropa vieja. Mi sueldo es demasiado modesto y apenas nos alcanza para sobrevivir. Este collar ciertamente no es de fantasía, ¡y ella simplemente no tendría dinero suficiente para pagarlo!

El hombre tomó el estuche, rehízo el envoltorio casi ceremoniosamente, y con mucho cariño colocó de nuevo la cinta diciendo mientras se lo devolvía a la joven:

- Ella pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar. Su hermanita dio todo lo que tenía. 

El silencio llenó el local y las lágrimas rodaron por el rostro de la joven, mientras sus manos tomaban el paquete y salía de allí lentamente, abrazándolo fuerte contra su pecho.



ÉXITOS  PARA  TODOS