domingo, 6 de mayo de 2012

AMAR ES UNA DECISION


Un esposo fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse.  
El Sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra:

- Ámela- Luego se calló. 

-Pero es que ya no siento nada por ella.

-Ámela- -repuso el Sabio. Y ante el desconcierto del señor, después de un oportuno silencio agregó lo siguiente: 

Amar es una decisión, no un sentimiento; amar es dedicación y entrega.  Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor. 

El amor es un ejercicio de jardinería: 
Arranque lo que hace daño, preparé el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide. 

Esté preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvia, más no por eso abandone su jardín. 

Ame a su pareja, es decir, acéptela, valórela, respétela, derle afecto y ternura, admírela y compréndala. 

Eso es todo “Ámela”.

Esto es tanto para ELLAS como para ELLOS.

Gracias a Martha E. García por darme aconocer esta historia.