miércoles, 4 de enero de 2012

¿El progreso exige aprobar el aborto?

Nota de la Blogger: Este artículo lo he extraído de la revista “El Aborto. Implicaciones médicas, sociales, económicas, éticas y políticas” pero en ella no se cita al autor de este escrito. Sin embargo parece que están apoyados en los escritos y comentarios del Profesor Jérome Lejeune. Ofrezco mis disculpas a los lectores y al autor. Tan pronto tenga su nombre haré la edición de esta entrada.

Tópico: Prohibir el aborto es un tabú del que hay que liberar a una sociedad que quiera estar a favor del progreso. Así lo han visto las naciones más progresistas del mundo en las que ha sido legalizado.

No se ve por qué las prácticas abortivas representen un progreso, ni en un orden material, ni en un orden moral. Tampoco la ley moral es un tabú que el progreso tenga que eliminar.

La serie de adjetivos y expresiones que se aplican quienes desean la implantación del aborto puede resumirse en ésta postura: «progresista y liberal», frente a los «retrógrados e inmovilistas», obstinados en mantener una «ley conservadora».

Desde luego, el adjetivo que más cuadra a quien pretende guardar la vida humana es el de «conservador».

El tópico olvida que análogamente a como la libertad cuenta con condicionamientos naturales, también tiene en conformidad con la ley moral su meta: se trata de un vínculo que no es establecido por la propia libertad. Y el verdadero progreso está en que la actividad del hombre y las leyes sociales se conformen cada vez más a esa meta moral.

«Las discusiones sobre el aborto —decía Julián Marías— han hecho aflorar una apelación, que de vez en cuando aparece, al ejemplo de los países civilizados. Se ha llegado a decir que la legalización del aborto nos “europeiza”. En todos los países, en todas las épocas ha habido crímenes, crueldades, violencias y —no lo olvidemos— estupideces. En algunos, y en ciertas fases de la historia, se han hecho además maravillosas creaciones intelectuales, artísticas, políticas y —no lo olvidemos tampoco— morales. Estas creaciones son las que autorizan a llamar civilizados a algunos países.

Lo más grave, a mi juicio, que ha ocurrido en el mundo occidental durante todo el siglo XX, sin excepción, es la aceptación social del aborto.

Demasiado sé que muchos países civilizados le han dado curso legal, con unas u otras restricciones, con unas u otras hipocresías. Pero no me parece indicio de civilización, sino todo lo contrario; ni creo que sea un progreso, sino una brutal regresión a épocas que se creían definitivamente superadas».

El Dr. Bernard Nathanson nos pone en guardia, desde su propia experiencia de médico abortista arrepentido, sobre el modo en que se orquestan las campañas que, en pro de la emancipación y del progreso, reivindican el aborto:

«En 1968 organicé un grupo llamado Asociación Nacional para la Revocación de las Leyes del Aborto. A nuestros contrincantes los cogimos durmiendo. En esta organización, que unió todas las fuerzas que había entonces en pro del aborto, ideamos una serie de tácticas para nuestra campaña. Le dijimos al público que de diez a quince mil mujeres morían cada año debido a los abortos clandestinos. De hecho, sabíamos por nuestras investigaciones que el número era más bien de doscientas o trescientas. Inventamos también lemas sumamente persuasivos y agresivos, como «la mujer tiene derecho al dominio de su propio cuerpo», «libertad de elección», «la conspiración católica» y otros similares.

Establecimos una clínica bajo el nombre de Centro de Salud Sexual y de la Reproducción, un eufemismo bastante bueno para lo que a fin de cuentas se convirtió en un matadero. Durante la época en que fui director de la clínica se practicaron 60.000 abortos, aproximadamente 120 diarios. Yo mismo, personalmente, he realizado cerca de cinco mil abortos a lo largo de mi vida.

La clínica generaba unos ingresos de cinco millones de dólares anuales».

A través de estas declaraciones uno se pregunta: ¿dónde está el lazo que une la libertad, la democracia y la cultura con el aborto?

En Inglaterra, Anne O'Donnel, portavoz del Life Labour Group, creado en el seno del grupo

laborista, afirmaba en el curso de una campaña en pro de la vida:

«El principio socialista de la distribución según las necesidades ha inspirado nuestra acción hacia los ancianos, los enfermos, los disminuidos, los parados, los mal pagados: ¿Cómo abandonaremos según esto, a quien está en la más grande necesidad, el niño no nacido (unborn child)?».

Esta afirmación de socialismo —plausiblemente sincera y consecuente— inspiró un pequeño comentario en Le Monde a Jean Toulat, autor de Le Droit de naitre:

«Anne y sus amigos lo saben: la actitud de progreso consiste en promover una real libertad de no abortar. Hay que tomar medidas de orden familiar y social para favorecer la protección de la vida; las cuales ayudarían a que la mujer evitara esta prueba del aborto».




11 comentarios:

  1. Hola!!

    No sé si está bien o no, no soy quien para juzgar, aquí se hacen en la clandestinidad y además del feto muren muchas mujeres, tal vez si se hicieran a la luz del día no pasaría eso……

    Feliz 2012 y un abrazo de oso.

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  3. Hola Común: por gente que sigue pensando que no sabe si esta bien o no es que estamos como estamos.

    Unos estamos a favor de la vida, otros en contra, pero la gran mayoría "no sabe" y esa indiferencia es lo que no esta matando.

    Necesitamos formación de conciencia y en valores. Con ello poco a poco seremos mejores seres humanos.

    La legalización del aborto no soluciona nada. En mi país ya se hizo y sigue ganando la clandestinidad.

    Nadie es quien para ponerle precio a la vida de otra persona, mucho menos cuendo se trata de tu propio hijo.

    ÉXITOS PARA TI

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  4. Desde cuando la vida es un tabú?
    Me basta saber k la vida NO ES un tabú
    Para comprender "el aborto" es un asesinato.

    Vero Cohen, los argumentos y justificaciones
    abortistas están fundamentados en la mentira,
    ignorancia y desinformación, lamentablemente
    su éxito es tanto much@s dudan si esta bien
    o mal abortar.

    Un abrazo y otro mas.

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  5. Hola Irlanda, estoy de acuerdo contigo.

    Ya sebes que se dice que "solo se ama lo que se conoce" y es preocupante que ni siquiera se aprecie la propia vida. Si de verdad lo hiciéramos, el aborto no existiría.

    El motivo para abortar siempre será por miedo.

    Miedo a reconocer el valor de la vida de otra persona; miedo a darnos cuenta que el amor es tan grande que hasta una vida puede nacer de él; miedo de pensar que una personita puede cambiar nuestra vida y la del mundo; miedo a ver como un bebe puede hacernos fuertes y frágiles a la vez; miedo a reconocer de frente que el vientre se ha convertido en una tumba y que se necesita de la mentira del aborto pata callar la voz de la conciencia.

    Recibo tu abrazo y te digo que ÉXITOS PARA TI

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  6. Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!

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  7. Hola David, gracias por tus palabras. Pasaré por el tuyo a ver si encuentro algún consejito para el 2012.

    EXITOS PARA TI

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  8. Este es un tema muy delicado del que se podrian sacar muchos puntos que generarian varios debates.... Personalmente yo lo permitiría siempre que se demostrara que la madre ha sido víctima de una violación o cosas por el estilo...
    En el fondo es una vida la que estamos quitando.... o solo es un proyecto de vida? Dejo la pregunta en el aire!!
    Buen blog!!

    Un saludo y suerte en el concurso si te presentas!!

    Xipo "En el mundo perdido" - Participante en la categoría de "viajes"

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  9. Hola Xipo, tienes razón, es una vida la que se estaría quitando pero ella es igual de valiosa como la tuya o la mía.

    Nadie es una casualidad y cada quien tiene dignidad y derecho a vivir desde su concepción. El problema de relativizar el valor de la vida provoca que haya gente de mayor o menor categoría, discriminación, o en otras palabras, que un ser humano diga a capricho, conveniencia, etc., quien vive y quien muere.

    El aborto nunca será señal de una sociedad moderna o civilizada sino una solución "tangencial" que no remedia la raíz del problema.

    ÉXITOS PARA TI

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  10. Uno de los contrarios de lo civilizado es el barbarismo, la barbarie, siempre que escuchamos algo de ello lo asociamos con personas armadas con un garrote, vestidas con pieles de animales, dispuestos acabar con la vida de los que se les opongan, me parece que el aborto es más cercano al barbarismo; una sociedad que no es capaz de valorar ni satisfacer las necesidades más básicas de los individuos que la componen, no está en vía de progreso sino de degradación y auto-destrucción.

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  11. William9co tienes razón. Un progreso REAL debe ser sano, promover valores, educar conciencias, ayudar a mejorarnos como seres humanos en todo sentido y sin afectar nuestro planeta.

    Una sociedad que aprueba o justifica el aborto esta llamada a una merecida extinción. Es duro, pero si la especie humana no se valora a sí misma, mucho menos va a saber cuidar de la tierra...

    Confío en que estamos a tiempo para una solución, hay que cambiar esas formas de pensar que atentan contra la vida, a eso que llamo mediocridad mental.

    Gracias por tu visita :D

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