martes, 25 de octubre de 2011

Las olimpiadas del amor fraterno

Hoy les presento una pequeña y rica historia. Muchos creemos tener una buena calidad de ser humano pero en realidad no es así. Para ser una excelente persona no se necesita ser inteligente, millonario, o tener títulos profesionales, simplemente tener corazón y pensar en la persona que tienes a tu lado.

Años atrás, en unas competencias de las Olimpiadas Especiales celebradas en Seattle, nueve contendientes, todos con deficiencias físicas o mentales, se alistaron en el punto de arranque para la carrera de las 100 yardas.

Al sonido de la pistola, todos empezaron, aunque no muy precipitadamente, pero con ganas de correr hasta el final y ganar. Todos, eso es, excepto por un niño que tropezó, se revolcó varias veces, y comenzó a llorar.

Los otros ochos, al oír llorar al niño, aflojaron el paso y miraron hacia atrás. Entonces, para la sorpresa de los espectadores, todos regresaron para asistirle. Una niña con el Síndrome Down se agachó y besándole le dijo:

"Esto te hará sentir bien." Entonces los nueve enlazaron sus brazos y caminaron todos juntos hasta la línea final.

Todos en el estadio se pararon y aplaudieron efusivamente por largo tiempo. Nunca había habido unas olimpiadas tan emocionantes y tan reveladoras de las mas altas capacidades humanas. Las personas que estuvieron allí todavía cuentan lo sucedido.

¡Cuánto nos enseñan estos hermanos "retrasados"!

Como siempre, EXITOS PARA TODOS

lunes, 17 de octubre de 2011

Buscando a Dios


Considero que de una u otra manera, en el fondo todos tenemos la convicción de que Dios existe. Algunos la llamarán de una manera, otros lo negarán, pero de todas formas creemos en un ser superior el cual necesitamos conocer a como de lugar, sentirlo cercano...

Hoy les traigo una pequeña historia que nos enseña que a Dios no se le define, no es un complejo concepto abstracto, simplemente es alguien a quien se le vive. No confundamos el conocimiento teórico de Dios con el conocimiento reaal de él.

Un joven inquieto se presentó a un amigo y le dijo:

-Busco a Dios.

El amigo le echó un sermón, que el joven escuchó con paciencia. Acabado el sermón, el joven marchó triste en busca de un catequista.

-Busco a Dios, le dijo llorando.
El catequista le leyó una pastoral que acababa de publicar en el boletín y el joven oyó con gran cortesía, pero al acabar la lectura se fue angustiado a su padre a decirle:

-'Busco a Dios'.

Su padre se dispuso a darle un discurso, pero el joven rompió en sollozos sin poder contener la angustia.

-'¿Por qué lloras?', le preguntó el papá totalmente desconcertado.

-'Busco a Dios y me dan palabras'-, dijo el joven apenas pudo recuperarse.

Aquella noche, el amigo, el catequista y el padre tuvieron un mismo sueño.

Soñaron que morían de sed y que alguien trataba de aliviarles con un largo discurso sobre el agua.


ÉXITOS PARA TODOS

domingo, 9 de octubre de 2011

La Historia de Steve Jobs


Nació el 24 de febrero de 1955 en San Francisco California, fruto de una relación de dos estudiantes universitarios Abdulfattah Jandali y Joanne Carole. Ellos decidieron dar a la criatura en adopción pero la pareja que lo hiciera debería tener título universitario y asegurar para su hijo estudios superiores.

Luego de ser rechazado por una pareja que reunía los requisitos, Paul y Clara Jobs lo adoptan. Paul y Clara no terminaron la secundaria y la universidad respetivamente. Ellos aseguraron a sus padres biológicos que harían hasta la imposible para que el niño cursara una carrera en la Universidad.

Cuando Steve estaba en la escuela en Cupertino se unió al Club de Exploradores de Hewlett-Packard. Lo que allí conoció le impresionó de tal manera que supo a que dedicaría el resto de su vida. Ya en secundaria trabajaría para Hewlett-Packard en la época de verano.

En 1972 ingresa a la Universidad de Portland pero por la falta de interés en varias materias y los elevados costos económicos sólo se matriculó por 6 meses; sin embrago siguió como asistiente a las clases que llamaban su atención por 18 meses. Sus estudios de caligrafía le servirían para que más tarde diseñara la tipografía del primer Mac.

En 1974 trabajó como técnico en Atari Inc. en donde colaboró para la creación del juego Breakout.

Un amigo de Jobs, el visionario Steve Wozniak que trabajaba en Hewlett-Packard, manifestó en esa empresa que tenía como idea la creación de un computador personal la cual fue tachada de ridícula. Este fue el hecho que originó que Jobs y Wozniak fundaran en 1976 a Apple Computer Company.

El primer computador personal se llamó Aple I y se dio a conocer entre aficionados a la informática, ferias, etc. El crecimiento de la nueva compañía se tornó inevitable.

Años después, tras la presentación del computador Lisa (especial para gente con pocos conocimientos en informática) y la Interfaz gráfica de usuario para el Apple Macintosh, y las serias diferencias entre Jobs y John Sculley, el fundador de Apple abandona la compañía en 1985.

En 1986 Jobs compra a Graphics Group y cambia su nombre a Pixar y empieza a producir películas para Walt Disney. Se estrenó en 1995 con Toys Story la cual mereció un premio Oscar; le siguieron éxitos como Bichos (1988), Monsters Inc (2001), Buscando a Nemo (2003), Cars (2006), Wall-e (2008) y Up (2009) entre muchas otras.

En 1997 Steve regresa a Apple que se encontraba en declive y decide hacerla surgir nuevamente. Fue así como hizo una “atrevida” propuesta a su principal competidor Microsoft para que éste le inyectara capital a la compañía a cambio de un 4% de las acciones. Esto facilitó que Apple se concentrara en mejorar sus productos y probar nuevas alternativas como el Ipod, Itunes Store y el iMac que revolucionaron la industria en muchos sentidos.

En el 2004 se le diagnosticó cáncer de páncreas, en el 2009 padeció un desequilibrio hormonal y se le realizó un trasplante de hígado. Estos padecimientos provocaron su retiro temporal en diferentes épocas.

Fallece el 5 de octubre de 2011 a la edad de 56 años como consecuencia del trasplante.

domingo, 2 de octubre de 2011

La raíz ideal del hombre de hoy

Estoy segura que si alguien te pregunta ¿cuál debería ser el entorno ideal para que nazca un niño?, sin duda alguna dirías que sea en medio de una familia bien conformada, sólida, una que te apoye, que esté presente en los momentos difíciles, etc.

Hoy en día existen circunstancias que han ganado terreno y provocan que el ideal de la familia sea más difícil de realizar. Empecemos diciendo que algunos afirman que no necesariamente los padres tienen que estar casados, no necesariamente deben ser un hombre y una mujer, etc…

Cada quien es lo que ve y lo que vive, la manera en que se cimientan las enseñanzas, valores y convicciones a lo largo de nuestra vida es lo que nos define como personas integrales o no.

Un niño no necesita solamente alimentos, cuidados físicos y ropa, requiere de alguien que le enseñe a vivir, a tratar a los demás, alguien que le indique lo que está bien y lo que está mal, alguien que le enseñe lo más noble que el alma humana puede hacer, lo que le inspira, lo que le da soporte y eso es aprender a amar, pero amar bien.

Los niños entienden el mundo tal y como le enseñan los adultos, de ahí la importancia de “estar en forma” en el aspecto de personal de quien le instruye. En este caso aplicaría ese refrán que dice “de tal palo tal astilla”.

Me permito citar un aparte del libro “Moral, el arte de vivir” del Padre Juan Luís Lorda:

“La primera enseñanza recibida marca mucho a una persona. En los primeros años, cuando la inteligencia empieza a despertar, las vivencias penetran en la personalidad con una hondura especial. De una lado, quizá, porque es lo primero que se recibe y destaca más, como destaca más el primer signo que se escribe sobre un papel en blanco. De otro, porque el tiempo interior transcurre muy lentamente y parece como si las impresiones tuvieran mayor margen para quedar grabadas.”

Es necesario reconocer que no basta con que seamos “buenas personas” sino que seamos personas excelentemente formadas en conciencia y en valores, instruidas, personas que sepamos anteponer nuestros intereses personales a los de una comunidad, ser alguien que viva la fidelidad, que sea de confianza, alguien con quien contar y tenga el carácter suficiente para corregir de la mejor manera al semejante.

Nadie ha venido aquí por generación espontánea, cada quien es el resultado de la historia y decisiones de sus antepasados pero eso no quiere decir que estemos condenados a repetir los errores del antaño sino que tenemos la madera para hacer lo que está bien, y de una u otra manera marcar la diferencia en un medio al que le cuesta cambiar.

El ideal es que sean nuestros padres, una familia bien integrada, firme, la que nos haga esas marcas que dominarán en nuestra vida pero a veces las cosas no se dan así. Necesitamos ser conscientes de la responsabilidad que tenemos en ser líderes, ejemplos o luz para inspirar a otros, para darles la confianza suficiente de sentir que ellos pueden cambiar.

Considero que la raíz del hombre de hoy es el amor. Es fácil decirlo pero, como todas las cosas buenas, exige mucho. Pide sacrificios, renuncias, tolerancia, paciencia, honestidad, coherencia, confianza, excelencia, fortaleza, humildad, justicia, optimismo, perseverancia, respeto, servicio, etc.

La pregunta es ¿estamos dispuesto a seguir el camino que nos llevará a él?

La sociedad de hoy aprendió a odiar, a ser individualista, a ir por un camino corto y nada exigente. Eso es fiel reflejo de lo que le hemos enseñado a muchos de los niños que hoy son los adultos. Sin embargo creo que no es tarde para ayudarlos y ayudarnos a enderezar el camino pues recordemos que “el amor todo lo hace nuevo” y como consecuencia de ello la raíz del hombre puede cambiar.

EXITOS PARA TODOS