jueves, 24 de febrero de 2011

¿No es extraño?

Hola a todos, hoy les comparto una historia que leí en la red, trata sobre la coherencia de vida.

Muchas veces vemos las cosas con diferente cristal de acuerdo a nuestra conveniencia, parcializamos nuestra realidad y ponemos por delante los intereses propios dejando en un segundo plano lo que realmente vale la pena. Se desconoce su autor.

¿No te parece extraño?

- Como un billete de $10 parece tan grande cuando lo llevas a la Iglesia y tan pequeño cuando lo llevas a las tiendas...

- Cuán larga parece una hora cuando servimos a Dios, pero qué corta cuando vemos nuestro programa favorito...

- Qué difícil nos vienen las palabras al rezar y cuán fácil cuando platicamos con un amigo.

- Cuánto nos emocionamos cuando un juego de béisbol se extiende a entradas extras y cuánto nos quejamos cuando una misa es mas larga de lo usual.

- Lo difícil que es leer un capítulo de la Biblia, pero qué fácil leemos100 páginas de una novela popular o de un periódico deportivo.

- Cómo las personas desean los asientos del frente en cualquier juego o concierto, pero cómo hasta se esfuerzan para buscar asientos en la parte de atrás de la Iglesia.

- Qué necesitemos 2 ó 3 semanas de aviso para responder a un evento de la Iglesia pero ajustamos nuestros compromisos sin previo aviso para otros eventos aunque sea en el último momento.

- Lo difícil que es aprender una verdad simple del Evangelio para compartirla con otros, pero qué fácil que es para la misma persona entender y repetir un chisme.

- Cómo creemos lo que dicen los periódicos pero cuestionamos lo que dice la Biblia.

- Cómo podemos enviar miles de chistes por correo electrónico y se esparcen como reguero de pólvora, pero cuando empezamos a enviar mensajes acerca de Dios, la gente lo piensa dos veces antes de compartirlos.

- Que en nuestros países cristianos los sitios mas visitados en el internet son los que ofenden al Señor.

- Que muchos sean tan cuidadosos para escoger lo que entra en su estómago pero no se preocupan de lo que entra en su mente o en su corazón.

- Que todos quieran ir al cielo y pocos se preocupan de vivir las exigencias del evangelio necesarias para lograrlo.

Es extraño, ¿no te parece?

jueves, 17 de febrero de 2011

¿Es necesaria la moral?


Nadie sabe definirla, parecemos entenderla, pero al hablar de ella se tiene la sensación de que fuera una cuestión de gustos muy subjetivos que van cambiando drásticamente a medida que pasan las generaciones.

Sin duda alguna hay quien ve a la moral como algo que restringe y le quita a la vida todo lo bueno que tiene, pero a la hora de la verdad lo que la moral propende es en tener un mínimo de normas que garanticen la convivencia en la sociedad y que se respete al ser humano como tal. En otras palabras, ella se traduce de una manera práctica en un “saber vivir bien”

¿Por qué es necesaria?

El origen de la moral se desprende de la vida misma, de las experiencias, de los conocimientos y habilidades que la humanidad ha alcanzado a lo largo de su historia en un proceso que puede ser descrito como de ensayo y error.

¿Cómo aprende alguien a caminar? Observando, practicando, cayendo y levantándose. A medida que se cumpla con este proceso, el bebe irá forjando su propio estilo para hacerlo. En caso de que este mal necesitará de zapatos ortopédicos, plantillas, cirugías correctivas, etc. que le ayuden a componer su postura y evitar así problemas que a futuro que le afecten.

¿Cómo aprende una sociedad a practicar la moral? ¡Aprendiendo a vivir bien!, de acuerdo con la dignidad que como seres humanos tenemos. ¿No es contradictoria ver como “evoluciona” nuestra sociedad desconociendo el valor que cada uno tiene como persona? Eso a la hora de la verdad no es ningún avance.

Todos somos humanos, pero pocos son personas. Cada vez se va restando prioridad a esa formación que como seres humanos necesitamos para luego descubrirnos como personas. Hacerlo implica esfuerzo, sacrificio e ir más allá de lo que puede llegar un ente.

En otras palabras, el ambiente que nos encargamos de crear será el que nos estimule y exija a ser más o menos en el desarrollo de nuestras capacidades, a ser evolucionados o cavernícolas. Para ello es indispensable reconocer que estamos en un proceso de aprendizaje, porque nadie nace sabio, cuyo ideal es que nos lleve a brillar conforme a lo que vemos de los mayores.

La humanidad ha recorrido un largo camino en la historia y ha sido testigo de aciertos y fracasos que le han marcado; pero también puede aprender de sus errores para no repetirlos, he ahí la importancia de la moral. Es un punto de apoyo que permite mantener el equilibrio sano de lo que somos y evitar así la degradación. LA MORAL NOS ENSEÑA A USAR BIEN LA LIBERTAD.

Ella no puede quedar en un conocer, necesita convertirse en una acción que se repita una y otra vez por fuerza de voluntad hasta ser costumbre. Sólo de esta manera nuestros comportamientos serás morales. Es la coherencia entre lo que queremos, el uso de la libertad y lo que hacemos.

Todos deseamos vivir la paz, la calma, la tranquilidad, la felicidad, la honestidad, etc., éstas son cosas ciertas que no admiten medias tintas ni opiniones; por ejemplo, no se puede ser “casi honrado”. Hay que saber querer lo que es bueno, y por ser bueno lo apetecemos pero no nos va a llegar así no más.

Cuando se da una opinión es claro que no hay nada seguro o que el conocimiento es escaso o nulo, pero ello no quiere decir que la que predomine sea cierta.

Es por esto que la moral no cambia, es una, es fija y por tanto exigente. Está última parte es la que no nos gusta practicar porque nos desacomoda. Lo que veo hoy en nuestra sociedad es que somos un montón de ciegos que caminamos con “sabiduría individual” para terminar en un precipicio.

¿Las consecuencias? Ya las tenemos, solo basta mirar como estamos: aplaudimos al pícaro; justificamos los abortos; se predica una libertad sexual que termina en irresponsabilidad sexual, perversiones y violaciones; se considera a alguien “inteligente” si hace trampa, si roba y huye con el dinero; se miran a las personas casadas como un trofeo sin pensar en su pareja o familia; “todo es relativo” menos la moral que cumple el papel de un faro.

Ese cuento del progreso social esta mal cimentado, ya vemos como poco a poco nos vamos degradando porque cada quien tiene “su propia moral”

Los dejo con esta máxima, desconozco su autor:

“Los valores económicos constituyen la fuente de supervivencia de la sociedad. Los valores morales son la fuente de supervivencia de la especie.”

ÉXITOS PARA TODOS




miércoles, 9 de febrero de 2011

Un Basurero llamado Tierra


¿Alguna vez han observado el ciclo de la naturaleza y lo que ocurre con lo que ella produce? Un ejemplo: los elefantes caminan en busca de agua y alimento para su sustento, al hacerlo consumen el precioso líquido de los ríos y dejan a cuanto arbusto ó árbol encuentran sin hojas ni frutos. Pasa el tiempo y mueren tendidos en el suelo, se descomponen o alimentan a otras especies, etc.

Los desechos que se producen pasan a ser parte del ciclo que les comento. Dicho de otra manera, la naturaleza crea residuos, desechos, o como le quieran llamar, que son 100% procesados o transformados para que ellos sigan contribuyendo con el ciclo, de manera que no lo detienen sino que lo impulsan para que siga funcionando. Ella no desperdicia nada y sigue cambiando.

Ahora bien, un buen día apareció en la tierra la especie humana y con el tiempo fue creando nuevas herramientas, procesos, tecnologías, etc. que se acomodan a las necesidades del momento. En algún instante algo ocurrió y empezó a alterar el ciclo de la naturaleza, de manera que ya no puede ser el mismo de siempre, sino que es obstruido por darle prioridad a sus intereses de una manera desorganizada.

El hombre ha roto el equilibrio que la naturaleza necesita y ha tomado de ella mucho más de lo que puede dar porque simplemente necesita tomarse su tiempo. El ser humano quiere las cosas ya, y no piensa en reponerlas porque implica el uso de su tiempo y esfuerzo en cosas que no le reportan un resultado inmediato.

Es así como en los últimos años, se han “explotado” más de la tercera parte de los recursos naturales que no van a tener el tiempo de recuperarse pero que, sin lugar a dudas, dejan ver el efecto de su ausencia en el mundo.

Pienso que si nuestra especie fuera amiga del planeta, produciría desechos que la naturaleza pudiera procesar para su propio beneficio (que a la larga es también el nuestro) y la situación de hoy en día sería muy distinta.

Considero que el intelecto y los intereses humanos han sido mal enfocados. La basura que producimos no puede ser procesada por la naturaleza, al contrario, exponerla al fuego, o hacer que haga contacto con la tierra, la luz del sol o las lluvias, desencadena un proceso que libera toxinas que van envenenando lo que esta a su paso.

De ser una especie más nos hemos convertido en parásitos mortales que no hacen lo suficiente, ni siquiera para si mismos. Esto es solamente una alarma.

Les comparto un vídeo muy interesante titulado “La historia de las Cosas”, se trata de un documental hecho por Annie Leonard, quien ostenta el título en Ciudad y Planeamiento Regional. Ella muestra de una manera amena y seria la conexión que existe entre economía, medio ambiente y nuestra sociedad.

Personalmente me sacudió y lo único que puedo decir es ¡manos a la obra!

Agradezco nuevamente a Aprendiz por habérmelo dado a conocer.

ÉXITOS PARA TODOS.


jueves, 3 de febrero de 2011

¿Qué es la obsolescencia programada?


Seguramente muchos de nosotros nos hemos dado cuenta que algunos productos de hoy pareciera que tuvieran sus días contados, algo que no se puede predicar con los de antaño, que por más que pase el tiempo siguen funcionando.

Por ejemplo, hay neveras que tiene más de 30 años de uso y siguen cumpliendo su función; igual ocurre con las impresoras de matriz de punto que soportan el uso y el abuso y es por eso que son buscadas todavía. Su rendimiento es alto y no requiere de mucho dinero a pesar del molesto ruido que provocan.

Los equipos de tecnología como portátiles, de audio, proyecciones, consolas de entretenimiento, de sonido, etc. se dañan o se van volviendo obsoletos en cuestión de meses y se requiere de su reemplazo para poder estar al día en cuanto a requerimientos de sistema se refiere y poder hacer uso de los programas o aplicaciones que necesitamos.

Se conoce como Obsolescencia Programada la planificación o proyección de “vida útil” que hacen los fabricantes de sus productos, de manera que son diseñados únicamente para que duren el tiempo que ellos quieran que así sea. Se recure entonces a materiales o partes que no son de óptima calidad o que puedan definir su funcionamiento por un periodo determinado de manera que el producto sea inútil y crea la “necesidad” en el consumidor de adquirir uno nuevo.

Tal es el caso de las impresoras modernas, ellas cuentan con un chip especial que se dedica a contar la cantidad de impresiones y cuando alcanza cierto número bloquea el equipo.

Los antecedentes de la obsolescencia datan de 1920, época en la que la producción en masa empieza a imponer sus reglas en el mercado. Se busca la forma de crear o mantener la producción de cierto número de unidades de manera constante ó ascendente pero no se quiere satisfacer realmente las necesidades del consumidor final. La idea básica es garantizar el lucro del fabricante, esa es la directriz de la economía moderna.


¿Qué ocurre con estos productos?

Cuando “cumplen” su periodo de vida pasan a ser desechos a pesar de que más del 98% del aparato se encuentre en muy buenas condiciones. Es así como la Obsolescencia Programada pasa a contribuir a la contaminación del planeta, pues como se sabe, los materiales en que son elaborados no son biodegradables, y al ser sometidos a ciertos procesos terminan liberando materiales tóxicos que envenenan el medio ambiente.

Una alternativa para contrarrestarla puede ser la fabricación de productos con materiales amigables con el medio ambiente.

Si ponemos atención, la naturaleza nunca crea basura, sus materiales son biodegradables, se transforman y contribuyen al ciclo de la vida en el planeta. En otras palabras, la naturaleza procesa sus “desechos”, que no son perjudiciales, para que la vida siga su curso.

Los invito a todos a sacar el máximo potencial de los objetos que usamos, a repararlos en vez de desecharlo, pero sobretodo a ser considerados con el planeta que nos ha sido entregado para cuidar y administrar. La tierra no nos pertenece.

Les dejo un documental muy interesante en el que se ve de una manera cruda y detallada los efectos de la obsolescencia y sus consecuencias. Agradezco de antemano a Aprendiz por dármelo a conocer.

EXITOS PARA TODOS