martes, 25 de octubre de 2011

Las olimpiadas del amor fraterno

Hoy les presento una pequeña y rica historia. Muchos creemos tener una buena calidad de ser humano pero en realidad no es así. Para ser una excelente persona no se necesita ser inteligente, millonario, o tener títulos profesionales, simplemente tener corazón y pensar en la persona que tienes a tu lado.

Años atrás, en unas competencias de las Olimpiadas Especiales celebradas en Seattle, nueve contendientes, todos con deficiencias físicas o mentales, se alistaron en el punto de arranque para la carrera de las 100 yardas.

Al sonido de la pistola, todos empezaron, aunque no muy precipitadamente, pero con ganas de correr hasta el final y ganar. Todos, eso es, excepto por un niño que tropezó, se revolcó varias veces, y comenzó a llorar.

Los otros ochos, al oír llorar al niño, aflojaron el paso y miraron hacia atrás. Entonces, para la sorpresa de los espectadores, todos regresaron para asistirle. Una niña con el Síndrome Down se agachó y besándole le dijo:

"Esto te hará sentir bien." Entonces los nueve enlazaron sus brazos y caminaron todos juntos hasta la línea final.

Todos en el estadio se pararon y aplaudieron efusivamente por largo tiempo. Nunca había habido unas olimpiadas tan emocionantes y tan reveladoras de las mas altas capacidades humanas. Las personas que estuvieron allí todavía cuentan lo sucedido.

¡Cuánto nos enseñan estos hermanos "retrasados"!

Como siempre, EXITOS PARA TODOS

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