viernes, 15 de julio de 2011

La debilidad humana

Todos somos de carne y hueso, eso pesa mucho al momento de tomar decisiones. Muchas veces las circunstancias nos “empujan” a realizar actos que sabemos no están bien, que van en contra de nuestros principios, pero aun así esa debilidad a la que todos somos propensos termina saliéndose con la suya.

Pareciera que las convicciones y nuestra formación moral no pudieran llevarse de la mano con cada una de nuestras realidades, eso nos lleva a sentirnos en dos mundos muy distintos, que pareciera, nunca podrán encontrarse en uno solo. En otras palabras el tener ideales no basta para vivir porque de una u otra manera cada quien es capaz de traicionarse a sí mismo.

¿Cuántos planes nos hemos propuesto y no llegamos a concretar? Por ejemplo esa dieta que necesitamos para mejorar nuestra salud, ese propósito de ir al gimnasio, de controlar el azúcar en nuestros alimentos, de hacer un doctorado, etc… En ejercicio de nuestra libertad hacemos propósitos, pero a la hora de la verdad cada quien es la persona encargada de ponerle tropiezos para que éstos no se cumplan como inicialmente lo teníamos proyectado.

Nuestra debilidad humana radica en querer contradecirnos en un acto abiertamente incoherente, caminamos en un sendero lleno de variantes de querer y no querer. Algunos les costará más trabajo que a otros en corregirse, poner de su parte para cumplir con ese anhelado propósito que refleje esa concordia entre lo que pensamos y vivimos.

Pero ¿cómo vencer la debilidad humana? El remedio parece sencillo pero llevarlo a la práctica exige en un grado que solo puede determinar quien tiene que vencerla, en otras palabras habrá que vencerla cada vez que ella se presente. No hay una solución “mágica” que haga las cosas por nosotros. Lo bueno cuesta pero vale la pena.

A la final esa debilidad humana lo único que logra, en tanto que cada quien se lo permite, es quitarnos esa libertad que tanto decimos defender.

Las fuentes de esta clase de debilidad, que todos vivimos en mayor o menor grado en diferentes momentos de la vida, son tres:

1. Los bienes: Todo tiene que ser en su justa medida porque todo extremo es vicioso. A veces ponemos los bienes como el centro de nuestra vida y olvidamos que ellos son herramientas para que nos sirvan a nosotros y no al revés. Cuando les damos un valor mayor al que en realidad merecen, cambiamos nuestras expectativas sin darnos cuenta. Un ejemplo de ellos es el juego, alguna colección, el deseo de reflejar en ellos nuestras carencias que queremos ocultar ante los demás.

La libertad la podemos conservar cuanto le ponemos un límite a ese deseo que nos despierta algún objeto.

2. 2. La pereza: Se trata de no realizar un esfuerzo que corresponde al cumplimiento de un deber u obligación.

Debemos tener claro que todo, absolutamente todo en nuestra vida, conlleva un esfuerzo para alcanzar o lograr una meta. Decirlo es sencillo pero en medio de la cotidianidad de la realidad se corre el riesgo de darle una importancia que no merece a una situación que a la hora de la verdad no es importante.

Otro factor que incide para la pereza es que no somos conscientes ni estamos formados en conciencia sobre las diferentes variables o papeles de nuestras vidas, la importancia de nuestras acciones y sus consecuencias. Así las cosas,

se necesita ver lo que la pereza puede acarrearnos una labor mal hecha, nos vuelve mediocres, provoca incumplimientos que afectan a otras personas, cuesta empezar y terminar, se cometen injusticias, no se aprende, no se enseña, no se corrige, nos hacemos inoperantes y el últimas un estorbo.

El que es capaz de vencerse a sí mismo alcanza las cosas que valen la pena.

3. 3. Respetos humanos: Muchas veces sacrificamos lo que somos, ocultamos nuestra manera de pensar, y terminamos haciendo lo que dice la mayoría. La presión social influye directamente sobre nosotros de manera negativa.

La mayoría de veces la presión social impone una moda pasajera que llega incluso a doblegar nuestros valores y renunciamos a nuestras convicciones por darle gusto a los otros.

Hace algún tiempo leí que “El secreto del fracaso es darle gusto a todo el mundo” y esto concuerda a la perfección cuando nos dejamos llevar de los falsos temores humanos, de las modas de 5 minutos, de aquellos que nos hacen renunciar a lo que nos identifica como personas únicas para viles parecer copias de otro.

Por nuestra naturaleza, la debilidad hace parte de nuestra vida pero eso no quiere decir que no la podamos combatir. El ser humano está llamado a cosas grandes y para alcanzarlas tiene que vencerse.

Si queremos superar grandes obstáculos, necesariamente debemos empezar venciendo los pequeños. Es como cuando un niño aprende a caminar, primero necesita gatear, luego tener equilibrio, dar pequeños pasos y después ¡no hay quien lo detenga!

Otro pequeño secreto es negarnos a lo que nos gusta, por ejemplo no comer en exceso, no dar rienda suelta a nuestros deseos de consumismo, moderar nuestros gastos a lo necesario (sin caer en lo miserable), renunciar de vez en cuando a alguna comodidad, programar la prioridad de nuestras actividades en la vida familiar y laboral.

En otras palabras, parea ser campeón hay que calentar y empezar con pequeños ejercicios que poco a poco irán aumentando nuestra capacidad para ejecutar otros más complejos y que exigen mayor esfuerzo. De esta manera es como podemos vencer la debilidad humana.

Suena contradictorio, pero la debilidad humana, cuando es bien manejada, puede ser el origen de nuestras mayores fortalezas.

EXITOS PARA TODOS

6 comentarios:

  1. Hola, si tienes bastante razón, a mi me parece que también todos los seres humanos venimos al mundo con cierto "vacio interior", del cual no nos percatamos si no hasta mucho mas adelante en nuestra vida, a veces lo tratamos de llenar con bienes materiales, conocimientos intelectuales, apariencias o cosas de la personalidad, por lo que he vivido ese vacío planta en nosotros unas necesidades reales de libertad, de paz y Amor, las cuales no pueden ser alcanzadas si no por algo que esta mas allá de todo lo banal y superfluo, algo que no tiene que ver con las cosas pasajeras, llamémosle Espíritu, Conciencia, esencia, corazón etc, lo importante es no dejar que nuestros defectos impidan que esa parte se manifieste, más bien fortalecerla e ir debilitando y eliminando nuestros defectos porque entre mas defectos o ego tengamos, más fácilmente seremos víctimas de las circunstancias, como dice cierta frase por ahí: No seas como la paja ante el viento, ni como el viento ante la paja. Saludos

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  2. Hola Willian9co, tienes razón en lo que dices pero agregaría que sabiendo manejar nuestros defectos podemos lograr que de ellos nazcan virtudes y se fortalezcan nuestras cualidades. Suena contradictoria pero recuerda que la mayor batalla en con uno mismo.

    Cada día tenemos que vencer nuestra pereza, la dejadez, la indiferencia, etc., para irnos curtiendo como personas a medida que transcurre la vida.

    Gracias por tu visita.

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  3. Hola

    Quisiera decir que es un muy buen articulo
    hace bien leerlo,ayuda bastante por que entendemos
    mas de nosotros mismos,todos como humanos estamos en proceso constante de evolución,no muchos toman en cuenta,aun no asesan la realidad,pero es bueno conocernos a nosotros mismos a base de artículos como el que has publicado.me ha gustado leer tu blog

    Un Saludo
    Jason.

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  4. Hola Neserjay, gracias por tus palabras que me animan a seguir adelante con este espacio.

    Considero que todos somos débiles y que en el fondo existe esa necesidad de vencernos para alcanzar la fortaleza y esto solo se logra cuando cada uno se confronte consigo mismo, sin paliativos, sin excusas, siendo 100% reales con la vida que llevamos y nuestro modo de actuar y pensar.

    EXITOS PARA TI

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  5. si la verdad algo de eso es cierto no se puede tener abilidades sin debilidades gracias buen articulo!!!! :) ;)

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    1. Hola Michel, tienes razón. Detrás de un defecto esta oculta una virtud, detrás de un miedo se oculta la velentía, detrás de una debilidaduna fortaleza.

      La pregunta es ¿quien es capaz de vencerse a sí mismo y a sus miedos?

      Gracias por tu visita.

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