jueves, 3 de febrero de 2011

¿Qué es la obsolescencia programada?


Seguramente muchos de nosotros nos hemos dado cuenta que algunos productos de hoy pareciera que tuvieran sus días contados, algo que no se puede predicar con los de antaño, que por más que pase el tiempo siguen funcionando.

Por ejemplo, hay neveras que tiene más de 30 años de uso y siguen cumpliendo su función; igual ocurre con las impresoras de matriz de punto que soportan el uso y el abuso y es por eso que son buscadas todavía. Su rendimiento es alto y no requiere de mucho dinero a pesar del molesto ruido que provocan.

Los equipos de tecnología como portátiles, de audio, proyecciones, consolas de entretenimiento, de sonido, etc. se dañan o se van volviendo obsoletos en cuestión de meses y se requiere de su reemplazo para poder estar al día en cuanto a requerimientos de sistema se refiere y poder hacer uso de los programas o aplicaciones que necesitamos.

Se conoce como Obsolescencia Programada la planificación o proyección de “vida útil” que hacen los fabricantes de sus productos, de manera que son diseñados únicamente para que duren el tiempo que ellos quieran que así sea. Se recure entonces a materiales o partes que no son de óptima calidad o que puedan definir su funcionamiento por un periodo determinado de manera que el producto sea inútil y crea la “necesidad” en el consumidor de adquirir uno nuevo.

Tal es el caso de las impresoras modernas, ellas cuentan con un chip especial que se dedica a contar la cantidad de impresiones y cuando alcanza cierto número bloquea el equipo.

Los antecedentes de la obsolescencia datan de 1920, época en la que la producción en masa empieza a imponer sus reglas en el mercado. Se busca la forma de crear o mantener la producción de cierto número de unidades de manera constante ó ascendente pero no se quiere satisfacer realmente las necesidades del consumidor final. La idea básica es garantizar el lucro del fabricante, esa es la directriz de la economía moderna.


¿Qué ocurre con estos productos?

Cuando “cumplen” su periodo de vida pasan a ser desechos a pesar de que más del 98% del aparato se encuentre en muy buenas condiciones. Es así como la Obsolescencia Programada pasa a contribuir a la contaminación del planeta, pues como se sabe, los materiales en que son elaborados no son biodegradables, y al ser sometidos a ciertos procesos terminan liberando materiales tóxicos que envenenan el medio ambiente.

Una alternativa para contrarrestarla puede ser la fabricación de productos con materiales amigables con el medio ambiente.

Si ponemos atención, la naturaleza nunca crea basura, sus materiales son biodegradables, se transforman y contribuyen al ciclo de la vida en el planeta. En otras palabras, la naturaleza procesa sus “desechos”, que no son perjudiciales, para que la vida siga su curso.

Los invito a todos a sacar el máximo potencial de los objetos que usamos, a repararlos en vez de desecharlo, pero sobretodo a ser considerados con el planeta que nos ha sido entregado para cuidar y administrar. La tierra no nos pertenece.

Les dejo un documental muy interesante en el que se ve de una manera cruda y detallada los efectos de la obsolescencia y sus consecuencias. Agradezco de antemano a Aprendiz por dármelo a conocer.

EXITOS PARA TODOS



6 comentarios:

  1. ¡Genial Vero! Absolutamente cierto, y tengo pruebas de ello. Tengo 54 años y todavía funciona en mi hogar una heladera (nevera) marca Siam, que compraron mis padres cuando yo sólo tenía 8 años, es decir que hace ¡46 años que funciona pefectamente! Y su material es tan fuerte que jamás se ha roto.
    Por mi parte, soy muy clásica en mi forma de vestir y cuido mucho mi ropa, por lo cual siempre "estoy a la moda" porque lo clásico es para siempre. Con esto quiero decirte que no soy para nada consumidora empedernida de cuánto producto sale a la venta; asimismo vivo muy bien.
    Muy interesante el video.

    Gracias por este post.

    Cariños.

    ResponderEliminar
  2. Me alegra saber que tienes ese tipo de conciencia que necesitamos, espero que sea contagiosa :)

    Gracias por tu visita

    ResponderEliminar
  3. El deseo del consumidor de poseer algo un poco más nuevo, un poco antes de lo necesario.
    Es muy común, lamentablemente vivos en un mundo, que cambia mas de lo que podemos adaptarnos, en todos los ambientes, sobre todo en el consumos.
    No ,soy partidaria de vivir así..
    Saludos Vero

    ResponderEliminar
  4. Marisa: no es un deseo del consumidor, es el deseo de las empresas, que han inculcado ese deseo al consumidor.

    Si te fijas, todos los anuncios te dan a entender que si tienes lo más nuevo, lo más moderno, serás feliz, y que, si no, serás triste.

    Así, apelan a tu subconsciente para que pienses: "Si tengo ese producto, seré feliz".

    De este modo, mantienen al cliente en un eterno estado de insatisfacción con su vida actual, e incitándolo a comprar cada vez más cosas innecesarias con el fin de que siga consumiendo, dándole a entender que, cuanto más consuma, más feliz será.

    Juegan con nuestro cerebro y nosotros bailamos al compás que nos marcan. El problema está en que nosotros, como consumidores, nos dejamos incitar por las empresas a ser consumistas.

    ResponderEliminar
  5. Hola Marisa, el mundo cambia, lo cambiamos pero no como debiera y tarde o temprano nos van a pasar la factura.

    Nos dejamos imponer lo que otros quieren y eso también se paga.

    Gracias por tu visita

    ResponderEliminar
  6. Hola Aprendiz, toda la razón. No lo puedo decirlo mejor.

    Un abrazo

    ResponderEliminar