miércoles, 28 de diciembre de 2011

Amor debe ser libre y sin embarazo

Nota de la Blogger: Este artículo lo he extraído de la revista “El Aborto. Implicaciones médicas, sociales, económicas, éticas y políticas” pero en ella no se cita al autor de este escrito. Sin embargo parece que están apoyados en los escritos y comentarios del Profesor Jérome Lejeune. Ofrezco mis disculpas a los lectores y al autor. Tan pronto tenga su nombre haré la edición de esta entrada.

Tópico: "El amor debe ser libre y sin consecuencias de embarazo Bien está que la criatura nazca cuando es querida previamente por sus progenitores, pero si éstos no la desean o no la han planificado debe ser considerada como una amenaza al equilibrio amoroso de la pareja. «Un hijo si yo quiero y cuando quiero»"

Este argumento responde al enfoque «individualista» del hombre, propio de muchos círculos capitalistas y liberales del área occidental (europea y norteamericana).

El individualismo resume la actitud del tigre: ¿Pues quién ha visto un tigre, en condiciones normales, cazar y vivir en manada?

Para él, los demás animales, incluidos los otros tigres, son los rivales, la competencia. El individuo es aquí lo primero y radical, lo sustancial, lo que no necesita de otro para existir. Por tanto, las relaciones que se establecen entre individuos son siempre postizas, sobreañadidas, creadas por los propios individuos mediante pacto o acuerdo. Y lo mismo que las crean pueden también destruirlas. Así, el matrimonio es una pura creación humana, sin normas que obliguen mas allá de lo que los sujetos quieran obligarse. Lo real es el individuo. Lo fingido es la relación que establece con otro.

El individuo es, como su nombre indica, indivisum, cerrado y enquistado en sí mismo, sin poros por los que se comunique con los demás. No hay una comunidad de esencia que englobe realmente a los individuos y, por tanto, éstos están siempre libres de una norma universal que los pudiera arrancar de esta esencia. Los requerimientos del individuo deben ser cumplidos entonces en franca competencia con los demás, porque el otro querrá dominar tanto o más que yo. El modelo de relación interpersonal se rige así por la dinámica del arbitrio, de la zancadilla al menor descuido. El individuo, como cada tigre, defiende su propio territorio.

El individualismo dice que para que haya matrimonio basta que dos seres humanos se pongan de acuerdo, sin subordinarse a un bien común; los contrayentes se comportan como contratantes, como comprador y vendedor de un producto. Pero el auténtico humanismo exige que las dos personas se subordinen a un bien común, a una idea que se pretende realizar.

Decía Saint-Exupery que el amor no consiste tanto en mirarse el uno al otro, como en mirar los dos juntos en una dirección. Por amor realizan dos una misma obra, una idea, un proyecto de vida. Ese proyecto de vida no es arbitrario, sino que está fundado en la constitución humana de la que brota el amor. Nosotros no nos hemos hecho sexualmente complementarios; y por ser ya sexualmente complementarios, podemos libremente proyectar una comunidad conyugal de ayuda mutua; este es un integrante de tal proyecto de vida. Además, nosotros no nos hemos hecho físicamente aptos para procrear; por eso asumimos el proyecto que la naturaleza dibuja de fecundidad en el hijo.

Los esposos no son dos rivales, ni dos seres que hagan cada uno su negocio; porque los dos hacen juntos un mismo asunto: hay un consorcio de vida, una comunidad de destino, en donde lo primario no es el acuerdo de voluntades, sino el fin común por el que se unen libremente.



viernes, 23 de diciembre de 2011

"El feto no tiene ni alma ni personalidad "

Justificar a ambos lados
Nota de la Blogger: Este artículo lo he extraído de la revista “El Aborto. Implicaciones médicas, sociales, económicas, éticas y políticas” pero en ella no se cita al autor de este escrito. Sin embargo parece que están apoyados en los escritos y comentarios del Profesor Jérome Lejeune. Ofrezco mis disculpas a los lectores y al autor. Tan pronto tenga su nombre haré la edición de esta entrada.

Tópico: “El ejercicio de la inteligencia racional es signo inequívoco de un ser con alma espiritual que se distingue de los animales; pero esta inteligencia no aparece hasta después del nacimiento. Luego el alma es infundida tardíamente en el embrión. Y cuando todavía no hay alma en el feto no se puede decir que nos encontramos ante un ser humano con personalidad a la que atribuir derechos; por tanto, tampoco podemos decir que el aborto sea un homicidio."

En verdad no puede decirse que la inteligencia «racional» aparezca en el niño una vez acaecido el nacimiento. Los psicólogos explican que las funcio­nes específicas de la inteligencia, como intuir, razo­nar y abstraer, llegan a su plenitud en la adolescencia, ni siquiera están acabadas en la infancia.

La objeción del tópico confunde la «posesión de inteligencia» con su «ejercicio actual». Es obvio que el paciente adulto sometido a una anestesia general no piensa, ni razona. ¿Puede decirse que esté sin inteligencia? No. Entonces, ¿es la simple ausencia de actividad mental un signo de que su vida no es humana? No. ¿Acaso no esperamos que despierte de la anestesia para comunicarnos con él, convencidos de que nos entenderá? ¿Por qué iba a ser diferente con el feto?

Ciertamente éste no piensa todavía, pero si «esperamos» un poco veremos cómo también nos entiende, porque el desarrollo orgánico de su cerebro apunta a la consumación conceptual, intuitiva y discursiva de su inteligencia.

¿Qué fundamento tendría esta «espera»? Precisamente el sustrato de su inteligencia, el cerebro, el cual es accesible a la observación científica.

“EI cerebro en formación —decía Lejeune— está en su sitio a los dos meses, pero serán precisos nueve meses para que sus cerca de cien mil millones de células estén todas constituidas. ¿El cerebro está entonces acabado cuando el niño nace? No.

Las innumerables conexiones que enlazan las células con millares de contactos entre cada una de ellas no estarán establecidas todas hasta los seis o siete años. Lo que corresponde a la edad de la razón».

La inteligencia racional, como facultad espiritual cognoscitiva del hombre, se despliega en la medida en que el sustrato orgánico o cerebro lo permite. Pero puede permitirlo sólo porque está ya «animado»; o sea, el alma es el principio espiritual por el que el embrión humano, distinto específicamente del animal, desarrolla una corporalidad precisa y un cerebro complicadísimo que permite que se ejercite una de las funciones anímicas: el entender racional.

Cuando se ignoraban los datos biológicos concernientes a la dotación genética del embrión, fue una cuestión controvertida, sobre todo en la Edad Media, la de en qué momento se produce la animación del feto. El estado actual de la ciencia permite concluir que desde el momento de la concepción se trata de un ser humano biológicamente constituido, apto para la recepción del alma.


Incluso los autores que estuvieron a favor de que el alma racional no la tenía el feto desde el principio, no por ello dejaban de considerar el aborto como un delito contra la vida humana porque, según su opinión, era persona en potencia.


Porque aunque no tuviésemos certeza del momento exacto en que el alma humana entra en el cuerpo, no podemos matar un feto si solo es «probablemente» no humano, de la misma manera que no enterramos a un adulto que sólo está «probablemente» muerto.


La ciencia moderna disipa cualquier probabilidad en contrario: es humano, con un plan específico de funcionamiento y maduración, y nada le es añadido desde el momento de la fecundación hasta la muerte.


El caso de ciertos códigos de derecho positivo que asignan la «personalidad jurídica», o sea, la titularidad de derechos, sólo al sujeto nacido, no cambia en absoluto la situación.


En primer lugar, porque la atribución de la cualidad de «persona jurídica» al feto alumbrable no es unánime en la doctrina jurídica.


En segundo lugar, porque en el plano del derecho positivo, la noción de «persona» se ha convertido esencialmente en «legal», normativista, en el sentido de que la ley fija discrecionalmente el momento en que al sujeto humano le conviene tal cualificación.

Pero eso no quiere decir que el embrión no sea persona humana, o sea, un ser corporal con capacidad de entender y querer libremente. Al decir «capacidad», se quiere indicar el hecho de que no siempre entiende y quiere, como ocurre con un anestesiado, un durmiente, un enajenado momentáneamente o un no nacido.

En tal sentido, se han dado ya casos de tribunales americanos que, a efectos de herencia, han considerado al niño no nacido con los mismos derechos que el nacido. (Doe Vs. Clake, 2hB. 1.399, 126, Eng. Rep. 617; y Thelluson Vs Woodford, 4 Ves. 227, 13, Eng. Rep.117)


En resumen, el nacimiento no es el comienzo de una vida humana personal, sino un simple estadio de su forma única. Los niños no nacidos son personas con derechos ante la ley, aunque una ley positiva, confeccionada por los hombres, no se los reconociere.





***Les dejo un vídeo acorde con el tema. Se trata de la intervención del Dr. Carlos Fernández del Castillo Sánchez, Director del Centro Mexicano de Ginecología y Obstetricia SC***



miércoles, 14 de diciembre de 2011

"La mujer es dueña de su cuerpo "

Nota de la Blogger: Este artículo lo he extraído de la revista “El Aborto. Implicaciones médicas, sociales, económicas, éticas y políticas” pero en ella no se cita al autor de este escrito. Ofrezco mis disculpas a los lectores y al autor. Tan pronto tenga su nombre haré la edición de esta entrada.

“La mujer es dueña de su propio cuerpo. Nada le impide disponer del mismo y del feto que ha crecido en él, algo biológicamente indeterminado, asimilable al organismo materno y, por tanto, eli­minable como un trozo sobrante.”

Parece como si el tener un hijo concerniese exclusivamente a la mujer, y no también al padre que ha prestado su colaboración para engendrarlo. Ya se ha visto que el óvulo fecundado u ovocito posee, reunidos en parejas, 23 cromosomas de la madre y 23 del padre. El ser fecundado es ya un «individuo» irrepetible, dotado de una estructura genética única, por lo que no puede ser asimilado al organismo materno, cuyas células corporales tienen una dotación genética programada por el DNA de una manera completamente distinta.

En palabras del doctor Botella Llusía: «Cuando el ovocito se pone en contacto con el espermatozoide, se da lugar a un código genético nuevo. El mensaje de la nueva célula hija es ya distinto al del padre y al la madre. Es, tanto en cuanto a herencia como en cuanto a biología molecular, un individuo nuevo. Es ya un ser extraño dentro de otro, un ser vivo dentro de otro ser vivo, y su carácter ajeno es tal que el organismo de la mujer tiene que poner en marcha complicados mecanismos inmunológicos para que el fruto no sea eliminado como se rechaza un injerto. En el camino que va desde las células del ovario, del feto hasta el niño parido al término de los nueve meses, en esta línea que llamamos «línea germinal», hay un momento abrupto: el momento de la fecundación, que marca el comienzo de una vida nueva». (Anales de la Real Academia Nacional de Medicina)

La expresión de que la mujer es dueña de su cuerpo es ambigua y falsa como enunciado de alcance general, ya que nadie se ha dado a sí mismo ni el cuerpo ni ningún componente de su ser. Pero, además, no es cierto que el feto sea biológicamente una parte del cuerpo de la madre, puesto que ya está definido en sus características individuales, cuya formación puede irse siguiendo a los largo de los tres primeros meses del embarazo.

“Antes del nacimiento, el feto posee varias partes auxiliares que utiliza únicamente mientras vive en el útero. Tiene su cápsula espacial, el saco amniótico; su cordón vital, el umbilical, y un sistema de raíces, la placenta. Todo esto es suyo y no de la madre, pues se desarrolló a partir de su célula original”. (The Secret Word of Baby, Day & Liley, Random House)

El embrión muestra una enérgica individualidad en su funcionamiento; he aquí unos datos to­mados del Prof. Lejeune:

Al sexto día, con sólo milímetro y medio de longitud, comienza a estimular, por un mensaje químico, el cuerpo amarillo del ovario materno para suspender el ciclo menstrual. Es una primera afirmación de autonomía, ya quiere ser, obligando incluso a suspender el ciclo de la madre para no ser expulsado.

Al décimo-octavo día de vida (cuatro días después de la falta de la regla) empieza a formarse el cerebro y se esbozan las piernas y los brazos.

Al mes, el embrión tiene cuatro milímetros y medio (algo menos que un mosquito normal) y, aún así, su minúsculo corazón late ya desde hace una semana.

A los 45 días después de la falta de la regla, mide unos tres centímetros de la cabeza a las posaderas; pero ya está casi acabado, con manos, pies, cabeza, órganos y cerebro, pudiéndose registrar ondulaciones en el electroencefalograma.

A través de un microscopio no muy potente podrían verse las rayas de la mano y las huellas digitales, las que le acompañarán toda la vida y vendrán a figurar en el documento de identidad. Su glándula genital, apenas formada, ha evolucionado en el sentido de un testículo o de un ovario.

A los 60 días de la falta de menstruación funciona ya su sistema nervioso: «si se le roza el labio superior con un cabello mueve los brazos, el cuerpo y la cabeza en un movimiento de huida».

A los 90 días «agarra firmemente el bastoncillo que se pone en su mano y comienza a chuparse el dedo esperando su liberación». En el seno de la madre comienza un desarrollo que sólo culminará muchos años después de nacido.

El hecho de que el desarrollo del nuevo ser dependa de condiciones externas, ambientales y maternales no añade nada a su ser sustancial, ni lo define como parte del organismo materno.

Por lo demás, es obvio que un niño nacido a los nueve meses de gestación tampoco puede vivir «independientemente» de la madre o de los cuidados apropiados. Como tampoco es independiente hasta que llega a la edad madura, aún en esta etapa, siguiendo el citado tópico, habría que negarle el derecho a seguir viviendo.

Hay una anécdota que ejemplifica bien la para­doja de la petición de aborto que una mujer hace a un ginecólogo. El médico pregunta: «¿Quiere Vd. abortar a su hijo? En verdad lo que me pide es que se lo mate yo. Pero le propongo otro plan: yo le ayudo a tener a su hijo y en cuanto nazca usted lo coge entre sus manos y lo mata apretándole sencillamente el cuello».

La mujer responde horrorizada: «No, no, eso no».

El médico acaba con estas palabras: «¿Por qué he de matarlo yo y no usted?».





miércoles, 7 de diciembre de 2011

"El feto no es todavía un ser humano"

Nota de la Blogger: Este artículo lo he extraído de la revista “El Aborto. Implicaciones médicas, sociales, económicas, éticas y políticas” pero en ella no se cita al autor de este escrito. Ofrezco mis disculpas a los lectores y al autor. Tan pronto tenga su nombre haré la edición de esta entrada.

"Lo que crece en el vientre de la mujer no es un ser humano, sino un conjunto o grumo de células, un «tejido fetal», una «masa de protoplasma», un apéndice de la madre, que puede extirparse a placer. A lo sumo el embrión es un proyecto, una posibilidad, un dibujo remoto y pálido de una persona."

En este tópico se niega carácter humano al embrión, bien por opinar que carece de identidad orgánica y genética, bien por creer que todavía no tiene viabilidad.

Por lo que a la identidad genética del feto se refiere, el tópico supone que la eliminación del óvulo fecundado no puede ser condenada como un atentado al valor absoluto de la vida humana, porque, si antes de la fecundación el espermatozoide es una potencialidad de vida, también será una potencialidad de vida el cigoto fecundado.

La fecundación del óvulo por el espermatozoide no daría lugar a un ser cualitativamente nuevo respecto a lo que las dos células generativas eran anteriormente por separado. Y así como no se condena como un homicidio la masturbación o derrame voluntario de espermatozoides, tampoco debería ser condenada como homicidio la eliminación del óvulo fecundado.

Esta opinión desconoce el hecho de que al unirse en la trompa de falopio las dos células generativas (espermatozoide masculino y óvulo femenino) surge un ser vivo nuevo, determinado concretamente, de manera que conserva su individualidad hasta la muerte.

La biología denomina el fruto de la concepción en las sucesivas fases de su desarrollo como cigoto, embrión o feto. El cigoto es el óvulo fecundado, o sea, el punto de partida del desarrollo.

El embrión no es un proyecto de vida, sino una vida. Y no es menos vida a las dos horas de ser concebido que a los nueve meses, cuando se da a luz. Los conocimientos biológicos confirman que en el óvulo fecundado están ya inscritas todas las características del individuo: sexo, talla, color de los ojos y de los cabellos, forma del rostro y hasta temperamento.

Con la nueva vida acontece algo parecido a lo que ocurre en el interior de una cinta magnetofónica. El ejemplo es del Profesor Lejeune, Catedrático de Genética Fundamental en la Universidad de la Sorbona, fundador de la Genética clínica:

«Sobre la cinta de un magnetofón es posible inscribir, por minúsculas modificaciones locales magnéticas, una serie de señales que correspondan, por ejemplo, a la ejecución de una sinfonía. Tal cinta, instalada en un aparato en marcha, reproducirá la sinfonía, aunque ni el magnetofón ni la cinta contengan instrumentos o partituras. Algo así ocurre con la vida. La banda de registro es increiblemente tenue, pues está representada por la molécula de DNA, cuya miniaturización confunde al entendimiento...

La célula primordial es comparable al magnetofón cargado con su cinta magnética. Tan pronto el mecanismo se pone en marcha, la obra humana es vivida estrictamente conforme a su propio programa...

El hecho de que el organismo humano haya de desarrollarse durante sus nueve primeros meses en el seno de la madre no modifica en nada esta constatación. El comienzo del ser humano se remonta exactamente a la fecundación y toda la existencia, desde las primeras divisiones a la extrema vejez, no es más que la ampliación del tema primitivo. (Cuando comenzamos a vivir, NT, 1974 N° 238, pp. 6-7)".

Los abortistas procuran que el gran público ignore estas cuestiones, ofreciendo a cambio la versión de que la vida humana empieza a los tres meses, o cuando el feto es viable fuera de la madre. El plazo siempre es variado a conveniencia. Porque además la «viabilidad» es siempre relativa: hace cuarenta años se estimaba que un niño era viable a las 30 semanas; hoy la ciencia médica puede hacer que lo sea a las 20 semanas; y sobran indicios para pensar que en breve lo pueda ser a las 12 o 15 semanas.

De ahí que en la Conferencia Internacional sobre el Aborto, celebrada en Washington, y en la que estaban presentes médicos, juristas, biólogos, sociólogos y demógrafos, "no se pudo encontrar ningún punto, entre la concepción y el nacimiento, en que se pudiera decir que esa vida no era humana. Los cambios que ocurren entre la implantación, el embrión de seis semanas, el feto de seis meses y la persona adulta son simplemente etapas de crecimiento y maduración."

La misma Asamblea del Consejo de Europa, reunida en Estrasburgo, el jueves 18 de octubre de 1979, adoptó una resolución (la 4.376) en la que condena el aborto y confirma el derecho a la vida desde el primer momento de la concepción.

Dicha Asamblea, con representacionbes de 21 países, sólo se limitó a sacar una consecuencia que se desprende de la ciencia biológica, a saber: que la vida humana comienza en el mismo momento de la concepción.

lunes, 28 de noviembre de 2011

¿Cuándo comienza la vida humana?

Prof. Jérome Lejeune (París)Testimonio presentado ante el Subcomité de Separación de Poderes, del Senado de los Estados Unidos.

Señor Presidente y señores miembros:

Me llamo Jérome Lejeune y soy Doctor en Medicina y Ciencias. Estoy al frente del “Hospital des Enfants Malades” de París para el tratamiento ambulatorio de niños deficientes. Después de diez años de dedicación de tiempo completo a la investigación, soy Profesor de Genética Fundame
ntal en la Universidad de René Descartes.

Hace veintitrés años descubrí la primera enfermedad cromosómica de nuestra especie, el cromosoma 21 extra, típico del mongolismo. Por aquel trabajo tuve el honor de recibir el premio Kennedy del difunto presidente, y la medalla William Allen de la Sociedad Norteamericana de Genética Humana.

Soy premio de la Academia Norteamericana de Artes y Ciencias.

Mis colegas del “Instituto de Progénesis” de París y yo estamos trabajando en la descripción de los hechos básicos de la herencia humana. Mediante un estudio comparativo de las especies de mamíferos, incluyendo los grandes monos, estamos investigando las variaciones cromosómicas que se ha producido durante la evolución.

Este mismo año hemos demostrado por primera vez que una enfermedad cromosómica puede ser sometida a terapia. En el “síndrome X- frágil”, que muestra una asociación de la fragilidad de un cromosoma X con un retraso mental serio, hemos demostrado que un tratamiento químico puede curar la lesión cromosómica en el cultivo celular.

Más aún, el adecuado suministro de estos químicos (monocarbonos y sus moléculas portadoras) también mejora la conducta y las capacidades mentales de los niños afectados. Por tanto, la investigación fundamental básica sobre los mecanismos de la vida puede llevar a la protección directa de vidas humanas en peligro.
¿Cuándo comienza a existir un ser humano?
Trataré de dar la respuesta más precisa a esta cuestión de acuerdo con los conocimientos científicos actuales. La biología moderna nos enseña que los progenitores están unidos a su progenie por un eslabón material continuo, de modo que la fertilización de una célula femenina (el óvulo) por la célula masculina (el espermatozoide) surgirá un nuevo miembro de la especie. La vida tiene una historia muy, muy larga, pero cada individuo tiene un comienzo muy preciso, el momento de la concepción.

El eslabón material es el filamento molecular del DNA. En cada célula reproductora, este
filamento de un metro de longitud aproximadamente, está cortado en piezas (23 en nuestra especie). Cada segmento está cuidadosamente enrollado y empaquetado, (como una cinta magnetofónica en un minicasette) de tal modo que al microscopio aparece como un pequeño bastón, un cromosoma.

Tan pronto como los 23 cromosomas que proceden del padre se unen por la fertilización de los 23 cromosomas maternos, se reúne toda la información genética necesaria y suficiente para expresar todas las cualidades hereditarias de un nuevo individuo. Exactamente como la introducción de un minicasette en un magnetófono permitirá
la restitución de la sinfonía, así el nuevo ser comienza a expresarse a sí mismo tan pronto como ha sido concebido.

Las ciencias naturales y la ciencia del derecho hablan el mismo lenguaje. De un individuo que disfruta de una buena salud robusta un biólogo diría que tiene una buena constitución; de una sociedad que se desarrolla armónicamente para beneficio de todos sus miembros, un legislador diría que tiene una constitución justa.

Un legislador no podía concebir lo que es una determinada ley antes de que todos sus términos
hayan sido clara y completamente expresados. Pero cuando se ha dado toda la información, y cuando se ha votado la ley, entonces puede ayudar a definir los términos de la constitución.

La naturaleza funciona del mismo modo. Los cromosomas son tablas de la ley de la vida, y cuando se han reunido en el nuevo ser (el proceso de votación es la fertilización) deletrearán plenamente su constitución personal.

Lo que resulta sorprendente es el diminuto tamaño de la escritura. Resulta difícil creer, aunque está más allá de cualquier duda posible, que toda la información genética necesaria y suficiente para construir nuestro cuerpo –el instrumento más poderoso para resolver problemas, incluso para analizar las leyes del universo- se puede miniaturizar de tal modo que su substrato material quepa perfectamente ¡en la punta de una aguja!

Todavía impresiona más que durante la maduración de las células reproductoras, la información genética se reorganice de modos tan diversos que cada concebido reciba una combinación completamente original, que nunca se ha producido antes y nunca se volverá a producir. Cada concebido es único y, por tanto, irremplazable. Los gemelos idénticos y los verdaderos hermafroditas son las únicas excepciones a la regla:
cada ser humano tiene una composición genética única: pero además resulta muy interesante que esas excepciones han de producirse en el momento de la concepción. Los accidentes posteriores no podrán conducir a un desarrollo armónico.

Todos estos hechos eran conocidos desde hace mucho tiempo y todos estaban de acuerdo en que los niños probeta demostrarían la autonomía del concebido, sobre el que la probeta no tiene derecho alguno de propiedad.


Si el óvulo de una vaca se fertiliza con el esperma de un toro, el diminuto concebido, flotando libremente en el líquido, inicia, inmediatamente, su carrera de ternero.
Normalmente viajará durante una semana, a través del tubo falópico y alcanzará el útero. Pero gracias a las técnicas modernas puede viajar mucho más deprisa, ¡incluso a través del océano! El mejor equipo de navegación para este ternero de dos miligramos consiste en introducirlo dentro de un tubo falópico de una coneja. En el lugar de destino, el minúsculo animal es retirado con cuidado e instalado delicadamente dentro del útero de la vaca receptora. Meses después, el ternero expresa toda la dotación genética que recibió de sus verdaderos padres y no muestra ninguna de las cualidades de su “container” temporal (la coneja) ni de su madre nutricia uterina (la vaca receptora).
Proceso de constitución de un individuo
¿Cuántas células se precisan para constituir un individuo? Experimentos recientes nos dan la respuesta. Si se concebido una ratón, se disocia muy temporalmente, de modo artificial (mediante un tratamiento enzimático particular), sus células quedan separadas. Mezclando las suspensiones de células procedentes de diferentes embriones, se ve que se reasocian de nuevo. Si esa minúscula masa se reimplanta entonces en un receptor femenino, algún ratoncito (muy pocos ciertamente) consigue desarrollarse hasta el final de un modo completamente normal. Tal como expuso teóricamente B. Mintz y se demostró por Market y Peter, un ratón quimérico puede derivar de dos o incluso tres embriones, pero no de más. El máximo número de células que cooperan constituyendo ya un individuo es de tres.

En plena concordancia con esta demostración empírica, el huevo fertilizado se divide normalmente en dos células, una de ellas se divide de nuevo para formar entonces el número sorprendentemente extraño de tres, encapsuladas dentro de la cubierta protectora, la “zona pelúcida”.


De acuerdo con nuestro conocimiento actual, el pre-requisito para la individualización (una etapa que contiene tres células fundamentales) es, pues, el paso inmediato que sigue a la concepción, minutos después de ésta.


Todo esto explica por qué los Drs. Edwards y Steptoe podrían atestiguar la Fertilización In Vitro de un óvulo maduro de la Sra. Brown por un espermatozoide del Sr. Brown. El diminuto concebido que días más tarde estaban implantando en el vientre de la Sra. Brown no podía ser un tumor o un animal. Era, en efecto, la entonces increíble joven Louise Brown, quien ahora tiene varios años de edad.


La viabilidad de un concebido es extraordinaria. Experimentalmente, una rata concebida puede ser congelada (incluso a -26°C) y, después de un cuidadoso proceso de descongelación, ser implantada con éxito. Para un crecimiento posterior sólo una mucosa uterina receptora puede suministrar a la placenta embrionaria la bolsa amniótica. El pequeño ser es tan viable como un astronauta sobre la luna en su traje espacial: es necesario que su madre-nave le resuministre con fluidos vitales. Esta alimentación es indispensable para la supervivencia, pero no “hace” al niño: del mismo modo que el más sofisticado cohete espacial no puede producir un astronauta.

Tal comparación resulta mucho más convincente cuando el feto se mueve. Gracias a la refinadas imágenes de tipo sonar, el Dr. Iran Donald de Inglaterra consiguió filmar una película mostrando a la estrella más joven del mundo: un niño de once semanas bailando en el útero ¡El niño juega, por decirlo así, con un trampolín! Dobla sus rodillas, empuja la pared, salta y cae de nuevo. Puesto que su cuerpo tiene la misma densidad que el líquido amniótico, no siente la gravedad y realiza un baile de un modo lento, gracioso, elegante, imposible en cualquier otro lugar de la tierra. Sólo los astronautas en su estado libre de gravedad pueden conseguir tal suavidad de movimientos. Por cierto, que para el primer paseo por el espacio, los técnicos tuvieron que decidir el sitio en qué adaptar los tubos por los que suministraban los fluidos. Acabaron eligiendo el cinturón del traje, reinventando el cordón umbilical.


Señor Presidente y señores miembros, cuando tuve el honor de comparecer previamente ante el Senado, me tomé la libertad de referirme a la historia universal de un hombre más pequeño que el dedo del pulgar.


A los dos meses de edad, el ser humano tiene una longitud menor que la del dedo pulgar, desde la cabeza hasta las posaderas. Cabría con comodidad en una cáscara de nuez, pero todo esta allí: manos, pies, cabeza, órganos, cerebro, cada cosa en su sitio. Su corazón viene latiendo aproximadamente, desde hace un mes. Mirándolo de cerca, ustedes podrían ver las rayas de la palma de su mano y una gitana leería la buena fortuna de esa minúscula personita. Con una buena lupa se podrían detectar las huellas digitales. Así que tiene lista la documentación para el carnet de identidad.

Con la extremada sofisticación de nuestra tecnología, hemos invadido su privacidad. Hidrófonos especiales captan la música más primitiva: un martilleo hondo, profundo, tranquilizador, de unos 60 a 70 golpes por minuto (el corazón de la madre) y una cadencia rápida, muy vibrante, de 150 a 170 (el corazón del concebido), que mezclados recuerdan al contrabajo y las maracas que constituyen los ritmos básicos de cualquier música pop.


Ahora conocemos lo que siente, hemos oído lo que escucha, olido lo que huele y le hemos visto bailar lleno de gracia y juventud. La ciencia ha convertido la historia de Pulgarcito en la verdadera historia que cada uno de nosotros ha vivido en el vientre de su madre. Y para que ustedes valoren que precisa puede ser la detección: si muy al principio, justamente después de la concepción, días antes de la implantación, retirásemos una sola célula del ser individual, aún con aspecto de fresa, podríamos cultivarla y examinar sus cromosomas.


Y si un estudiante mirándola al microscopio no pudiera reconocer el número, la forma y el patrón de listado de esos cromosomas, y no fuese capaz de decir, sin vacilación, si procede de un chimpancé o de un ser humano, perdería su examen.


Aceptar el hecho de que, tras la fertilización, un nuevo ser humano ha comenzado a existir, no es una cuestión de gusto u opinión.

La naturaleza humana del hombre, desde su concepción hasta su vejez no es una disputa metafísica. Es una simple evidencia.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Verdades ocultas de la Fertilización In Vitro

Los adelantos de la medicina sin duda alguna nos sorprenden. Algunos de ellos se presentan como soluciones casi milagrosas para que el ser humano pueda manifestarse a plenitud en diferentes facetas de su vida.

La Fertilización In Vitro (FIV) ha gozado de gran popularidad y se le considera una muy buena opción para aquellos que tienen problemas de fertilidad y que a toda costa quieren ser padres. Sin embargo este deseo puede llegar a ser altamente agresivo e irrespetuoso tanto para el que quiere procrear como para el procreado.

Los futuros padres son vistos ya no como personas sino como objetos, pues sólo se les mira como “proveedores” de células reproductivas que terminan en manos de un tercero que somete a la naturaleza a su voluntad.

¿Sabían ustedes que es necesario suministrar a la mujer medicamentos (hormonas) que provocan la hiperovulación y que estos tienen efectos secundarios? Van desde dolores abdominales y de cabeza, hemorragias vaginales, formación de coágulos de sangre (trombos ó émbolos), insuficiencia renal, síndrome de hiperovulación ovárica, acumulación peligrosa de líquidos en el pecho, etc. Irónicamente también pueden acarrear infertilidad…

¿Sabían que todo procedimiento de Fertilización In Vitro SIEMPRE implica aborto? Una vez se logra que varios óvulos sean fecundados (ya se habla de embrión) son sometidos a un proceso de selección en donde se descartan a los “menos aptos”. En caso de congelar a los embriones, el proceso de descongelación puede dañarlos severamente, de tal manera que vuelven a pasar por otro proceso de selección y se desechan o destinan a experimentos que terminan destruyéndolos.

Cuando la mujer esta lista, se le implantan varios embriones para asegurar que por lo menos uno logre fijarse en la matriz. Este procedimiento no puede dar seguridad de que así sea pues, por estadísticas, por un embrión que logra implantarse hay otros 30 que no lo hacen. Salta entonces a la vista que la tasa de éxito de la FIV es muy baja.

¿Sabían que en los embarazos logrados con la FIV aumentan las probabilidades de que sea ectópico ó que se de un aborto natural? La tasa de aborto llega al 22% y del embarazo ectópico al 5%. En un embarazo natural, éste último es tan sólo de un 1%

Por otro lado, el cuerpo de la mujer está adaptado para tener un bebe a la vez y puede incluso a gestar dos con riesgos moderados, pero con la FIV se han disparado los embarazos múltiples acarreando peligros serios para la madre y las criaturas, las cuales físicamente no pueden alcanzar el tiempo normal de su gestación.

Los bebes nacidos en estas condiciones son de bajo peso, nacen con pulmones inmaduros. Algunos estudios científicos afirman que son propensos a desarrollar, en un porcentaje mayor a los concebidos naturalmente, problemas neurológicos, parálisis cerebral, presentar algún tipo de retraso en el desarrollo, síndrome Beckwith- Wiedemann, desarrollo de cáncer en la primera infancia, síndrome de Algelman, etc.

En un artículo titulado “Los peligros ocultos de la Fertilización In Vitro”, Bradley Mattes señaló sobre los problemas de salud que:

“Estas complicaciones pueden ser menos sorprendentes para los investigadores de la Escuela de Medicina de Yale. Encontraron que ochenta y cinco por ciento de los embriones producidos durante la FIV no dan lugar a nacimientos vivos. Según ellos, "Algo en la naturaleza ha decidido que estos embriones implantados no son viables." Lo que puede indicar que los bebés que sobreviven pueden tener defectos genéticos no detectados. Las pruebas parecen indicar que la FIV juega con el sistema previsto por nuestro Creador. Es posible que la concepción asistida venga con un precio inesperado.”

Es importante recordar que la ciencia esta al servicio de hombres y mujeres, que ésta no debe atentar contra la vida misma y mucho menos exponerla a un riesgo, incluso desde su principio. El hecho de que podamos hacer algo no quiere decir que este bien realizarlo, sino que debemos buscar otro camino, otro medio, para llegar a la meta que no puede ser otra que darle una mano amistosa a la naturaleza sin necesidad de exponerla al menor de los riesgos.

Lo que di en esta entrada es tan sólo una puntada, espero que los anime a cuestionar, a reflexionar y abrir los ojos en favor de la defensa y el respeto a la vida.

ÉXITOS PARA TODOS


domingo, 13 de noviembre de 2011

La Historia de Emmanuel Kelly

Hola a todos. Hace poco conocí una historia que me gusto por dos motivos, es un ejemplo de superación y nos muestra de manera palpable que detrás de un gran hombre hay una gran mujer.

En otras palabras, una decisión tomada en el momento oportuno puede cambiar contundentemente la vida de una persona para que ella brille a plenitud.

Me limito a compartir una nota de "El Comercio" de Perú.

Sobreviviente iraquí conmueve con participación en concurso de canto

Emmanuel Kelly fue víctima de la guerra química en Iraq. Se presentó en "Factor X" y se robó corazón del mundo.

La historia de Emmanuel Kelly es un ejemplo de superación personal. E joven de 17 años es un sobreviviente de la guerra que se vivió al interior de Iraq y que resultó con malformaciones en sus extremidades a consecuencia de los bombardeos químicos.

Emmanuel, junto a su hermano Ahmed, fueron abandonados por sus padres y cobijados por un orfanato de Bagdad. La organización “Children First Foundatiion” les consiguió una familia adoptiva y un nuevo hogar en Australia, donde ambos reconstruyeron sus vidas.

Alejado de la guerra, pero con las secuelas de esta en su cuerpo, Emmanuel se presentó en el casting de la versión australiana del programa de canto “Factor X” y convenció a los jueces con una sobresaliente interpretación del tema “Imagine”, de John Lennon.

Ronan Keating, la ex Spice Girl Mel Brown, Natalie Bassingthwaighte y Guy Sebastian, los integrantes del jurado, quedaron simplemente rendidos a los pies de Emmanuel. Algunos de ellos no contuvieron la emoción y derramaron lágrimas.

MAMÁ HUMANITARIA
Quien adoptó a los hermanos Kelly es nada menos que la filántropa australiana Moira Kelly, directora de “Children First Foundation”, quien también es tutora legal de las ex siamesas gemelas Trishna y Krishna, oriundas de Bangladesh, quienes fueron separadas en el año 2009 en un hospital de Melbourne.

El Comercio



lunes, 7 de noviembre de 2011

La Historia de Gillian Lynne

¿Alguien sabe distinguir entre un diamante en bruto de un cuarzo, de un cristal de yeso o tal vez de uno de selenita? Por lo menos yo no.
Para lograrlo necesitamos formarnos (alimentarnos de conocimientos) pero sobre todo tener una práctica muy rica en la cual sepamos aplicarlo, de tal manera que ese conocer se convierte en una poderosa herramienta para distinguir diferentes eventos de nuestras realidades y obrar favorablemente para descubrir la riqueza y el valor del caso en particular.

Tal vez muchos están “convencidos” de haber elegido la profesión u ocupación más adecuada para sí, pero yo les pregunto ¿realmente la eligieron ustedes o alguien les dijo que se dedicaran a eso permitiendo que otro lo hiciera? Tal vez ni siquiera son conscientes de la situación.

La historia de hoy es sobre una niña llamada Gillian Lynne. Nació en la Inglaterra de los años 20, cuando de pequeña estaba en el colegio sus padres empezaron a recibir varias notas de sus maestros en la que les advertían que la niña era muy inquieta, fomentaba la indisciplina, distraía a la clase, le costaba mucho trabajo concentrase y su rendimiento académico dejaba mucho que desear. Llegaron a sugerirles que la pequeña padecía un serio trastorno de aprendizaje.

Su madre, preocupada por la situación descrita por los maestros, la llevó a un Psicólogo para que le ayudara a ser “normal”, igual que los otros niños comunes y corrientes. Después de escucharla un buen rato, el Psicólogo le dijo a la niña que saldría unos momentos para hablar con su madre en privado.

Estando ya apartados de la niña, el doctor le dijo que observara atentamente a Gillian. Se veía a una pequeña que tranquilamente movía sus pies al ritmo de la música que se escuchaba en el radio del consultorio. En otras palabras, Gillian sí tenía la capacidad de estar atenta y concentrarse, por tanto ella no tenía problemas de aprendizaje sino que necesitaba llegar a él de una manera distinta a la mayoría de los niños de la clase. La recomendación del médico fue que la inscribiera en una escuela de baile.

Años más tarde Gillian afirmó que “fue maravilloso encontrase con tanta gente que no podía estar quieta y necesitaba moverse para pensar”.

Trabajó en la compañía Molly Lake´s, seunió a Sadler´s Ballet a los 17 años, poco a poco su fama fue creciendo llegando a interpretar papeles protagónicos en las mejores compañías de Ballet, algunos creados únicamente para ella. Incluso llegó a incursionar como actriz en la televisión.

Gillian fue la creadora en 1963 de un show que combinaba jazz, danza clásica y diálogos el cual fue su carta de presentación para darse a conocer en Broadway con otras obras. Se destacó como coreógrafa, curiosamente la que hizo para “The Phantom of the Opera” ha sido vista por más de 100 millones de personas en Londres y ha recaudado más de 3.200 millones de dólares. Tambien se le conoce por sus coreografías y dirección para televisión de “The Muppet Show”

Actualmente, a la edad de 85 años, ella sigue activa produciendo y dirigiendo espectáculos para cine, televisión y teatro.

¿Se imaginan que hubiera sido de ella si la opinión de sus maestros hubiese prevalecido? ¿Qué habría ocurrido si la excelente observación del psicólogo habría sido cambiada por terapias sin sentido y medicamentos que solo buscarían que ella “encajara” en el mismo molde impuesto para la mayoría?

El caso de Gillian Lynne se ha convertido en un ejemplo contundente sobre la forma en que los actuales “modelos educativos” no educan en realidad sino que matan la creatividad, cortan o eliminan ese sello o talento que cada uno de nosotros tiene y que no ha sido explotado.

Los maestros, padres, amigos, ¡todos!, tenemos una gran responsabilidad porque podemos ayudar a ”dar a luz” un gran don o ahogarlo en las brumas de lo que creemos es correcto pero que a la final es negarnos a ver lo nuevo y privar al mundo de un cambio que lo haga mejor.

Los dejo con un vídeo muy bueno sobre lo que es la educación y lo que debería ser.

Gracias a Ana María por darme a conocer la historia.

ÉXITOS PARA TODOS



martes, 25 de octubre de 2011

Las olimpiadas del amor fraterno

Hoy les presento una pequeña y rica historia. Muchos creemos tener una buena calidad de ser humano pero en realidad no es así. Para ser una excelente persona no se necesita ser inteligente, millonario, o tener títulos profesionales, simplemente tener corazón y pensar en la persona que tienes a tu lado.

Años atrás, en unas competencias de las Olimpiadas Especiales celebradas en Seattle, nueve contendientes, todos con deficiencias físicas o mentales, se alistaron en el punto de arranque para la carrera de las 100 yardas.

Al sonido de la pistola, todos empezaron, aunque no muy precipitadamente, pero con ganas de correr hasta el final y ganar. Todos, eso es, excepto por un niño que tropezó, se revolcó varias veces, y comenzó a llorar.

Los otros ochos, al oír llorar al niño, aflojaron el paso y miraron hacia atrás. Entonces, para la sorpresa de los espectadores, todos regresaron para asistirle. Una niña con el Síndrome Down se agachó y besándole le dijo:

"Esto te hará sentir bien." Entonces los nueve enlazaron sus brazos y caminaron todos juntos hasta la línea final.

Todos en el estadio se pararon y aplaudieron efusivamente por largo tiempo. Nunca había habido unas olimpiadas tan emocionantes y tan reveladoras de las mas altas capacidades humanas. Las personas que estuvieron allí todavía cuentan lo sucedido.

¡Cuánto nos enseñan estos hermanos "retrasados"!

Como siempre, EXITOS PARA TODOS

lunes, 17 de octubre de 2011

Buscando a Dios


Considero que de una u otra manera, en el fondo todos tenemos la convicción de que Dios existe. Algunos la llamarán de una manera, otros lo negarán, pero de todas formas creemos en un ser superior el cual necesitamos conocer a como de lugar, sentirlo cercano...

Hoy les traigo una pequeña historia que nos enseña que a Dios no se le define, no es un complejo concepto abstracto, simplemente es alguien a quien se le vive. No confundamos el conocimiento teórico de Dios con el conocimiento reaal de él.

Un joven inquieto se presentó a un amigo y le dijo:

-Busco a Dios.

El amigo le echó un sermón, que el joven escuchó con paciencia. Acabado el sermón, el joven marchó triste en busca de un catequista.

-Busco a Dios, le dijo llorando.
El catequista le leyó una pastoral que acababa de publicar en el boletín y el joven oyó con gran cortesía, pero al acabar la lectura se fue angustiado a su padre a decirle:

-'Busco a Dios'.

Su padre se dispuso a darle un discurso, pero el joven rompió en sollozos sin poder contener la angustia.

-'¿Por qué lloras?', le preguntó el papá totalmente desconcertado.

-'Busco a Dios y me dan palabras'-, dijo el joven apenas pudo recuperarse.

Aquella noche, el amigo, el catequista y el padre tuvieron un mismo sueño.

Soñaron que morían de sed y que alguien trataba de aliviarles con un largo discurso sobre el agua.


ÉXITOS PARA TODOS

domingo, 9 de octubre de 2011

La Historia de Steve Jobs


Nació el 24 de febrero de 1955 en San Francisco California, fruto de una relación de dos estudiantes universitarios Abdulfattah Jandali y Joanne Carole. Ellos decidieron dar a la criatura en adopción pero la pareja que lo hiciera debería tener título universitario y asegurar para su hijo estudios superiores.

Luego de ser rechazado por una pareja que reunía los requisitos, Paul y Clara Jobs lo adoptan. Paul y Clara no terminaron la secundaria y la universidad respetivamente. Ellos aseguraron a sus padres biológicos que harían hasta la imposible para que el niño cursara una carrera en la Universidad.

Cuando Steve estaba en la escuela en Cupertino se unió al Club de Exploradores de Hewlett-Packard. Lo que allí conoció le impresionó de tal manera que supo a que dedicaría el resto de su vida. Ya en secundaria trabajaría para Hewlett-Packard en la época de verano.

En 1972 ingresa a la Universidad de Portland pero por la falta de interés en varias materias y los elevados costos económicos sólo se matriculó por 6 meses; sin embrago siguió como asistiente a las clases que llamaban su atención por 18 meses. Sus estudios de caligrafía le servirían para que más tarde diseñara la tipografía del primer Mac.

En 1974 trabajó como técnico en Atari Inc. en donde colaboró para la creación del juego Breakout.

Un amigo de Jobs, el visionario Steve Wozniak que trabajaba en Hewlett-Packard, manifestó en esa empresa que tenía como idea la creación de un computador personal la cual fue tachada de ridícula. Este fue el hecho que originó que Jobs y Wozniak fundaran en 1976 a Apple Computer Company.

El primer computador personal se llamó Aple I y se dio a conocer entre aficionados a la informática, ferias, etc. El crecimiento de la nueva compañía se tornó inevitable.

Años después, tras la presentación del computador Lisa (especial para gente con pocos conocimientos en informática) y la Interfaz gráfica de usuario para el Apple Macintosh, y las serias diferencias entre Jobs y John Sculley, el fundador de Apple abandona la compañía en 1985.

En 1986 Jobs compra a Graphics Group y cambia su nombre a Pixar y empieza a producir películas para Walt Disney. Se estrenó en 1995 con Toys Story la cual mereció un premio Oscar; le siguieron éxitos como Bichos (1988), Monsters Inc (2001), Buscando a Nemo (2003), Cars (2006), Wall-e (2008) y Up (2009) entre muchas otras.

En 1997 Steve regresa a Apple que se encontraba en declive y decide hacerla surgir nuevamente. Fue así como hizo una “atrevida” propuesta a su principal competidor Microsoft para que éste le inyectara capital a la compañía a cambio de un 4% de las acciones. Esto facilitó que Apple se concentrara en mejorar sus productos y probar nuevas alternativas como el Ipod, Itunes Store y el iMac que revolucionaron la industria en muchos sentidos.

En el 2004 se le diagnosticó cáncer de páncreas, en el 2009 padeció un desequilibrio hormonal y se le realizó un trasplante de hígado. Estos padecimientos provocaron su retiro temporal en diferentes épocas.

Fallece el 5 de octubre de 2011 a la edad de 56 años como consecuencia del trasplante.