miércoles, 17 de noviembre de 2010

Sobre el “Matrimonio” Gay (1 parte)

¡Tema polémico! Sinceramente siento que en aras de proclamar el “derecho a la igualdad” los homosexuales creen que logrando la expedición de una ley pueden obligarnos a aceptar algo que no puede igualarse a la institución del matrimonio.

Quiero que esto no se interprete como un acto de intolerancia de mi parte sino que simplemente se vea que cada cosa tiene un nombre y cada palabra un significado preciso que de buenas a primeras no puede ser trucado por capricho de una tendencia.

Empecemos por conocer el significado de las siguientes palabras, según la RAE:

Intolerancia. 1. f. Falta de tolerancia, especialmente religiosa.

Tolerar. (Del lat. tolerāre). 1. tr. Sufrir, llevar con paciencia. 2. tr. Permitir algo que no se tiene por lícito, sin aprobarlo expresamente. 3. tr. Resistir, soportar, especialmente un alimento, o una medicina. 4. tr. Respetar las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.

Matrimonio. (Del lat. matrimonĭum). 1. m. Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales.

Así las cosas, ya se ve el mal uso de la palabra intolerancia pues esto no significa obligar a aceptar sino RESPETAR ideas contrarias en medio de nuestras diferencias.

Desde hace tiempo, las parejas homosexuales, junto con el apoyo de diferentes medios de comunicación, han pretendido calificar de "matrimonio" su convivencia con otra persona y exigen a los legisladores y gobernantes la expedición de una normatividad que propenda por la protección de sus derechos igualándolos al de un matrimonio.

Esto no puede entenderse de ninguna manera que dicha norma obligue a una sociedad a aceptar algo que no quiere. Les recuerdo que el derecho al libre desarrollo de la personalidad de homosexuales no puede chocar con el derecho del libre desarrollo de la personalidad de los heterosexuales y es ahí cuando entra el juego la tan invocada tolerancia…

Lo que consagra una ley no quiere decir que tenga el poder de cambiar la manera de pensar de alguien, pues ella esta al servicio de la sociedad y no la sociedad al servicio de una norma. Les doy un ejemplo: el aborto; valores como la vida están por encima de una norma legal que consagra su destrucción, “no todo lo justo es legal, no todo lo legal es justo”. Para hallar esta diferencia es necesaria la formación de una persona en cuanto a su conciencia y valores se refiere, pues en tiempos tan cambiantes como el clima se requiere de un punto de apoyo o referencia para permanecer firmes.

En otras palabras, si una ley aprueba el aborto, no quiere decir que yo este obligada a aceptarlo y cambiar mi escala de valores a capricho de legisladores desorientados de la noche a la mañana.

Volviendo al tema, la palabra matrimonio viene del latín “matrimonium”, y este a su vez de “Mater” que significa “madre”, y comparte la misma raíz de la palabra “maternidad”, y “monium” que significa función o cargo. Es decir que el mismo origen de la palabra esta íntimamente ligado a la unión concertada y a la procreación que solo se da entre un hombre y una mujer para lograr una relación estable entre ellos.

Es tal la importancia de este compromiso, que tanto religiones como gobiernos se encargan de proteger y promover sus efectos legales y sociales en medio de la comunidad, pues de dicha unión tan particular se deriva la base de la sociedad, una familia estable. Ese es el ideal de una persona, de un conglomerado y finalmente de un gobierno. En conclusión, además de lo ya anotado, la palabra matrimonio tiene alcances que nos llevan más allá de lo que imaginamos.

Existen personas que no creen en esta institución pero desean vivir juntos, se les llama entonces unión marital de hecho o unión libre pero no toman para sí la palabra matrimonio.

Otro ejemplo, una sociedad anónima (S.A.) no es lo mismo que una limitada (LTDA.) o que una comandita por acciones (C.A.), etc. Todas son sociedades pero entre una y otra hay diferencias conforme a la manera en que se ha formado o adquirido ese compromiso, algo así ocurre con las diferentes uniones que pueden existir entre los seres humanos a nivel social.

Por lo anterior, a pesar de que existen herramientas legales en mi país para uniones entre personas del mismo sexo, me opongo rotundamente a que usen para sí la palabra matrimonio. Hay algo que no se puede negar, y es que muchos de ellos ya están viviendo conjuntamente, pero es necesario crear un nuevo término que designe sus aspiraciones.

Una cosa es un pero y otra un olmo, ambos son árboles de frutos muy distintos y por más que queramos no se les puede designar con una sola palabra. Cada quien con lo suyo.

6 comentarios:

  1. Aunk no creo en el matrimonio, tengo claro k este se forma por un hombre y una mujer.

    Tb sé k los homosexuales kieren igualdad, pero como llamar "igual" a algo k es muy diferente? Sé tb k buscan proteger a sus parejas y es válido y tienen todo el derecho de hacerlo, el sistema legal provee las herramientas necesarias para esto, k lo hagan, pero k no kieran distorcionar el significado de lo k es en realidad un "Matrimonio".

    ãNðã

    ResponderEliminar
  2. Hola ãNðã:
    Lo que buscan los homosexuales son igualdad en derechos lo cual no implica que se les pueda denominar con la palabra “matrimonio”. En mi país pueden constituir fiducia o contratos específicos para su caso y por tanto el patrimonio que se genere queda entre ellos y no pasaría a los herederos de cada quien.

    De acuerdo contigo, no pueden distorsionar el significado del matrimonio.

    Gracias por tu visita, un saludote… :)

    ResponderEliminar
  3. La igualdad, como definición práctica, podría ser: “ausencia de total discriminación entre los seres humanos, en lo que respecta a sus derechos”. Pero consideramos que no basta con esto, sino que es un tema mucho más amplio, y que abarca tantos factores, que puede, en muchos casos, llegar a determinar nuestras vidas.
    Al oir la palabra igualdad nos vienen a la mente siempre las mismas cosas. Igualdad entre razas, igualdad de sexos, que no son las únicas, pero que tal vez son las que más preocupan a la gente porque están más presentes en su vida cotidiana.
    En conclusión, debemos adoptar la igualdad como el respeto a éstos, ya que promueven la igualdad en derechos y en oportunidades y aceptan la diversidad en forma.

    Saludos Vero

    ResponderEliminar
  4. Hola Marisa: Concuerdo con lo de igualdad en derechos pero, insisto, eso no quiere decir que se venga a tergiversar el significado de algunas palabras.

    En el caso de los homosexuales en mi país, existen herramientas legales para que ellos protejan sus patrimonios pero lo que veo sinceramente es que quieren las cosas a la fuerza y con falta de argumentos, en otras palabras es una especie diferente de violencia.

    Ya lo dije, tema polémico...

    Gracias Marisa por tu visita. Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Hola, muy bueno tu blog y muy buen artículo, lo apoyo completamente, recuerdo que en mi secundaria conocí la palabra matrimonio pero de origen griego si no estoy mal, en donde “matri” viene de la palabra “matriz o matrix” que significa molde en el que se crea o se le da origen a algo, y mono de uno o único, antiguamente la unión entre pene y vagina se consideraba como una sola carne (la matriz en ese momento está completa), un solo cuerpo y el único lugar y manera como los seres tenían la oportunidad de llegar a la vida, y aquí reflexionando puede uno ver que la madre ejerce su don u oficio, su matri-monos que es generar y traer vida, en este sentido la unión sexual entre hombre y mujer si es verdadera común-unión, obviamente es posible que haya una unión de tipo mental o emocional entre parejas del mismo sexo pero por la parte biológica imposible, ni un recto ni una boca reemplazan los genitales masculino y femenino, no hay unidad en el sentido estricto de la palabra, incluso me atrevo a decir que esa falsa unión biológica se extrapola a otras áreas del ser humano, no me parece casual que las parejas homosexuales tengan una elevada tendencia a la inestabilidad y al rompimiento.

    Siguiendo con la palabra matrimonio, cuando leía algunas cosas de alquimia me di cuenta que no era gratuito que los alquimistas simbolizaran algunos de sus procedimientos en dibujos donde aparecen un hombre y una mujer muchas veces dentro en una matraz (suena parecido a matriz) cuya esfera simbolizaba el vientre femenino y su cuello el pene, las dos fuerzas opuestas cuando se encuentran y logran conciliarse, encontrar el equilibrio, entonces crean… decían entre líneas aquellos textos, basta ver que el polo positivo y negativo de la corriente eléctrica puede generar chispa y encender una luz.

    ResponderEliminar
  6. Hola William9co, gracias por tu enriquecedora participación. En realidad no puedo agregar más de lo que ya has dicho porque es claro, hay cosas que únicamente ocurren cuando un hombre y una mujer se unen.

    Dicha situación ha sido reconocida a lo largo de nuestra historia y es por ello que se ha protegido al matrimonio y a la familia desde tiempo inmemoriables... eso no es por casualidad, no es capricho, ni por motivos religiosos o políticos, simplemente es la misma naturaleza que se impone a los mezquinos intereses de unos cuantos.

    El que cree que puede cambiar las leyes de la naturaleza con solo quererlo es como aquel que cree que la luna esta en el fondo de un estanque...

    Un Abrazo

    ResponderEliminar