jueves, 5 de agosto de 2010

El Fútbol es como la vida

Ayer en la noche asistí a mi primer partido de fútbol en el estadio de mi ciudad, se trataba de un encuentro entre Santa Fe y Millonarios. Hubo poca asistencia pero no por eso podía dejar de apreciar ese curioso y llamativo ambiente.

A lo largo del encuentro, además de los jugadores, me fijé en el público, sus actitudes, lo que decían, como se comportaban, etc. y caí en cuenta que el fútbol es como la vida.

La mayoría se dedica a mirar desde la tribuna mientras que otros se lanzan a la cancha a arriesgarse y ser protagonistas. En el césped hay jerarquías y es así como el director técnico le dice a sus jugadores la manera de conducirse, que esperar del contrincante y como reaccionar ante sus ataques.

No puede jugar por ellos, pero sí formarlos y entrenarlos con la esperanza de que sepan reaccionar lo mejor posible ante las jugadas de los contrarios para salir adelante. Eso es lo que hacen los padres de familia.

Los árbitros están atentos a sancionar las faltas cometidas, a llamar la atención por las jugadas mal intencionadas y si es del caso, expulsar al que no es capaz de cumplir las reglas. Representan las autoridades de nuestra sociedad, los jueces, políticos y personas con cierto poder que también pueden terminar vendiéndose al mejor postor y alejarse de sus objetivos.

Varios hinchas resultan, de un momento a otro, más sabios que el director técnico y vociferan a gritos desde las graderías, acompañadas de una que otra palabra de grueso calibre, las tácticas para que su equipo gane el partido. Aquí vemos a los que hablan demasiado pero a la hora de la verdad no hacen nada que valga la pena.

Hay otros que se visten y pintan sus rostros con los colores del equipo de sus amores, que viven intensamente minuto a minuto esa pequeña batalla que ven en el prado y que son fieles en los buenos y en los malos momentos, aquellos que no se amilanan cuando tienen un gol en contra y siguen gritando a todo pulmón para animar a sus héroes a remontar el marcador.

Esa es la gente buena que nos apoya en todo momento y hace que no nos sintamos solos, viven en carne propia nuestro sufrimiento y dan la mano sin contraprestaciones. Son aquellos que mueren de alegría con cada pequeña victoria de parte nuestra y la hacen suya. Esa gente es la que vale la pena.

Ví que la barra de Millonarios estaba dividida en tres, bien separadas unas de otras por contradicciones entre sus líderes, con policías a los extremos para evitar enfrentamientos. Cada una de ellas gritaba animando a su equipo, pero el desorden era tal que no se entendía nada, y bajo esas circunstancias dudo mucho que los jugadores se sintieran bien acompañados.

Aquí tenemos las consecuencias del orgullo, la falta de perdón y la imposición de un capricho ante un bien común que termina dividiendo a los hermanos…

La barra del Santa Fé, que numéricamente eran menor que las de Millonarios, estaban unidos a una sola voz, saltaban, tenían sombrillas que hacían girar y adornaron con banderas la parte del estadio en la que se encontraban.

Sin lugar a dudas, fueron ellos los protagonistas por su fidelidad y constancia, definitivamente se hicieron sentir.

Finalmente, sin lugar a dudas, identifiqué a un personaje muy particular que reinó tanto en la cancha, como en la gradería, en la barra del Santa Fe, en la de Millonarios, a lo largo y ancho de esos 90 minutos. Es alguien que también es columna es nuestra sociedad y protagonista de nuestra vida.

Se le recordó a cada segundo de una manera muy animosa, se trata de la cándida y tierna progenitora de cada uno de los asistentes al evento deportivo… :)

¿No es curioso como se refleja la vida en un partido de fútbol?

4 comentarios:

  1. Excelentes observaciones querida Vero ! y fíjate, cuanto más frustrado está el hombre (ser humano) más desolado o empobrecido, más es como se aferra a su club, a su equipo, y se vuelve fanático... muy comprensiblemente.

    Inteligente entrada la tuya. Un beso amiga !

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  2. Hola Mabel.

    Tenemos que abrir el horizonte porque la verdad nuestra visión es muy cerrado y no somos capaces de ver más allá.

    Vale la pena resaltar lo bueno para tener esperanza y acabar con todo aquello que nos estorba en el camino.

    Gracias por tu constante participación. Mis mejores deseos están contigo.

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  3. en serio me sorprendió tu comparación, encontraste lo más adecuado con que asociarlo. sólo puedo agregarte que a pesar de que todos son necesarios para llevar a cabo un partido, pienso que los que más pueden disfrutarlo son los que están en el juego, trabajando en equipo... y los carapintada, :) aquellos que a pesar de que todo se venga abajo, te dejarán saber que están junto a ti, y eso es algo que me ha estado enseñando la vida... a simplemente escuchar y acompañar a la persona, no apresurarme a buscar solución sino dar lo principal que es el apoyo y sin el cual será muy difícil llevar a cabo la solucion. suerte Vero!!! hasta la próxima!!

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  4. 100% de acuerdo contigo, muchas veces lo que nos mantiene de pie y nos da aliento para seguir es saber que alguien nos quiere y apoya, que la lucha no es solitaria.


    Otro abrazo pa´ti

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