miércoles, 23 de junio de 2010

No son ellos, somos nosotros

En este año comienza en Latinoamérica la celebración de nuestros 200 años de los movimientos independentistas, una fuerte manifestación a los oídos sordos de un rey.

Hace dos centurias, miles de habitantes de un pueblo tosco, humilde y hasta ignorante, con deseos de tomar la historia en sus propias manos, se reveló contra la opresión, las injusticias y la indiferencia de un lejano gobernante.

Eran tantas las ansias de lograr una igualdad en aspectos de dignidad, de derechos, de autonomía, que aquella generación estuvo dispuesta a entregarlo todo, pensando no solo en ellas sino en las venideras para cambiar el panorama hasta ahora vivido. Fue así como un improvisado ejército de mestizos y criollos doblegaron la obcecada voluntad de aquellos que querían mantener las mismas condiciones y desconocer la necesidad de cambios que garantizaran un mañana mejor para todos.

Mirándolo desde otro punto de vista, me aterra el sentido de desprendimiento y renuncia de aquellas personas que fueron capaces de arriesgarlo todo, incluso la pequeña seguridad de garantizar un pan para el día de mañana, una familia, pertenencias materiales y hasta títulos sociales que solo servían para alimentar el ego. Era en definitiva una generación dispuesta al sacrificio…

200 años después pareciera que las cosas no han cambiado mucho. Ya no tenemos reyes pero si políticos y gobernantes corruptos que siguen ignorando las necesidades y derechos de siempre. Se oyen en diferentes partes como se desangran los recursos públicos de cada una de las naciones, el mal uso del presupuesto, la inoperancia absoluta frente al llamado urgente de satisfacer necesidades básicas como alimentación, educación, salud, empleo, ausencia de respeto a los derechos de cada uno de los ciudadanos, la inexistencia de una justicia imparcial, activa y eficaz, etc. Por un momento pareciera que la historia se repite…

Exigimos a los que hemos elegido que sean pulcros en su actuar, personas honestas y líderes con ganas de promover cambios y que “milagrosamente” colmen el vacío que ha dejado tanto descontento. Hemos tomado el papel que deja las soluciones de TODO en unos cuantos que luego terminamos criticando porque no han cumplido con lo prometido.

Esto es una posición cómoda y hasta facilista. Un líder no hace milagros, un líder necesita del apoyo y la ayuda activa de quienes representa, y aún más que eso, el compromiso de cambio a nivel de sociedad que solo se puede originar únicamente en un cambio personal.

¿Cuántas veces no nos hemos “enorgullecido” de la “malicia indígena”, de la astucia que nos caracteriza, o presumimos que somos más listos y agredimos a los menos favorecidos?

¿Cuántas veces exigimos honradez a los demás, pero si tenemos la oportunidad abusamos de otra persona porque simplemente se dio la oportunidad?

¿Cuántas veces queremos que nos traten con respeto, lo exigimos, pero somos nosotros los primeros en insultar y hacer gala de una extensa lista de improperios que harían sonrojar al más vulgar?

¿Cuántas veces le hemos echado la culpa a un tercero porque somos incapaces de aceptar nuestra responsabilidad?

¿Cuántas veces hemos sido incapaces de reconocer nuestras fallas porque el orgullo nos gana y porque dar una solución exige mucho trabajo e incomodidad de nuestra parte?

¿Cuántas veces nos rasgamos las vestiduras por el abuso de niños y adultos pero terminamos apoyando una “libertad sexual” para maquillar la perversión y menospreciando la inocencia?

Esperamos mucho de los demás pero no queremos dar nada porque estamos acostumbrados a vivir mal… ¡y lo peor de todo es que pareciera que gustara!

En el fondo tenemos la necesidad de que alguien nos escuche pero no estamos dispuestos a oír a otros.

Todo cambio que sea beneficioso exige sacrificios, renuncias, dedicación y constancia, pero sobre todo trabajo en equipo y seguir unos objetivos comunes para lograrlo.

Dicen que todo tiempo pasado fue mejor y eso no fue obstáculo para que nuestros antepasados se atrevieran a pensar que los cambios eran posibles. Hoy en día escasea ese espíritu altivo y combatiente, dispuesto a la renuncia de lo más querido con tal de alcanzar un futuro mejor, que tal vez ni siquiera se alcance a conocer.

Muchos murieron sin ver el sueño hecho realidad, pero nosotros somos consecuencias vivas de aquellas generaciones que entregaron hasta lo que no tenían.

Les dejo un vídeo que espero nos ayude a reflexionar. La situación plateada no es solamente en Argentina, también en Colombia, México, Guatemala, España, en fin, en todo el mundo.

Recuerden, “no son ellos, somos nosotros”


4 comentarios:

  1. ¡¡¡ES VERDAD !!! TODO LO QUE DIJO, ES CIERTO!!!
    CUANDO YO DEJÉ MI PAIS Y ESTUVE AUSENTE POR MAS DE 3 DÉCADAS, LA GENTE ERA DIFERENTE, AHORA CAMBIO TODO VERO !
    TODOS QUIEREN SACAR PARTIDO DE CUALQUIER COSA.
    TODOS QUIEREN APROVECHARSE DE LAS SITUACIONES, ESTO NO ES EL PAIS QUE DEJÉ, NO ES MI PAIS ! LA CORRUPCIÓN BRILLA EN TODO SU ESPLENDOR.
    GRACIAS POR PONER ESTE VIDEO, OJALÁ PUEDAN VERLOS MILES DE ARGENTINOS Y SE AVERGÜENCEN DE HABERSE CONVERTIDO EN LO QUE SE CONVIRTIERON.
    AUNQUE SIGUE HABIENDO GENTE MUY BUENA Y DECENTE, GENTE TRABAJADORA Y PREOCUPADA POR SU FUTURO, GENTE TEMEROSA DE SU PRESENTE POR LA INSEGURIDAD, POR LAS CRISIS, POR TODO LO QUE CONLLEVA SER ARGENTINO. LA DIFERENCIA ESTRIBA QUE LOS "MALOS" LOS "INDIFERENTES", LOS "TRAMPOSOS" EN "MI ÉPOCA", ERAN LOS MENOS.Y AHORA, CON EL AGRAVANTE DE MUCHOS EXTRANJEROS LLEGANDO CON SUS MALAS COSTUMBRES, SUS VICIOS Y MAFIAS....(ESO ES UNA REALIDAD INNEGABLE)
    UN BESO AMIGA ! Y GRACIAS NUEVAMENTE !

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  2. Hola Mabel, tienes razón, antes no había tanta indiferencia y una mala noticia conmocionaba a todo un país.
    Pareciera que los adelantos nos hacen más insensibles y querer tomar ventaja sobre los demás.

    Lamentablemente esta "epidemia" se ha extendido por todas las naciones y en todos los estratos. El vídeo me parece contundente, descarnado, pero sobre todo un fiel reflejo de lo que también se vive en mi país.

    Esto esta pasando en todo el mundo.

    Un muy fuerte abrazo para ti Mabel.

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  3. Excelente artículo Vero. Parece que estuvieras hablando de mi país Venezuela, lo cual ratifica tu afirmación de que es un problema a nivel mundial. Muchos de nosotros no queremos asumir la responsablidad por nuestro futuro y ladejamos en manos de otros y por eso se aprovechan. Si cada quien tomara conciencia y asumiera la responsablidad que le corresponde, y dejar de quejarse, tal vez las cosas fueran diferentes.

    José Manuel

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  4. Gracias por tus palabras José Manuel. El común denominador en todas las naciones ¡SOMOS NOSOTROS!

    Lo que intento hacer es un llamado para todos aquellos que queremos cambiar las cosas pero que pensamos que "mayoría gana" y desistimos de intentarlo.

    ¡Cómo sería diferente el mundo si cada quien hiciera lo que le corresponde!

    Un fuerte abrazo José Manuel

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