miércoles, 19 de mayo de 2010

La Vasija Agrietada

¿Cuantas fallas de muchas personas son consideradas cualidades para otras? ¿Por que somos tan fuertes con la crítica? ¿Podemos aprovechar mejor las capacidades de nuestros hijos, de nuestra pareja?
Hoy quiero compartirles esta historia:


Un cargador de agua tenía dos grandes vasijas que pendían de los extremos de un palo que llevaba sobre sus hombros. Una de las vasijas era perfecta y conservaba el agua completa hasta el final del largo camino, desde el arroyo hasta la casa del patrón.

La otra vasija tenía una grieta por donde se iba derramando el agua a lo largo del camino. Cuando llegaba, sólo podía entregar la mitad de su capacidad. Durante dos años se repitió día a día esta situación.

La vasija perfecta se sentía orgullosa de si misma, mientras que la vasija agrietada vivía avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable por no poder cumplir a cabalidad la misión para la que había sido creada.

Un día, decidió exponerle su dolor y su pena al aguador, y le dijo:
- Estoy muy avergonzada de mi misma y quiero ofrecerte disculpas.
- ¿Por que? - le preguntó el aguador-.
- Tú sabes bien por que -responde la vasija-. Debido a mis grietas, sólo puedes entregar la mitad del agua y por ello sólo recibes la mitad del dinero que deberías recibir.

El aguador sonrió mansamente y le dijo a la vasija agrietada:
-Cuando mañana vayamos una vez mas a la casa del patrón quiero que observes las bellísimas flores es que crecen a lo largo del camino.

Así lo hizo y, en efecto, vio que las orillas del camino estaban adornadas de hermosas flores. Aunque esta visión no le borró la congoja que le crecía en su alma de vasija por no poder realizar su misión a plenitud, al volver a la casa recibió esta respuesta del aguador:

- ¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen a un lado del camino? Siempre supe de tus grietas y quise aprovecharlas. Sembré flores por donde tú ibas a pasar y todos los días, sin tener que esforzarme para ello, tú las has ido regando. Durante estos dos años, he podido recoger esas flores para adornar la casa de mi patrón. Si tú no fueras como eres, él no habría podido disfrutar la belleza de esas flores.

7 comentarios:

  1. A veces, el no ser puntilloso y ordenado, tiene sus ventajas, como en el caso de la vasija que no había sido reparada (aunque son casos muy especiales)
    Un abrazo Vero, feliz domingo (para nosotros, fin de semana largo)

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  2. Tienes razón Mabel, eso no se da en todos los casos.
    La enseñanza que me deja esta historia es que muchas veces realzamos muchas más nuestros defectos y novemos que detrás de ellos podemos hacer muchas cosas buenas sin querer.

    La historia nos invita a conocernos a fondo.

    Una abrazo para ti

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  3. Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar cada grieta para obtener un buen resultado.
    Buena historia. Vero!
    Saludos

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  4. Mariஐღღ, a veces para ver la luz del otro lado es eso lo que necesitamos, una grieta.

    En ocasiones he visto que lo que creía un defecto resulta ser una virtud, la vida se ha encargado de cerrarme la boca varias veces.

    Un feliz fin de semana para ti.

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  5. Gracias Vero
    Buen fin de semana
    Que tengan Buenas elecciones

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  6. Me pasa algo parecido, y siempre me he visto como una vasija rota peor aún me he sentido así. Me doy cuenta de que mis flores y mi hermoso ruibarbo están agradecidos y felices de que tenga grietas y de que El Señor quien es mi buen aguador se ocupara de plantarles y de utilizarme en su camino.

    Gracias por darme una cálida noche de paz, muchas gracias.

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  7. Hola Luís:
    Creo que lo que refleja esta historia nos ha pasado a todos. A veces lo que calificamos como un defecto resulta ser, sin proponerlo, algo beneficioso para otras personas.

    A veces los únicos ciegos somos nosotros porque no somos capaces de ser recursivos en la forma de ver y vivir la vida. Ya sabes lo que dicen, si la vida te da limones haz limonada...

    El Señor te bendiga abundantemente Luís.
    EXITOS PARA TI

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