miércoles, 10 de marzo de 2010

La Última Piedra

Seguramente para muchos es familiar la imagen ceremoniosa de la postura de la primera piedra al iniciar una obra o construcción. Se procura la presencia de alguien importante y se deja una placa que conmemora dicho evento.

Pero ¿es en realidad importante la primera piedra? Lo que nos puede llevar a ponerla pueden ser ante todo la emoción del momento, pero muchas veces quedamos en eso… un sentimiento efímero que luego pierde su razón de ser y queda sepultado en el olvido.

A la hora de la verdad la piedra más importante es la última. Ella representa la materialización de un propósito que se ha cumplido, es testimonio del logro de la voluntad y de la perseverancia de quienes han intervenido para entregar la obra a toda costa a pesar de los inconvenientes o contratiempos que pudieron haber surgido.

Podemos describir este valor como “Una vez tomada una decisión, lleva a cabo las actividades necesarias para alcanzar lo decidido, aunque surjan dificultades internas o externas, o pese a que disminuya la motivación personal a través del tiempo transcurrido”.

Ser perseverante no es ser terco ni caer en la rutina. El perseverante se ayuda con otros valores que van asociados, como por ejemplo la fortaleza, la paciencia, la voluntad, la esperanza y la tenacidad.

El terco se empeña en seguir a pesar de darse cuenta de que va por un camino equivocado, es capaz de estrellarse nuevamente con el mismo muro.

¿Qué se necesita para poner la última piedra?

Motivación y convicción. Con la primera haremos la obra aún cuando no tengamos ganas y los tiempos no sean buenos, ¿por qué? porque estamos plenamente convencidos y entendemos el fin que queremos materializar.

Para poner la última piedra necesitamos empezar bien, con planeación, calculando el tiempo que invertiremos en el objetivo y en cada una de sus etapas, fijar un plan de trabajo, tener la voluntad dispuesta ante los contratiempos que se pueden presentar, tener un plan B para superarlos y recuperar el tiempo que se ha perdido; pero la base de todo esto es la autodisciplina y mantenernos firmes.

Detrás de todo esto hay algo más importante. Más que la acción física, lo que hace por nosotros la última piedra es pulirnos como personas, por ella convertimos en hábitos los valores que usamos para alcanzar la meta. El verdadero valor de la obra se encuentra en todo lo ocurrido en su desarrollo y lo que ganamos en nuestra formación servirá para toda la vida.

La última piedra viene a ser entonces la corona que da testimonio de algo que paso de las palabras a la trascendencia.

6 comentarios:

  1. "La primera piedra". Es el claro ejemplo de lo que deberíamos hacer exactamente con cualquier propósito que tengamos en la vida; no sólo debe referirse a algo determinado que queremos llevar a cabo; con "la primera piedra" también podríamos estar refiriéndonos a, por ejemplo, un plan para mejorar nuestra salud, como hacer ejercicios físicos o realizar un chequeo anual para controlar que todo nuestro organismo esté funcionando correctamente. También se la puede aplicar a nuestra cultura, como proponernos estudiar una carrera, hacer algún curso, etc.
    En fin, todo aquello que signifique superarnos en algo, sin que por ello debamos ser premiados con algún diploma o trofeo.
    Poner la última piedra, nos dará la satisfacción de haber llegado a la meta de lo propuesto y nos reta a un nuevo desafío.

    Gracias, Vero.

    ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. Entiendo lo que quieres decir. La primera piedra es importante porque es dar ese primer paso a un cambio, a una renovación, etc., pero ésta no tendría razón de ser sino se pone la última.

    Gracias a ti. Un Abrazo

    ResponderEliminar
  3. Sabes que es verdad lo que has escrito ?
    A lo largo de mi vida he sido testigo innumerables "primeras piedras" en los caminos que he transitado... pero pocas "últimas piedras"
    Será por eso que en Catalunya (ahora me has hecho pensar) cuando colocan el techo en una casa en construcción, colocan la bandera Catalana y hacen un asado, los obreros, el constructor, todos los que han colaborado para llegar hasta "el techo" y ellos, tienen, el concepto de que es lo más importante.
    Me gustó mucho esta entrada. Es para reflexionar, y mira, me has hecho acordar de algo que es realmente muy importante.
    Un beso amiga !

    ResponderEliminar
  4. Gracias por tu comentario. Tu respuesta es muy enriquecedora, no tenía ni idea que tuvieran esa costumbre de Cataluña.
    Solo agrego que una obra de arte se aprecia en todo su esplendor y alcanza su máximo valor cuando esta terminada.

    Así debería ser nuestro proceder aún en las tareas más pequeñas y cotidianas que hagamos.

    Gracias por tu valiosos aporte. Con aprecio...

    ResponderEliminar
  5. Creo realmente que la primera piedra es la mas importante..Como si no se podria llegar a la ultima???
    La primera piedra da paso a la seguda,a la tercera..y asi..y es realmente la mas dificil..porque se pone sobre unos cimientos que no sabemos si funcionaran.
    Cuando comenzamos algo,debemos seguir...todo ,por esa primera piedra..
    Bueno,solo es mi opinion,,
    besoss Vero

    ResponderEliminar
  6. María del Mar, tu opinión es muy válida, pero sabes bien que de nada sirve la primera sino tienes la firme intensión de llegar a la meta.

    He visto muchas primeras piedras que quedan como un escombro, en el olvido.

    Un Abrazo campeona de Petanca :)

    ResponderEliminar