miércoles, 31 de marzo de 2010

La ética se viste de minifalda

La ética es un tema polémico porque la “definimos” conforme a nuestro parecer y situaciones particulares. Les presento hoy dos apartes del libro El Poder de los Valores de Jorge Yarce. Considero que es un tema para reflexionar y que este autor nos da muy buenas luces, o tal vez nos deje varias inquietudes:

Debilidad y ambigüedad

La crisis de valores está muy unida a la corrupción como fenó­meno creciente en la política, en el gobierno y en los negocios en general. La debilidad en la ética personal, y en los valores que se practican, lleva a que la gente haga cosas malas creyendo que son buenas, y a pensar, actuar o dejar hacer a los demás sobre la base de que lo que no está expresamente prohibido por las leyes, está permitido. Surgen aquí y allá conductas ambiguas, conflictos de in­tereses mal resueltos e indelicadezas en el manejo del dinero ajeno, por ejemplo. Con frecuencia se habla de los llamados "ladrones de cuello blanco", es decir, gente que se supone que debía actuar hones­tamente pero, bajo su capa de honradez, lo que en realidad hace es defraudar, engañar o robar.

Quienes defraudan hoy ya no son sólo algunos empleados de empresas actuando como ladrones de cuello blanco, sino gente del común y corriente: la artista famosa que roba ropa interior del cen­tro comercial y quien, después de ser obligada a pagar una multa, la vende en subasta pública para destinar los fondos a una obra de beneficencia; los muchachos de familias ricas que roban en el super­mercado; los empleados de una fábrica que sacan materias primas o los de un comercio que esconden en su bolsillo parte del dinero que reciben en efectivo; quienes manejan licitaciones de compras para entidades oficiales y privadas, y solicitan un pago para favorecer a determinado firma proponente, etc.

Los robos en los supermercados y centros comerciales, por parte de clientes y de empleados, han aumentado, al igual que los robos a las cuentas de bancos y entidades financieras cometidos por quienes tienen acceso al manejo informático de las mismas y a las operacio­nes hechas por esa vía, que permiten obtener ganancias en períodos muy cortos, sin que los propietarios de la cuenta o la entidad deposi­taria se den cuenta del problema o lo detecten después de consumado el hecho.

La Minifalda Ética

El relativismo lleva a pensar que da lo mismo una u otra orien­tación moral. Que todo lo ético es relativo a las diferentes personas y culturas. Algo que para mí es bueno para otro puede ser malo o al revés. Y no hay por qué empeñarse en que uno de los dos tenga la razón. Lo que ocurre es que unas personas defienden una ética de principios que son válidos para todos pero que, a la hora de la ver­dad, si alguien no está de acuerdo con que existan esos principios, parece que esa conducta queda al margen. Lo más que se admite es una ética de mínimos, es decir, algunas reglas convencionales como para que no impere la ley de la selva, a fin de guardar las apariencias de que vivimos en una sociedad civilizada. O sea, se está llegando a unos mínimos muy mínimos que sólo sirven para guardar las apa­riencias. Es lo que podríamos llamar "minifalda ética".

El relativismo es una de las causas de la crisis actual de valores.

Pasadas por él, la honestidad, la lealtad, la veracidad, o la justicia, experimentan una merma muy grande. Son ideales casi inalcanza­bles, que sólo se pueden pedir a personas con una formación muy especial. El común de la gente debe arreglárselas con una visión muy amplia y poco exigente en esos campos.

Ahora les dejo una inquietud ¿somos ambiguos en nuestros “valores”? Si de verdad consideramos un comportamiento como ético, éste debería verse bien si todos lo podemos hacer. Ojala así pensara el corrupto que justifica sus acciones cuando piense que eso mismo lo puede hacer su hijo, su madre, su vecino o cualquier persona…


8 comentarios:

  1. vERO, TESORO, LE ESTÁS PIDIENDO DEMASIADO AL HOMO SAPIENS, SIEMPRE FUE ASÍ, A LO LARGO DE LA HISTORIA, DE TODOS LOS ANIMALES, TODOS TRATAMOS DE SACAR VENTAJAS, Y POR LO GENERAL, SE ELIGE AL MÁS DÉBIL EN EN LA ESCAOLA EVOLUTIVA... EL PEZ GRANDES SE COME AL CHICO... Y SEGUIRÁ SIENDO, PESE A QUE ALGUNOS NO LO SON, POR PROBLEMAS ÉTICOS,ALGO MUY MODERNO EN LA HISTORIA HOMÍNIDA HOMO SAPIENS... LO LAMENTO, IGUAL QUE VOS... PERO LA REALIDAD ES MÁS POTENTE QUE LAS ILUSIONES.
    UN BESO EN CILENCIO...

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  2. Hola Cilencio, es cierto que hay muchas cosas en nuestra historia que verdaderamente nos pueden llegar a avergonzar, pero también considero que debemos evolucionar en ese aspecto.

    Sabes bien que el primer paso es muy criticado pero no por eso menos certero.

    Alguna vez alguien se ilusionó y dijo "anoche tuve un sueño..." y marcó la historia haciendo que cambiáramos nuestra manera de pensar.

    Las cosas se pueden hacer bien.

    Te correspondo con una gran abrazo en Silencio.

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  3. Hola Vero, muy interesante lo expuesto. Todo es relativo, realmente y lo que realmente marca "lo ético" son los distintos parámetros de valores con que trabajan los distintos grupos humanos.
    Una persona con una alto nivel moral y por ende ético, no puede ser ambiguo con sus propios valores. Tiene que ser consecuente con ellos.
    Un beso Vero y gracias por hacernos pensar.

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  4. Mabel, en el fondo creo que los valores son universales y comunes a todos. Por ejemplo, la sinceridad, la honestidad, la confianza son apreciados aquí y en cualquier lado.

    El asunto radica en que Somos nosotros mismos quienes decimos defender lo bueno cuando en realidad puede ser un "estorbo" porque nos saca de nuestra comodidad. Muchos prefieren el camino fácil y es ahí cuando empezamos a fallar.

    Un Gran abrazo para ti.

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  5. Hola Vero Cohen:

    Parece k ahora todo es "aparente" se tienede a "makillar" desde un curriculum hasta facturas y expedientes de algunos presos para favorecerlos.

    El mundo vive de apariencias: moral y ética ya no son palabras "in"...hace tiempo están desfasadas.

    Y el humano por desgracia hay cosas k olvida muy fácilmente.

    Leijah

    Saludos!!!

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  6. Hola Leijah:
    No hay nada más fuerte que la verdad, es por eso que hay tantos esfuerzos para disimularla y se pretende evadirla mirando para otro lado.

    Espero que nuestra "amnesia selectiva" nos permita recordar que lo bueno no esta pasado de moda y que el relativismo es una excusa mediocre.

    Un abrazo
    p1p1p1p1p1p1p1 ja ja ja ja ja

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  7. Querida Vero, te sorprenderías muchísimo, viajando por el mundo, viendo que los valores de un grupo de gente, no son los mismos que para otro: por ejemplo los esquimales ofrecen sus esposas a los visitantes, como gesto de cordialidad y hospitalidad y si las rechazan, lo interpretan como una ofensa tremenda. En Japón el eructar en medio de una comida es un gesto de agradecimiento por la comida ofrecida, si no lo haces los ofendes.En los países sajones, en la gran mayoría de las parejas, si la esposa tiene una aventura y lo confiesa, no hay problema, sobre todo si le dice al esposo que con él goza más que con ningún otro y el marido no se siente "cornudo", dice que él es "inocente". Y así te podría nombrar muchos otros casos que no tienen nada que ver con la ética universal que tú mencionas y crees que es válida para el resto del planeta. Ahora, si hablas de bondad, eso si que se aprecia en casi todos los lugares del mundo por casi todas las personas, por más diferentes que sean sus idiosincrasias... porque la bondad se siente de una manera profunda que llega directamente a los sentimientos como por decantación natural.
    Un beso amiga.

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  8. Gracia por tu valioso aporte Mabel, pero lo que veo es que lo del esquimal, lo del eructo, lo de la infidelidad son más costumbres que valores de una persona.

    Un Abrazo Amiga.

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