jueves, 24 de diciembre de 2009

Para pensar en este año nuevo

Esta es una época propicia para hacer un balance de lo vivido, reconocer nuestros aciertos y proponernos corregir nuestros errores. Quise recoger algunos mensajes que he visto en el foro, en la red y algunos libros, me parecen una invitación para animarnos a empezar el año nuevo con muchas ganas y esperanzas… una nueva carrera.


Agradezco especialmente a Romina, Mabel y Susie Q porque las primeras cuatro citas me las dieron a conocer:

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Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.


Si me das fortuna, no me quites la razón. Si me das éxito, no me quites la humildad. Si me das humildad, no me quites la dignidad.


Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.


Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso. Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo. Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.


Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso, si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar. ¡Señor.....si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí!

Si alguna vez te sientes mal contigo mismo, busca en lo más profundo de tu ser. Date cuenta de que nadie es perfecto, tampoco tú, pero aún con todos tus defectos y cualidades
, eres una persona única en el universo, por eso eres especial. Mahatma Gandhi.


Sólo por hoy no te enojes, no te preocupes, se agradecido, se honesto en tu trabajo, ten compasión contigo y con los demás. Principios Éticos de Reiki


No abras los labios si no estas seguro de lo que vas a decir es más hermoso el silencio. (Proverbio Árabe)


"Hay personas que pierden la salud para ganar dinero, después pierden el dinero para recuperar la salud. Y por pensar ansiosamente en el futuro no disfrutan el presente, por lo que no viven ni el presente ni el futuro.
Y viven como si no tuviesen que morir nunca… Y mueren como si nunca hubieran vivido." Dalai Lama


Hay sólo dos errores que uno puede cometer a lo largo del camino a la verdad: no recorrerlo completamente y no comenzarlo. Anónimo


Es más saludable no esperar nada y hacer lo que se pueda, que entusiasmarse y no hacer nada. G. Killer


Siembra un acto y cosecharás un hábito, siembra una hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino. Anónimo


Cuando una tiene fuerzas para vencerse a sí mismo, puede creerse de él que ha nacido para grandes cosas. J.B. Massillón


Sino conociéramos el miedo no sería posible que venciéramos, y en esto consiste el valor. H. Mann


Deshonra no es ser vencido sino no haber luchado. Pierre de Coubertin.


Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay hombres que luchan un año y son mejores. Hay hombres que luchan varios años y son muy buenos. Hay hombres que luchan toda la vida… esos son los imprescindibles. Bertold Brecht


Cuando se encuentran dos inteligencias, el mundo guarda silencio.

Cuando se encuentran dos voluntades, el mundo tiembla.

Cuando se encuentran dos corazones, el mundo sonríe… ¡su futuro esta asegurado! Anónimo


Hay que olvidar los errores del pasado, luchar por las grandes realizaciones del futuro; ser grandes para a pena, nobles para la cólera, fuertes para el miedo; y que mi felicidad no tema la presencia del dolor. Anónimo


Venciéndote, vencerás. W Stekel


Yo soy una parte de todo aquello que he encontrado en mi camino. A. Tennyson


El secreto de fracaso es darle gusto a todo el mundo.


Les deseo a todos un enriquecedor y excelente año 2010


jueves, 17 de diciembre de 2009

La Historia de Dick y Rick Hoyt

Al escuchar la pregunta ¿qué se necesita para ser un héroe? lo primero que viene a mi cabeza es la imagen de un ser “superhumano” que hace cosas increíbles, que tiene capacidades físicas fuera de lo común y una inteligencia que sobrepasa la genialidad, pero eso es una idea muy pobre y hasta elitista…

¿Qué es ser un héroe? Es un ser ordinario que hace cosas extraordinarias. Al decir ordinario me refiero a alguien común y corriente cuya única condición especial es su fuerza de voluntad y la convicción en sus principios.


Así las cosas, cualquiera de nosotros puede serlo pero no todos estamos dispuesto porque nos exige sacrificios, pasar por momentos difíciles y privarnos de muchas comodidades. El héroe simplemente hace lo que debe hacer, incluso si eso puede ir más allá de lo que cree poder, y eso hoy en día ¡es algo raro!


Todos tenemos un potencial desconocido que necesita ser formado, más que informado, que contribuya al desarrollo de nuestras capacidades personales y para eso, como cualquier cosa que queramos en la vida, necesitamos educarnos y alcanzar la excelencia en lo que hagamos. El resultado de todo esto se verá en nuestro estilo de vida y en el desenvolvimiento en la sociedad, en el trabajo, en nuestras amistades, etc.

Un héroe no nace, se hace, se forja. En un proceso semejante a la purificación del oro; el metal en estado natural tiene cierto aprecio pero para darle su máximo esplendor requiere pasar por el fuego para liberarse de las impurezas (conceptos erróneos, tendencias de “moda”, mediocridad, facilismo, etc.) y los golpes que sabiamente le da su forjador (conocer lo correcto para corregirnos y valorar lo que de verdad vale la pena). Algo así ocurre con la formación de conciencia y de valores, los cuales son las bases para ser un héroe.

Hoy les presento la historia del “Equipo Hoyt”. Dick es el padre de Rick, su hijo nació con el cordón umbilical alrededor del cuello y eso le provocó una ausencia de oxígeno que le causó daños neurológicos. Dick y su esposa se resistieron a mirar a su hijo como un vegetal e hicieron caso omiso a los “consejos” de los médicos.


Por solicitud de su hijo, Dick participó con él en una carrera empujando su silla de ruedas y, a pesar de que llegaron en el último lugar, pudo notar que en esos momentos su hijo no se sentía como un discapacitado. Desde entonces, el “Equipo Hoyt” ha participado en más de 900 eventos deportivos e inspirando a mucha gente no solo con sus acciones sino con sus charlas motivacionales.


A mi modo de ver, este dúo de padre e hijo son unos héroes porque, participar en algo tan sencillo como una carrera, ha sido una lección de vida no solo para los que están en la competencia sino paro los que se alistan en la línea de partida.


Les dejo el video de esta impactante historia y testimonio de lo que puede hacer un Padre por amor a su Hijo.

martes, 8 de diciembre de 2009

Como duele ser humilde…

Varias veces he visto que el concepto de “ser humilde” se asocia con personas sin motivación, gente de escasa educación o recursos económicos y esto no es así. La humildad hoy en día es mal entendida.

Una persona humilde es la que “Reconoce sus propias influencias, sus cualidades y capacidades y las aprovecha para obrar el bien sin llamar la atención ni requerir el aplauso ajeno”.

Todos estamos llamados a la excelencia al hacer lo que hacemos, por más pequeño que sea, de una manera esmerada y que quede perfecto en la medida de nuestra humanidad. Sin embargo, inevitablemente, corremos el riesgo de querer recibir elogios y buenas críticas de la gente que nos rodea. Inevitablemente buscamos el reconocimiento ajeno y al lograrlo se nos infla el ego, llegamos a tocar la arrogancia y la soberbia.

¿Cómo conservar ese justo equilibrio entre lo que hacemos y la percepción que los demás puedan tener de ello? Con la humildad, porque es la virtud llamada a poner nuestros pies en tierra entre lo que parecemos ser, lo que realmente somos y lo que podemos llegar a ser.

Para llegar a serlo necesitamos un conocimiento real de cada uno, con las cosas buenas y malas que TODOS tenemos, con luces y sombras. El arrogante no enfrenta lo que es y trata de resaltar lo poco para justificar su importancia o presencia en este mundo, en resumidas cuentas, es lo que es por lo que tiene y no por su manera de ser.

Santa Teresita dijo “Humildad es andar en la verdad; soberbia es andar en la mentira”, nos confronta entonces con lo que somos pero no para humillarnos sino para conocernos. Este valor va de la mano con la modestia, la generosidad, la fortaleza y la sencillez. Sólo así podremos ser mejores y crecer como seres humanos.

Ser humildes nos aparta de la falsa necesidad del reconocimiento ajeno y permite que nos concentremos en nuestra labor. Muchas veces no entendemos la importancia de lo que hacemos y lo subestimamos porque no se trata de nada llamativo o lucrativo, pero a la hora de la verdad estamos sembrando.
Tal vez no lleguemos a ver los frutos, pero nadie podrá negar que hicimos la mejor de las siembras al poner todo lo que somos en cada una de ellas.

Ahora bien, voy a enlazar este tema con el anonimato. Las grandes obras se conciben en medio del trabajo arduo, sin pensar en el reconocimiento. Las grandes cosas son cotidianas y pasan inadvertidas hasta mucho tiempo después de haberlas hecho. Bástenos con saber que lo poco o mucho que hicimos lo hicimos bien.

Les dejo este video que plasma mejor lo que es el anonimato y exalta la labor de los padres. Agradezco a CER por dármelo a conocer.


miércoles, 2 de diciembre de 2009

¡No te metas en mi vida!

En cierta ocasión escuché a un joven gritarle a su Padre: ¡NO TE METAS EN MI VIDA!


Ésta frase caló hondamente en mí, tanto, que frecuentemente la recuerdo y comento en mis conferencias con Padres e hijos.
¿Si en vez de sacerdote, hubiese optado por ser padre de familia, qué respondería a esa pregunta inquisitiva de mi hijo? y mi respuesta sería:

HIJO, UN MOMENTO, NO SOY YO EL QUE ME METO EN TU VIDA, ¡TU TE HAS METIDO EN LA MÍA!

Hace muchos años, gracias a Dios, y por el amor que mamá y yo nos tenemos, llegaste a nuestras vidas. Ocupaste todo nuestro tiempo, aún antes de nacer. Mamá se sentía mal, no podía comer, todo lo que comía lo devolvía, y tenía que guardar reposo. Yo tuve que repartirme entre las tareas de mi trabajo y las de la casa para ayudarla.
Los últimos meses, antes de que llegaras a casa, mamá no dormía y no me dejaba dormir.

Los gastos aumentaron increíblemente, tanto que gran parte de lo nuestro se gastaba en ti, en un buen médico que atendiera a mamá y la ayudara a llevar un embarazo saludable, en medicamentos, en comprarte todo un guardarropa.
Tu mamá no veía algo de bebé que no lo quisiera para ti, una vestido, un moisés,… todo lo que se pudiera, con tal de que tú estuvieras bien y tuvieras lo mejor posible. ¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Desde la primera noche no dormimos. Cada tres horas, como si fueras una alarma de reloj, nos despertabas para que te diéramos de comer; en otras te sentías mal, llorabas y llorabas sin que nosotros supiéramos que hacer, pues no sabíamos qué te sucedía y hasta llorábamos contigo. ¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Y cuando empezaste a caminar, no se cuantas veces he tenido que estar más detrás de "ti", si cuando empezaste a caminar o cuando creíste que ya sabías.
Ya no podía sentarme tranquilo a leer el periódico, ver una película o el partido de mi equipo favorito, porque para cuando me acordaba, te perdías de mi vista y tenía que salir tras de ti para evitar que te lastimaras. ¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Todavía recuerdo el primer día de clases, cuando tuve que llamar al trabajo y decir que no podría ir porque en la puerta del colegio no querías soltarme y entrar. Llorabas y me pedías que no me fuera. Tuve que entrar contigo a la escuela y pedirle a la maestra que me dejara estar a tu lado un rato en el salón para que fueras tomando confianza. A las pocas semanas no sólo ya no me pedías que no me fuera, hasta te olvidabas de despedirte cuando bajabas del auto corriendo para encontrarte con tus amiguitos ¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Seguiste creciendo. Ya no querías que te lleváramos a tus reuniones y nos pedías que una calle antes te dejáramos y pasáramos por ti una calle después, por que ya eras "cool".
No querías llegar temprano a casa, te molestabas si te marcábamos reglas. Tampoco podíamos hacer comentarios acerca de tus amigos sin que te volvieras contra nosotros, era como si los conocieras a ellos de toda la vida y nosotros fuéramos unos perfectos "desconocidos" para ti. ¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Cada vez se menos de ti por ti mismo, se más por lo que oigo de los demás.
Ya ni quieres hablar conmigo, dices que nada más te estoy regañando y que todo lo que yo hago está mal, o es razón para que te burles de mí.
¿No haz pensado que con esos defectos te he podido dar lo que hasta ahora tienes?

Mamá se la pasa en vela y de pasada no me deja dormir a mí diciéndome que no has llegado y que es de madrugada, que tu celular está desconectado, que ya son las 3:00 a.m. y no llegas. Al final podemos dormir cuando llegas.
¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Ya casi ni hablamos, no me cuentas tus cosas. Te aburre hablar con viejos que no entienden el mundo de hoy. Ahora sólo me buscas cuando hay que pagar algo o necesitas dinero para salir, o peor aún, te busco yo, cuando tengo que llamarte la atención.
¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Hijo, yo no me meto en tu vida, ¡TU TE HAS METIDO EN LA MÍA!, y te aseguro que, desde el primer día hasta hoy, no me arrepiento que te hayas metido en ella y la hayas cambiado para siempre.

¡MIENTRAS ESTÉ VIVO, ME METERÉ EN TU VIDA, ASÍ COMO TÚ TE METISTE EN LA MÍA! …para ayudarte, para formarte, para amarte y para hacer de ti un hombre o una mujer de bien.

Sólo los padres que saben meterse en la vida de sus hijos logran hacer de éstos hombres y mujeres que triunfen en la vida y sean capaces de amar.

Papás: ¡Muchas gracias por meterse en la vida de sus hijos! … Mejor corrijo, por haber dejado que sus hijos se metan en sus vidas.

Y para ustedes hijos: Valoren a sus padres, no son perfectos pero los aman y lo único que desean es que ustedes sean capaces de salir adelante en la vida y triunfar como hombres de bien.

(Esta historia la recibí por e mail)