miércoles, 25 de noviembre de 2009

La Historia de Randolph Frederick Pausch


En varias oportunidades he visto como hay gente que para lograr algo, un favor, una ventaja que no han trabajado, se dedican a inspirar lástima. Encausan todos sus esfuerzos a romper nuestros corazones, a mover nuestras fibras más hondas y hasta pretenden que nos sintamos culpables de su situación.
Francamente esta actitud no me gusta, me refiero a que se terminan acostumbrando a vivir de la lástima y no mueven un dedo por hacer algo que este acorde con su dignidad y logre una situación mejor por mérito propio. Quiero aclarar algo, una cosa es dar la oportunidad y otra acolitar a un mantenido.
Hoy les quiero hablar de Randolph Frederick Pausch y de su impresionante testimonio de vida. A pesar de ser un enfermo terminal de cáncer, enseñó que vale la pena vivir y buscar la realización de nuestros sueños.

El testimonio que presento en el video se grabó en el 2007. Randy Pausch era Profesor de informática y de diseño en la Universidad Carnegie Mellon (CMU) en Pittsburgh, Pensilvania, Estados Unidos. Además como autor tuvo un elevado número de ventas en sus libros, consiguiendo fama mundial por su trabajo «The Last Lecture», titulado «Really Achieving Your Childhood Dreams», discurso que dio el 18 de septiembre de 2007 en la Universidad Carnegie Mellon.

En el mes de agosto del 2006, a Randy le diagnosticó un cáncer de páncreas. Comenzó un tratamiento muy agresivo que incluía cirugía mayor y quimioterapia experimental; sin embargo, en agosto del 2007, le dijeron que el cáncer había hecho metástasis al hígado y al bazo, lo que significaba que era terminal. Entonces comenzó una quimioterapia paliativa, intentando prolongar su vida todo lo que fuese posible. El 25 de julio de 2008 fallece a la edad de 47 años.
Sus días tal vez se puedan resumir en que no importa si la vida es corta, lo que realmente vale la pena es aprender de ella, dejar huella, crecer como seres humanos, valorar los pequeños detalles que son importantes y que tal vez no apreciamos como corresponde por la cotidianidad.
Una de sus enseñanzas era que los muros que se presentan en nuestros caminos no son para bloquearnos sino para hacernos crecer y demostrarnos a nosotros mismos que no son tan duros ni tan altos como parecen.
Personas como Randolph nos enseñan que nos quejamos por pequeñeces, que la fortaleza es una virtud muy grande, es la virtud de los convencidos, de los apasionados, de los que saben amar, de los que están dispuestos a sacrificar su vida por un bien mayor, de los que saben resistir a los embates de la vida y permanecen fieles.
Es la virtud de los héroes de carne y hueso que nos enseñan que las cosas extraordinarias son hechas por hombres ordinarios. Todos podemos ser ejemplos firmes que encarnen lo mejor del ser humano, y brillar con propia luz en el declive de nuestras vidas.
Les dejo este video, espero que lo miren con atención y que sea del agrado de todos.
“Experiencia es lo que obtienes cuando no obtienes lo que quieres”

La Verdadera Riqueza


En cierto día un padre de una familia muy acaudalada quiso llevar a su pequeño hijo a un viaje por el campo con el firme propósito de que su pequeño viera cuan pobre era la gente del campo y aprendiera a apreciar lo que él tenia en la casa. 

Estuvieron por espacio de un día y una noche completa en una granja de familia campesina muy humilde. Al concluir el viaje y de regreso a casa el padre le pregunta a su hijo:

- ¿Qué te pareció el viaje?

- Muy bonito papá!

- ¿Viste qué tan pobre puede ser la gente?

- ¡Sí! 

- Y, ¿qué aprendiste?

- Vi que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro. Nosotros tenemos una piscina que llega de una pared a la mitad del jardín, ellos tienen un riachuelo que no tiene fin. Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas. El patio llega hasta la pared de la casa del vecino, ellos tienen todo un horizonte de patio. Ellos tienen tiempo para conversar y estar en familia, tu y mi mamá tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo. 

Al terminar el relato, el padre se quedó mudo.... y su hijo agregó:

-Gracias papá, por enseñarme lo ricos que podemos llegar a ser!!!


viernes, 20 de noviembre de 2009

El valor del primer paso

Sin duda alguna todos sabemos que es dar un primer paso, pero ¿alguna vez nos hemos puesto a pensar que hay detrás?


Los pasos que damos son fiel reflejo de nuestro interior y de nuestra historia, de nuestra personalidad y manera de pensar. Es algo tan cotidiano que nos muestra tal y como somos; por ejemplo, nos dice si una persona esta enojada, si esta despreocupada, si tiene miedo, si es evasiva, si tiene determinación, si da soluciones o problemas, etc.


Sin embargo, el primer paso es distinto y definitivo. Con él podemos cambiar el curso de nuestra historia, empezar a trazar una nueva senda en donde nadie antes había puesto un pié, de manera que no nos dejamos dominar por otros ni por las circunstancias.


El primer paso es un reto frente a las tendencias facilistas que hoy se nos enseñan, frente a la conformidad, el negativismo, el miedo y el orgullo, pero a la vez nos lleva a algo grande. Es algo así como la diminuta bola de nieve que vemos en los dibujos animados que va creciendo poco a poco, mientras rueda cuesta abajo, hasta convertirse en algo enorme que alcanza su objetivo.


Es increíble ver como a veces nos enfrascamos en un problema pequeño y no somos capaces de “atrevernos” a dar una solución porque esperamos a que venga otro con la iniciativa que no tenemos o no queremos dar. Este punto me inquieta mucho porque más que la situación en sí, lo que me enmudece es nuestra falta de capacidad en la respuesta… ¿por qué esperamos a que venga otro a salvar la situación?


Detrás de un primer paso se vive la iniciativa, la visión y la fortaleza, y como efecto secundario, una mayor autoestima porque tomamos en nuestras manos una dirección.


El primer paso es una invitación a vencernos y a tener las cosas muy claras, pero sobre todo a descubrir que si estamos en una situación determinada es para hacer algo en ese momento (aprender, ayudar a dar la solución, auxiliar a otra persona, etc.) porque no somos convidados de piedra.


El primer paso es dar más de lo que tenemos para que otros puedan recibir más de lo esperado, de ahí que necesitemos de una buena formación de conciencia y de valores para prepararnos a avanzar, porque ¿de qué otra manera sabremos objetivamente lo que debemos hacer?


El primer paso es abrir los ojos y los corazones para que otros se animen, porque a veces solo hace falta eso, una pequeña palabra de aliento para iniciar un cambio.


La importancia del primer paso radica en que detrás de él vienen otros más, es la primera piedra de nuestro edificio.


Los invito a ver este video. Me encanta porque refleja nuestras actitudes en tan solo unos segundos y muestra la diferencia que hace … el primer paso.



miércoles, 11 de noviembre de 2009

Sin límites, sin fronteras


Muchas veces me he preguntado qué tan necesarias son las fronteras, sobre todo en los casos en que hay naciones con lazos muy fuertes de cultura, raza, historia y costumbres. Entiendo que a pesar de tener las mismas raíces, cada pueblo tiene su propia identidad, pero no por ello se hace necesario marcar un límite de esa clase.

A lo que me refiero específicamente es a las manipulaciones políticas que se hacen para separar naciones o enfrentar a los mismos hermanos. En vez de buscar la reconciliación o el acercamiento nuestros dirigentes abren más la brecha.

Hace poco conmemoramos los 20 años de la caída del muro de Berlín, ocurrido el 9 de noviembre de 1989. La “Barrera de protección anti fascista” se construyó en 1961 para separar la Alemania Occidental de la Oriental. Su objetivo real era evitar a toda costa que continuara el escape de miles de alemanes inconformes con el régimen comunista que impuso la antigua Unión Soviética en el Sector Oriental. En el otro lado las condiciones de una vida digna eran mejores.

Más que el muro en sí, es increíble como las personas que están detrás del poder dividieron un país, separaron familias, amigos y amantes. De un lado quedó la esperanza y del otro la ofensa, pero ambos compartieron la profunda tristeza que una muralla provocó.

Somos diferentes pero no se puede negar que nos emocionamos cuando podemos ver que a pesar del idioma, de nuestras creencias, de nuestra historia y situación geográfica, podemos sentirnos como hermanos, vivir y compartir con otros sin tener en cuenta los límites o fronteras.

En medio de nuestra diversidad es bueno saber que tenemos muchas cosas en común, por ejemplo la sonrisa, la música, el baile, los valores, etc. Que podemos reconocer detrás de un rostro blanco, negro o mestizo, la calidad y la belleza del alma humana. En el fondo sabemos que tenemos sentimientos comunes, maneras de pensar que no discriminan, todos somos hijos, padres, hermanos, amigos…

Quiero compartirles un video que representa mucho para mí, en él veo un mundo sin límites y sin fronteras, veo como desaparecen esas líneas que dividen territorios, veo como los pueblos se pueden unir y demostrar que todos podemos ser uno.

La canción de fondo se llama Praan (Ciclo de vida), la letra es de un poema de Rabindranath Tagore y es interpretada por la cantante hindú Palbasha Siddique. Su traducción es la siguiente:

La misma corriente de vida que corre por mis venas noche y día, corre por el mundo y en los bailes rítmicos.

Es la misma vida que se inyecta a través de alegría, en el polvo de la tierra y en las innumerables hojas de hierba y se rompe en tumultuosas olas de hojas y flores.
Es la misma vida que se sacude en el origen del nacimiento y de la muerte.

El movimiento de mis piernas provocan el glorioso toque de este mundo de la vida,
Y mi orgullo por vivir está bailando en mi sangre en este momento.



miércoles, 4 de noviembre de 2009

Valor para vivir los valores


Todos nos quejamos de la crisis de nuestra sociedad, de lo mal que estamos y del proceder de la gente, y sin lugar a dudas afirmamos que todo se resume en la falta de valores, pero ¿qué son los valores?


Son aspiraciones que deseamos alcanzar, de manera que gracias a ellas podemos sacar y ofrecer lo mejor como seres humanos; podría decir que es una noble ambición. Sin embargo sabemos que las aspiraciones no sirven de nada sino hacemos algo de nuestra parte para concretarlas, para VIVIRLAS; es decir que una simple intención trasciendan a la realidad.
No podemos negar que vivir los valores hoy en día es un acto de valentía o de “autentica ridiculez”, eso depende de quien mire la situación. Como personas, instintivamente aspiramos a lo más noble, a aquello que nos puede alimentar y ayudar a crecer. Por eso los valores son apreciados pero no siempre deseados para vivir porque cuestan, ¿por qué? porque el valor es el ideal y el llevarlo a nuestra vida nos exige hacer de él un hábito, algo cotidiano, de todos los días y eso inevitablemente nos lleva a un desacomodamiento.
Lo bueno cuesta porque exige sacrificios, renuncias, replanteamientos, confrontaciones y no todos estamos dispuestos a asumir ese precio. Hoy en día se “admira” la picardía y se desprecia a alguien que tenga un buen proceder; el listo es el que hace lo que sea para conseguir sus caprichos, incluso si con eso tiene que pasar por encima de los demás o valerse de artimañas. El que obra viviendo los valores es tachado de tonto (por no decir otra palabra).
¿A que juega nuestra sociedad?
Sinceramente pienso que no lo sabe, queremos las cosas fáciles con la ley del menor esfuerzo. En el fondo deseamos hacer nuestros los valores pero la sociedad mal formada y sin una buena conciencia nos muestra que eso no vale la pena o nos enseña a ser cobardes.
Realmente se necesita de valor para vivir los valores. Sólo de esa manera sabremos ser testimonios vivos, y recuerden que no hay mejor propaganda que una vida coherente entre lo que se piensa con lo que vive.
Si queremos lo mejor en nuestra sociedad, debemos ser nosotros lo mejor que tenemos. Las cosas grandes siguen la naturaleza de sus componentes, de sus partes pequeñas.
Los invito a que seamos testimonios vivos de los valores, de esa manera ayudaremos a despertar las conciencias de los demás. Recordemos que la flor más bella y apreciada es la que nace en los sitios inhóspitos, ella es esperanza para que otras surjan en esas condiciones, de manera que pronto podamos contar con un jardín.
El amor, la amistad, la calidad, la coherencia, la tolerancia, la fidelidad, la prudencia, el compromiso, la responsabilidad, la humildad, la honestidad, la confianza, la lealtad, la perseverancia, la sinceridad, la transparencia, etc., nunca pasarán de moda.