jueves, 29 de octubre de 2009

La Historia de Irena Sendler


En tiempos de crisis sale a relucir el verdadero valor de una persona. Pero ¿qué hace que se olvide de sí misma para ayudar a otros?, ¿qué hace que se enfrente a situaciones que le hagan peligrar su integridad y aún así ins
iste en arriesgarse? Solo puedo encontrar una sola respuesta, y es puro y simple amor.

No es un secreto que las tendencias actuales nos “educan” para pensar en nosotros mismos y no en los demás, para “vivir” en función de nuestras falsas necesidades. Es increíble, pero a medida que avanzamos tecnológicamente nos olvidamos más del ser humano, de su alma, de su espíritu. Tantos descubrimientos y adelantos solo han servido para encerrarnos en nosotros mismos en una cárcel que no se percibe, que no tiene olor, ni gusto;
estamos atrapados en la modernidad que nos empuja a la individualidad que busca solo lo material.

Sin embargo hay personas que hacen la diferencia, imaginemos que nos encontramos en la Segunda Guerra Mundial. Hay prisioneros en un ghetto en Varsovia y padecen una epidemia de tifus, las tropas alemanas no se atreven a e
ntrar por temor al contagio, así que permiten el acceso a unas “prescindible” enfermeras polacas que quieren atender a los prisioneros.

Al entrar al lugar, una de ellas, Irena Sendle,
ve las indignantes condiciones en que vivían los Judíos y decide arriesgarse por ellos. Busca familias dentro del ghetto para proponerles sacar a sus hijos de ese sitio. Muchos se resistieron porque no toleraban la idea de la separación, otros desconfiaron ante la propuesta de una extraña que les pedía les diera lo más valioso que tenían. Algunos, con el corazón en la mano, confiaron y entregaron a sus hijos sin tener ningún tipo de garantía de que pudieran salir vivos.

Irena organizó a más enfermeras para sacar la mayor cantidad de niños, se valían de todo: los hacían pasar por víctimas de tifus, en bolsas de basura, debajo de sus ropas, en ataúdes, ¡en lo que sea!


Ella logró ubicar a otros contactos para crear falsas identidades para cada niño y los dejó en familias que estaban dispuestas a cuidarlos. Consiente de la historia de cada pequeño, de sus raíces e identidades y con la esperanza de reunirlos algún día con sus familias verdaderas, hizo un archivo con los datos de cada uno de ellos y los escondió en varios frascos que enterró.
El 20 de octubre de 1943 Irena es capturada por la Gestapo y llevada a prisión para ser brutalmente torturada. Se negó a revelar el nombre de las personas que le ayudaron y las identidades de los niños que salvó, es sentenciada a muerte y camino a su lugar de ejecución, un soldado que había sido sobornado, la dejó escapar.

Al terminar la guerra, esta mujer desenterró el pasado de 2.500 niños y trató de ubicarlos con sus familiares pero la mayoría ya habían muerto en los campos de concentración.
Nacida en 1910, Irena pasó sus últimos años en una silla de ruedas en un ancianato y falleció en el 2008.

Les dejo para reflexionar lo que el padre de Irena le enseñó siendo una niña: “Ayuda siempre al que se está ahogando, sin tomar en cuenta su religión o nacionalidad. Ayudar cada día a alguien tiene que ser una necesidad que salga del corazón".

¿Algún día podremos ver más allá de nuestros propios intereses?

viernes, 23 de octubre de 2009

La Historia de Nick Vujicic


A veces discriminamos a las personas, o las creemos menos, cuando tienen algún tipo de incapacidad física. Solo podemos sentir por ellos lástima y pensamos que son una carga para su pobre familia.
La verdad es otra. Hay algunos a quienes tal vez llamemos “minusválidos” (menos válido), pero que le dan lecciones de vida y coraje a cualquiera. Sus cuerpos no son como los nuestros, pero definitivamente sus espíritus tampoco.
Sus problemas los han forjado y definido, hasta tal punto, que pueden llegar a ser inspiradores y sin quererlo, hemos sentido el ridículo al ver que nos quejamos por cualquier pequeñez.
El alma humana se asemeja al carbón… se va akilatando a medida que las presiones actúan en él, de tal manera que algún día se convertirá en diamante. Reconozcámoslo, ese proceso da miedo y son pocos los que están dispuestos a enfrentarlo, la mayoría optamos por cambiar de meta o camino con tal de evitar el sufrimiento.
Hay un hombre llamado Nick Vujicic, que nació en Melbourne (Australia) en diciembre de 1982 con algunas complicaciones. No tenía ninguno de sus dos brazos, le faltaba la pierna derecha y la izquierda no se alcanzó a desarrollar. Imagínense lo que habrán pensado el personal médico del lugar, seguramente no le auguraban un buen futuro y que para sus padres sería un castigo.
Su vida estuvo llena de dificultades, hasta tal punto que a la edad de tan solo 8 años ya pensaba en el suicidio. Aprendió a escribir, a usar el computador, a vestirse solo, a realizar esas tareas cotidianas que no valoramos, pero que para él son un reto del día a día.
Con el tiempo Nick se dio cuenta que no todo el mundo sentía lástima por él, al contrario, despertaba admiración e inspiraba a muchos a sobreponerse y ser mejores.
Se hizo profesional y hoy es un conferencista motivacional que ha dictado sus charlas en muchos países. Tiene una manera muy especial de llegar a los jóvenes, les enseña que la vida no es fácil, pero tampoco es un imposible. Sus charlas tratan de los miedos, del rechazo, la discriminación, los sufrimientos, de todas esas experiencias que él ha sabido superar con creces.
Les dejo un video de este Diamante y me despido con el eslogan de “Corazón Valiente”, “Todos los hombres mueren, pero no todos viven realmente”



martes, 20 de octubre de 2009

¿Un caso de muerte asistida?


Anoche mi mamá y yo estábamos sentados en la sala hablando de las muchas cosas de la vida, entre otras estábamos hablando de la idea de vivir o morir.

Le dije: "Mamá, nunca me dejes vivir en estado vegetativo, dependiendo de máquinas y líquidos de una botella, si me ves en ese estado, desenchufa los artefactos que me mantienen vivo, prefiero morir."

Entonces, mi mamá se levantó con una cara de admiración... y me desenchufó el televisor, el DVD, el computador, el Ipod , el XBOX y me botó el vino, ¡el ron y todas las cervezas! ... CASI ME MUERO!

Esta historia me llegó hace años a mi e mail y de verdad que no nos damos cuenta que cada vez dependemos más de los aparatos que de las cosas sencillas de la vida. Es solo para reflexionar un poco…

miércoles, 14 de octubre de 2009

Volar por instrumentos

Cuando los pilotos de avión se encuentran volando pueden tener muchos puntos de referencia si lo hacen de día, pero si es de noche o están en medio de una tempestad no tienen otro recurso que fijarse en las lecturas de sus instrumentos.

En esos momentos ellos no pueden detener el vuelo, cargan una gran responsabilidad, pues no solo las vidas propias, sino las de sus pasajeros están literalmente en sus manos.


¿Qué hacen? Vuelan por instrumentos en medio de la oscuridad, de la turbulencia, de la penumbra del firmamento, en medio de un laberinto de nubes. Sabiendo seguir las lecturas del tablero podrán llegar a un feliz destino gracias a su pericia y conocimientos.


En medio de la realidad de cada quien podemos encontrarnos en situaciones similares al ejemplo anterior, sobre todo en una sociedad que poco a poco va cambiando su escala de valores y trata darle gusto a todo el mundo. Es una sociedad que quiere satisfacer los caprichos de cada quien, justificar lo malo y hacer ver ridículo lo bueno.


En medio de este vaivén de opiniones podemos caer fácilmente en dudas e indecisiones de como proceder. Seguimos en esa búsqueda interna que nos pueda dar una luz al respecto, pero parece que fuera evasiva.

Cuando nos encontramos en esta disyuntiva necesitamos buscar y usar nuestros instrumentos que nos guíen en medio de la oscuridad.


En ejercicio de nuestra libertad ¿cómo podemos elegir lo bueno?

El instrumento que nos puede auxiliar es la ética, ante ella ponemos las diferentes opciones que tenemos, buenas y malas, y nos ayuda siempre a elegir la buena.


Esto nos lleva a otra conclusión, no esta sujeta a lo relativo porque ella es una, sólida y firme. El relativismo es el gran enemigo para poder ir por la vida con una conducta y forma de ser correcta; cada quien busca imponer su punto de vista de manera que, si es necesario, sacrifica sus valores y creencias, acomodándolas a sus deseos de momento y a lo que la sociedad quiera imponer.


Cada vez se confunde más el ser libre con el relativismo. No se trata de hacer lo que se me venga en gana, sino de hacer lo que debo hacer ¡PERO BIEN! porque la esencia misma de la ética no permite.


Si queremos alcanzar algo bueno, así debe ser nuestro camino desde el principio y durante el recorrido; en otras palabras, el fin no justifica los medios.


Me permito traer a colación un aparte del libro “Ética Razonada” de José Ramón Ayllón: “El relativismo, por el contrario, tiende a confundir la realidad con el deseo, lo objetivo con “lo que a uno le parece”. Tiende a sustituir el parentesco real por un parentesco de conveniencia.”


La solución entonces es formar nuestras conciencias y hacer presentes los valores, fijar puntos de referencia sólidos que nos ayuden a resistir con convicción. Cada vez es más necesario ser de una sola pieza porque hay cosas que definitivamente no se pueden aplaudir.


Espero que todos seamos excelentes pilotos y aprendamos a volar por instrumentos.


domingo, 11 de octubre de 2009

No somos casualidad

¿Es el hombre un accidente de lo que llamamos evolución? ¿La vida es un fenómeno casual que ha encontrado los medios propios para darse?

Muchos desconocemos que el fenómeno de la concepción no se da tan seguido como se supone; variantes como enfermedades inmunes, alteraciones genéticas, estado físico de los padres, condiciones de alimentación, el lugar en el que se vive, el entono social, la contaminación en todos sus tipos, etc., hacen que el concebir sea un verdadero milagro y el nacimiento una auténtica victoria.

Sin embargo muchos de los “adelantos” que la humanidad ha alcanzado no sirven a la vida, sino que por el contrario, buscan controlarla o extinguirla pretendiendo poco a poco su minusvalía.
Miremos lo que refleja nuestra sociedad: despidos masivos, se toma al trabajador como una especie de “esclavo” con salario, se tiene cada vez menos en cuenta a la persona y lo único que se considera es lo que puede dar, ya no somos tratados como humanos sino como cosas o medios. Pasamos a ser un número más de las estadísticas.

Esto solo me indica que estamos entrando en un descomunal desconocimiento o falta de interés en la persona y la estamos desplazando por cosas ínfimas. Las leyes convenientes a los débiles y mezquinos intereses de unos cuantos tratan de formar una “nueva conciencia” que no reconozca los valores que todos tenemos en común por la ley natural, se quiere que se les desprecie y que se dejen amoldar a una nueva escala.

Por ley natural sabemos que “los seres humanos podemos conocer, por medio de la razón. Es lo que está al alcance de la razón sin recurso a la fe.” (Sto. Tomás de Aquino)

En otras palabras, de un modo muy íntimo, todo ser humano tiende a respetar y reconocer el origen único o sagrado de varios asuntos. Sin importar el país, la cultura o la época, hay valores comunes a todos y la vida desde el momento de la concepción es uno de ellos.

De no ser así ¿cómo se explica que muchos quieran imponer sus puntos de vista para lograr que se hagan leyes que legalicen el aborto?
Solo se ataca lo que representa un peligro a los intereses de momento, si el obstáculo no vale la pena ni siquiera merecerá nuestra atención.

Se pretende llevar a un mismo nivel la vida, la economía, la comodidad y lo material sin tener la primera ni punto de comparación con las otras. Se ha llegado al extremo de pensar que la vida del no nacido puede ser una piedra en el camino frente a estos los nuevos “valores”.

El embrión humano es, desde sus inicios, un ser complejo que se desarrolla y crece continuamente hasta que muere. Desde el principio es cuerpo y alma, es una persona única e irrepetible. Ya lo dice J.F. Poisson en su libro “¿El hombre contra el Hombre?”:
“Si se niega el derecho al embrión a ser tratado como cualquier ser humano, se pone en entredicho toda “la cadena de la vida humana”.

La vida surge, quiera o no el hombre, porque afortunadamente nunca depende de su voluntad para ser. Nadie es una casualidad y mucho menos una improvisación, y si estamos aquí es para crecer y ser mejores, no solamente nosotros, sino nuestros congéneres.

Para finalizar me llama la atención la definición de la RAE sobre el aborto: “Producir o echar de sí algo sumamente imperfecto, extraordinario, monstruoso o abominable.”
No hay creación más perfecta que la vida y esta solo se le desprecia cuando hay una ausencia total de amor y un 100% de ignorancia.

La vida humana debe ser respetada sin restricciones, sin condiciones.

viernes, 9 de octubre de 2009

¿Ciencia al servicio de… nuestros caprichos?

María del Carmen Bousada de Lara, era una mujer española que se dedicaba al cuidado de su madre hasta que esta falleció a la edad de 101 años en el 2005. Bousada contaba para ese entonces con 65 años de edad y decidió someterse a un tratamiento de fertilidad en la clínica Pacific Center de Los Ángeles (Estados Unidos).

En ese país legalmente se permite ese tipo de tratamientos hasta los 55 años de edad. María del Carmen, mintió y adulteró los exámenes médicos que se realizó en España. Como es obvio su cuerpo fue sometido a un tratamiento hormonal para provocar el periodo y forzarlo para que tuviera las condiciones idóneas para tener un embarazo. Es así como en diciembre del 2006, a la edad de 66 años, da a luz en una clínica en Barcelona a un niño y una niña completamente normales.

“Ingenuamente”, María del Carmen declaró poco después del parto que "Sí, por supuesto que soy vieja, pero si vivo tanto como mi madre, imaginen: podría tener hasta nietos". El 11 de julio de 2009 muere por un cáncer en el estómago, algunas afirman que el tratamiento que le permitió a su cuerpo concebir a una edad tan avanzada fue el causante de la enfermedad que la llevó a la muerte.

Los deseos de esta mujer de ser madre, para no quedarse sola, fueron la excusa para que la ciencia hiciera alarde de su arrogancia y se lanzara contra natura. Muchos dirán que las leyes humanas permiten hacer ese tipo de cosas, pero lo que no se puede negar es que a veces las mismas normas legales son medios para callar o dormir nuestras conciencias, nos hacen ver lo malo o dudoso como algo aceptable.

El ser humano no es quien para tomar el papel de Dios, de alterar el delicado y perfecto equilibrio de la naturaleza. No entiendo como alguien, por miedo a la soledad, tome una decisión tan egoísta de traer una vida al mundo para cubrir un vacío. En definitiva, lo que le ha impulsado es el miedo y no un buen amor.

Pudo más la debilidad de una mujer y la arrogancia de un médico que nunca llegaron a considerar el bienestar de los que menos tenían que ver en el asunto, sus hijos, pero que van a padecer el 100% de las consecuencias.

Estamos en la obligación de formar nuestras conciencias para no ceder a las presiones de nuestras fallas, de la sociedad y el mundo. Necesitamos ser fuertes, personas de una sola palabra.


El Purificador de Plata

Un grupo de mujeres en su estudio bíblico leían el libro de Malaquías cuando encontraron el siguiente versículo referente a Dios:

"Y Él se sentará como fundidor y purificador de plata" - (Malaquías 3,3).

Este verso les intrigó en gran manera. ¿Que podría significar esta afirmación con respecto al carácter y la naturaleza de Dios?

Una de ellas se ofreció a investigar el proceso de la purificación de la plata. Esa semana llamó a un orfebre e hizo una cita para ver su trabajo. Ella solo le mencionó que tenía curiosidad sobre la purificación de la plata.

Mientras la dama observaba al orfebre sostener una pieza de plata sobre el fuego, dejándolo calentar intensamente, él le explicaba que para refinar la plata, debía ser sostenida en medio del fuego donde las llamas arden con más fuerza, para así sacar las impurezas.

En ese momento ella imaginó a Dios sosteniéndonos en un lugar así de caliente.Entonces recordó una vez mas el versículo:"Y Él se sentará como fundidor y purificador de plata".

Le preguntó entonces al platero si era necesario que él se sentase frente al fuego durante el tiempo que la plata era refinada.

El hombre respondió- "Oh Sí. No sólo debo estar aquí sentado sosteniendo la plata, sino que también debo mantener mis ojos fijamente en ella durante el tiempo que esta en el fuego. Si la plata fuese dejada un instante más de lo necesario sería destruida"

La mujer se mantuvo en silencio por un momento y luego preguntó:

-¿Cómo sabe cuando ya esta completamente refinada?

El sonrió y le respondió:

- Ah, muy simple – Cuando puedo ver mi imagen reflejada en ella.

Si hoy sufres la purificación del fuego, recuerda que Dios tiene sus ojos puestos en ti cada instante y continuará observándote hasta que vea Su imagen en tí.