martes, 8 de diciembre de 2009

Como duele ser humilde…

Varias veces he visto que el concepto de “ser humilde” se asocia con personas sin motivación, gente de escasa educación o recursos económicos y esto no es así. La humildad hoy en día es mal entendida.

Una persona humilde es la que “Reconoce sus propias influencias, sus cualidades y capacidades y las aprovecha para obrar el bien sin llamar la atención ni requerir el aplauso ajeno”.

Todos estamos llamados a la excelencia al hacer lo que hacemos, por más pequeño que sea, de una manera esmerada y que quede perfecto en la medida de nuestra humanidad. Sin embargo, inevitablemente, corremos el riesgo de querer recibir elogios y buenas críticas de la gente que nos rodea. Inevitablemente buscamos el reconocimiento ajeno y al lograrlo se nos infla el ego, llegamos a tocar la arrogancia y la soberbia.

¿Cómo conservar ese justo equilibrio entre lo que hacemos y la percepción que los demás puedan tener de ello? Con la humildad, porque es la virtud llamada a poner nuestros pies en tierra entre lo que parecemos ser, lo que realmente somos y lo que podemos llegar a ser.

Para llegar a serlo necesitamos un conocimiento real de cada uno, con las cosas buenas y malas que TODOS tenemos, con luces y sombras. El arrogante no enfrenta lo que es y trata de resaltar lo poco para justificar su importancia o presencia en este mundo, en resumidas cuentas, es lo que es por lo que tiene y no por su manera de ser.

Santa Teresita dijo “Humildad es andar en la verdad; soberbia es andar en la mentira”, nos confronta entonces con lo que somos pero no para humillarnos sino para conocernos. Este valor va de la mano con la modestia, la generosidad, la fortaleza y la sencillez. Sólo así podremos ser mejores y crecer como seres humanos.

Ser humildes nos aparta de la falsa necesidad del reconocimiento ajeno y permite que nos concentremos en nuestra labor. Muchas veces no entendemos la importancia de lo que hacemos y lo subestimamos porque no se trata de nada llamativo o lucrativo, pero a la hora de la verdad estamos sembrando.
Tal vez no lleguemos a ver los frutos, pero nadie podrá negar que hicimos la mejor de las siembras al poner todo lo que somos en cada una de ellas.

Ahora bien, voy a enlazar este tema con el anonimato. Las grandes obras se conciben en medio del trabajo arduo, sin pensar en el reconocimiento. Las grandes cosas son cotidianas y pasan inadvertidas hasta mucho tiempo después de haberlas hecho. Bástenos con saber que lo poco o mucho que hicimos lo hicimos bien.

Les dejo este video que plasma mejor lo que es el anonimato y exalta la labor de los padres. Agradezco a CER por dármelo a conocer.


7 comentarios:

  1. Una persona humilde acepta las cosas tal cual..
    Y aunque pensemos que lo que hacemos no sirve de nada...nos equivocamos..siempre hay alguien,siempre...esta Dios..
    Luchamos por ser felices y por que los demas vean que somos alguien.Que NO somos invisibles.
    Gracias por compartir la historia y ese video maravilloso!!
    Un abrazoooo Vero,y feliz dia

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  2. Inteligente entrada la tuya, amiga Vero ! y muy cierta.
    Me hacer recordar una frase que me caló muy hondo por lo asertada:
    "Entre todos los vestidos que yo he visto poner al orgullo, el que más me subleva es el de la humildad" Henry Mackenzie
    Porque la humildad fingida no es más que pura soberbia y la pura humildad es bondad e inteligencia.
    Un abrazo amiga !

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  3. María del Mar y Mabel: la humildad es el auténtico conocimiento que el ser humano tiene de sí, sin adornos ni aspa vientos. Nadie es invisible, el problema es que somos muchos los ciegos... Un abrazo para ambas.

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  4. Hola Vero... Es real todo lo que dices y el video es muy gráfico. Alguna vez escuché decir: "la humildad es de los grandes hombres", y así es. Entonces vi que ciertamente, los famosos que más tocaron mi corazón son increíblemente humildes.
    Gracias por publicar algo que muchos necesitan leer para entender el verdadero significado de esta palabra.
    Que pases una buena semana!!

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  5. "La humildad es de los grandes hombres"... tienes mucha razón, la grandeza del hombre se ve cuando se hace pequeño, desprovisto de esa cantidad de cosas que no le sirven.
    Hasta no tener conciencia de esto no sabremos en realidad quienes somos.

    Un abrazo Luna.

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  6. Vero, no sabía de tu blog, lo supe por el de Mabel, y es demasiado inteligente, cuidate, que eso arruina el cabello, y el cutis...
    a tu comentario final, no creo en la modestia bien entendida, el que sabe que sabe, es un genio, y a ese debes seguirlo... como dijo el filósofo chino... y saber incluye saber lo que no se sabe, que es casi infinito, y la vida demasiado corta... pero cuidate del que no sabe, y no sabe que no sabe... ese te ca... ga siempre, por necio o envidioso.
    un gran beso en Cilencio

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  7. Hola Cilencio. Para mi la modestia es un misterio, no se diferenciar ese punto justo entre la justicia y la arrogancia... es una línea muy difusa...

    Gracias por visitar mi blog. Un abrazo desde Bogotá :)

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