miércoles, 4 de noviembre de 2009

Valor para vivir los valores


Todos nos quejamos de la crisis de nuestra sociedad, de lo mal que estamos y del proceder de la gente, y sin lugar a dudas afirmamos que todo se resume en la falta de valores, pero ¿qué son los valores?


Son aspiraciones que deseamos alcanzar, de manera que gracias a ellas podemos sacar y ofrecer lo mejor como seres humanos; podría decir que es una noble ambición. Sin embargo sabemos que las aspiraciones no sirven de nada sino hacemos algo de nuestra parte para concretarlas, para VIVIRLAS; es decir que una simple intención trasciendan a la realidad.
No podemos negar que vivir los valores hoy en día es un acto de valentía o de “autentica ridiculez”, eso depende de quien mire la situación. Como personas, instintivamente aspiramos a lo más noble, a aquello que nos puede alimentar y ayudar a crecer. Por eso los valores son apreciados pero no siempre deseados para vivir porque cuestan, ¿por qué? porque el valor es el ideal y el llevarlo a nuestra vida nos exige hacer de él un hábito, algo cotidiano, de todos los días y eso inevitablemente nos lleva a un desacomodamiento.
Lo bueno cuesta porque exige sacrificios, renuncias, replanteamientos, confrontaciones y no todos estamos dispuestos a asumir ese precio. Hoy en día se “admira” la picardía y se desprecia a alguien que tenga un buen proceder; el listo es el que hace lo que sea para conseguir sus caprichos, incluso si con eso tiene que pasar por encima de los demás o valerse de artimañas. El que obra viviendo los valores es tachado de tonto (por no decir otra palabra).
¿A que juega nuestra sociedad?
Sinceramente pienso que no lo sabe, queremos las cosas fáciles con la ley del menor esfuerzo. En el fondo deseamos hacer nuestros los valores pero la sociedad mal formada y sin una buena conciencia nos muestra que eso no vale la pena o nos enseña a ser cobardes.
Realmente se necesita de valor para vivir los valores. Sólo de esa manera sabremos ser testimonios vivos, y recuerden que no hay mejor propaganda que una vida coherente entre lo que se piensa con lo que vive.
Si queremos lo mejor en nuestra sociedad, debemos ser nosotros lo mejor que tenemos. Las cosas grandes siguen la naturaleza de sus componentes, de sus partes pequeñas.
Los invito a que seamos testimonios vivos de los valores, de esa manera ayudaremos a despertar las conciencias de los demás. Recordemos que la flor más bella y apreciada es la que nace en los sitios inhóspitos, ella es esperanza para que otras surjan en esas condiciones, de manera que pronto podamos contar con un jardín.
El amor, la amistad, la calidad, la coherencia, la tolerancia, la fidelidad, la prudencia, el compromiso, la responsabilidad, la humildad, la honestidad, la confianza, la lealtad, la perseverancia, la sinceridad, la transparencia, etc., nunca pasarán de moda.

1 comentario:

  1. Decía mi abuelita
    "Si tratas a los demás como te gustaría ser tratado, pocos valores más serían necesarios"
    Gracias por traer esto a tu Blog.
    Es un tema muy edificante...
    Un abrazo !

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