miércoles, 14 de octubre de 2009

Volar por instrumentos

Cuando los pilotos de avión se encuentran volando pueden tener muchos puntos de referencia si lo hacen de día, pero si es de noche o están en medio de una tempestad no tienen otro recurso que fijarse en las lecturas de sus instrumentos.

En esos momentos ellos no pueden detener el vuelo, cargan una gran responsabilidad, pues no solo las vidas propias, sino las de sus pasajeros están literalmente en sus manos.


¿Qué hacen? Vuelan por instrumentos en medio de la oscuridad, de la turbulencia, de la penumbra del firmamento, en medio de un laberinto de nubes. Sabiendo seguir las lecturas del tablero podrán llegar a un feliz destino gracias a su pericia y conocimientos.


En medio de la realidad de cada quien podemos encontrarnos en situaciones similares al ejemplo anterior, sobre todo en una sociedad que poco a poco va cambiando su escala de valores y trata darle gusto a todo el mundo. Es una sociedad que quiere satisfacer los caprichos de cada quien, justificar lo malo y hacer ver ridículo lo bueno.


En medio de este vaivén de opiniones podemos caer fácilmente en dudas e indecisiones de como proceder. Seguimos en esa búsqueda interna que nos pueda dar una luz al respecto, pero parece que fuera evasiva.

Cuando nos encontramos en esta disyuntiva necesitamos buscar y usar nuestros instrumentos que nos guíen en medio de la oscuridad.


En ejercicio de nuestra libertad ¿cómo podemos elegir lo bueno?

El instrumento que nos puede auxiliar es la ética, ante ella ponemos las diferentes opciones que tenemos, buenas y malas, y nos ayuda siempre a elegir la buena.


Esto nos lleva a otra conclusión, no esta sujeta a lo relativo porque ella es una, sólida y firme. El relativismo es el gran enemigo para poder ir por la vida con una conducta y forma de ser correcta; cada quien busca imponer su punto de vista de manera que, si es necesario, sacrifica sus valores y creencias, acomodándolas a sus deseos de momento y a lo que la sociedad quiera imponer.


Cada vez se confunde más el ser libre con el relativismo. No se trata de hacer lo que se me venga en gana, sino de hacer lo que debo hacer ¡PERO BIEN! porque la esencia misma de la ética no permite.


Si queremos alcanzar algo bueno, así debe ser nuestro camino desde el principio y durante el recorrido; en otras palabras, el fin no justifica los medios.


Me permito traer a colación un aparte del libro “Ética Razonada” de José Ramón Ayllón: “El relativismo, por el contrario, tiende a confundir la realidad con el deseo, lo objetivo con “lo que a uno le parece”. Tiende a sustituir el parentesco real por un parentesco de conveniencia.”


La solución entonces es formar nuestras conciencias y hacer presentes los valores, fijar puntos de referencia sólidos que nos ayuden a resistir con convicción. Cada vez es más necesario ser de una sola pieza porque hay cosas que definitivamente no se pueden aplaudir.


Espero que todos seamos excelentes pilotos y aprendamos a volar por instrumentos.


4 comentarios:

  1. Muy buenas reflexiones, pero agregaría, mi querida Vero, que en caso de fallar la maquinaria, que podamos valernos por nuestro sentido común... (que, lamentablemente, es el menos común de todos los sentidos)
    Un abrazo desde Argentina !

    ResponderEliminar
  2. Hola Vero Cohen:

    Excelente reflexión. Por fortuna en muchos casos la conciencia no nos abandona.

    Saludos dsd MZT!!!
    Pishell.

    ResponderEliminar
  3. Gracias por sus comentarios. El nombre de esta publicación salió por un comentario que le escuché a una amiga. Necesitamos tener las cosas claras para saber a dónde seguir. Necesitamos formar conciencias.

    ResponderEliminar
  4. Un canto a la VIDA, EL INGRESAR Y LEER TU BLOG, RESPIRO FRESCO DEL ALMA....
    http://www.imagenesanimadas.net/Animales/Colibris/colibri08.gif

    ResponderEliminar