jueves, 24 de diciembre de 2009

Para pensar en este año nuevo

Esta es una época propicia para hacer un balance de lo vivido, reconocer nuestros aciertos y proponernos corregir nuestros errores. Quise recoger algunos mensajes que he visto en el foro, en la red y algunos libros, me parecen una invitación para animarnos a empezar el año nuevo con muchas ganas y esperanzas… una nueva carrera.


Agradezco especialmente a Romina, Mabel y Susie Q porque las primeras cuatro citas me las dieron a conocer:

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Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.


Si me das fortuna, no me quites la razón. Si me das éxito, no me quites la humildad. Si me das humildad, no me quites la dignidad.


Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.


Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso. Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo. Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.


Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso, si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar. ¡Señor.....si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí!

Si alguna vez te sientes mal contigo mismo, busca en lo más profundo de tu ser. Date cuenta de que nadie es perfecto, tampoco tú, pero aún con todos tus defectos y cualidades
, eres una persona única en el universo, por eso eres especial. Mahatma Gandhi.


Sólo por hoy no te enojes, no te preocupes, se agradecido, se honesto en tu trabajo, ten compasión contigo y con los demás. Principios Éticos de Reiki


No abras los labios si no estas seguro de lo que vas a decir es más hermoso el silencio. (Proverbio Árabe)


"Hay personas que pierden la salud para ganar dinero, después pierden el dinero para recuperar la salud. Y por pensar ansiosamente en el futuro no disfrutan el presente, por lo que no viven ni el presente ni el futuro.
Y viven como si no tuviesen que morir nunca… Y mueren como si nunca hubieran vivido." Dalai Lama


Hay sólo dos errores que uno puede cometer a lo largo del camino a la verdad: no recorrerlo completamente y no comenzarlo. Anónimo


Es más saludable no esperar nada y hacer lo que se pueda, que entusiasmarse y no hacer nada. G. Killer


Siembra un acto y cosecharás un hábito, siembra una hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino. Anónimo


Cuando una tiene fuerzas para vencerse a sí mismo, puede creerse de él que ha nacido para grandes cosas. J.B. Massillón


Sino conociéramos el miedo no sería posible que venciéramos, y en esto consiste el valor. H. Mann


Deshonra no es ser vencido sino no haber luchado. Pierre de Coubertin.


Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay hombres que luchan un año y son mejores. Hay hombres que luchan varios años y son muy buenos. Hay hombres que luchan toda la vida… esos son los imprescindibles. Bertold Brecht


Cuando se encuentran dos inteligencias, el mundo guarda silencio.

Cuando se encuentran dos voluntades, el mundo tiembla.

Cuando se encuentran dos corazones, el mundo sonríe… ¡su futuro esta asegurado! Anónimo


Hay que olvidar los errores del pasado, luchar por las grandes realizaciones del futuro; ser grandes para a pena, nobles para la cólera, fuertes para el miedo; y que mi felicidad no tema la presencia del dolor. Anónimo


Venciéndote, vencerás. W Stekel


Yo soy una parte de todo aquello que he encontrado en mi camino. A. Tennyson


El secreto de fracaso es darle gusto a todo el mundo.


Les deseo a todos un enriquecedor y excelente año 2010


jueves, 17 de diciembre de 2009

La Historia de Dick y Rick Hoyt

Al escuchar la pregunta ¿qué se necesita para ser un héroe? lo primero que viene a mi cabeza es la imagen de un ser “superhumano” que hace cosas increíbles, que tiene capacidades físicas fuera de lo común y una inteligencia que sobrepasa la genialidad, pero eso es una idea muy pobre y hasta elitista…

¿Qué es ser un héroe? Es un ser ordinario que hace cosas extraordinarias. Al decir ordinario me refiero a alguien común y corriente cuya única condición especial es su fuerza de voluntad y la convicción en sus principios.


Así las cosas, cualquiera de nosotros puede serlo pero no todos estamos dispuesto porque nos exige sacrificios, pasar por momentos difíciles y privarnos de muchas comodidades. El héroe simplemente hace lo que debe hacer, incluso si eso puede ir más allá de lo que cree poder, y eso hoy en día ¡es algo raro!


Todos tenemos un potencial desconocido que necesita ser formado, más que informado, que contribuya al desarrollo de nuestras capacidades personales y para eso, como cualquier cosa que queramos en la vida, necesitamos educarnos y alcanzar la excelencia en lo que hagamos. El resultado de todo esto se verá en nuestro estilo de vida y en el desenvolvimiento en la sociedad, en el trabajo, en nuestras amistades, etc.

Un héroe no nace, se hace, se forja. En un proceso semejante a la purificación del oro; el metal en estado natural tiene cierto aprecio pero para darle su máximo esplendor requiere pasar por el fuego para liberarse de las impurezas (conceptos erróneos, tendencias de “moda”, mediocridad, facilismo, etc.) y los golpes que sabiamente le da su forjador (conocer lo correcto para corregirnos y valorar lo que de verdad vale la pena). Algo así ocurre con la formación de conciencia y de valores, los cuales son las bases para ser un héroe.

Hoy les presento la historia del “Equipo Hoyt”. Dick es el padre de Rick, su hijo nació con el cordón umbilical alrededor del cuello y eso le provocó una ausencia de oxígeno que le causó daños neurológicos. Dick y su esposa se resistieron a mirar a su hijo como un vegetal e hicieron caso omiso a los “consejos” de los médicos.


Por solicitud de su hijo, Dick participó con él en una carrera empujando su silla de ruedas y, a pesar de que llegaron en el último lugar, pudo notar que en esos momentos su hijo no se sentía como un discapacitado. Desde entonces, el “Equipo Hoyt” ha participado en más de 900 eventos deportivos e inspirando a mucha gente no solo con sus acciones sino con sus charlas motivacionales.


A mi modo de ver, este dúo de padre e hijo son unos héroes porque, participar en algo tan sencillo como una carrera, ha sido una lección de vida no solo para los que están en la competencia sino paro los que se alistan en la línea de partida.


Les dejo el video de esta impactante historia y testimonio de lo que puede hacer un Padre por amor a su Hijo.

martes, 8 de diciembre de 2009

Como duele ser humilde…

Varias veces he visto que el concepto de “ser humilde” se asocia con personas sin motivación, gente de escasa educación o recursos económicos y esto no es así. La humildad hoy en día es mal entendida.

Una persona humilde es la que “Reconoce sus propias influencias, sus cualidades y capacidades y las aprovecha para obrar el bien sin llamar la atención ni requerir el aplauso ajeno”.

Todos estamos llamados a la excelencia al hacer lo que hacemos, por más pequeño que sea, de una manera esmerada y que quede perfecto en la medida de nuestra humanidad. Sin embargo, inevitablemente, corremos el riesgo de querer recibir elogios y buenas críticas de la gente que nos rodea. Inevitablemente buscamos el reconocimiento ajeno y al lograrlo se nos infla el ego, llegamos a tocar la arrogancia y la soberbia.

¿Cómo conservar ese justo equilibrio entre lo que hacemos y la percepción que los demás puedan tener de ello? Con la humildad, porque es la virtud llamada a poner nuestros pies en tierra entre lo que parecemos ser, lo que realmente somos y lo que podemos llegar a ser.

Para llegar a serlo necesitamos un conocimiento real de cada uno, con las cosas buenas y malas que TODOS tenemos, con luces y sombras. El arrogante no enfrenta lo que es y trata de resaltar lo poco para justificar su importancia o presencia en este mundo, en resumidas cuentas, es lo que es por lo que tiene y no por su manera de ser.

Santa Teresita dijo “Humildad es andar en la verdad; soberbia es andar en la mentira”, nos confronta entonces con lo que somos pero no para humillarnos sino para conocernos. Este valor va de la mano con la modestia, la generosidad, la fortaleza y la sencillez. Sólo así podremos ser mejores y crecer como seres humanos.

Ser humildes nos aparta de la falsa necesidad del reconocimiento ajeno y permite que nos concentremos en nuestra labor. Muchas veces no entendemos la importancia de lo que hacemos y lo subestimamos porque no se trata de nada llamativo o lucrativo, pero a la hora de la verdad estamos sembrando.
Tal vez no lleguemos a ver los frutos, pero nadie podrá negar que hicimos la mejor de las siembras al poner todo lo que somos en cada una de ellas.

Ahora bien, voy a enlazar este tema con el anonimato. Las grandes obras se conciben en medio del trabajo arduo, sin pensar en el reconocimiento. Las grandes cosas son cotidianas y pasan inadvertidas hasta mucho tiempo después de haberlas hecho. Bástenos con saber que lo poco o mucho que hicimos lo hicimos bien.

Les dejo este video que plasma mejor lo que es el anonimato y exalta la labor de los padres. Agradezco a CER por dármelo a conocer.


miércoles, 2 de diciembre de 2009

¡No te metas en mi vida!

En cierta ocasión escuché a un joven gritarle a su Padre: ¡NO TE METAS EN MI VIDA!


Ésta frase caló hondamente en mí, tanto, que frecuentemente la recuerdo y comento en mis conferencias con Padres e hijos.
¿Si en vez de sacerdote, hubiese optado por ser padre de familia, qué respondería a esa pregunta inquisitiva de mi hijo? y mi respuesta sería:

HIJO, UN MOMENTO, NO SOY YO EL QUE ME METO EN TU VIDA, ¡TU TE HAS METIDO EN LA MÍA!

Hace muchos años, gracias a Dios, y por el amor que mamá y yo nos tenemos, llegaste a nuestras vidas. Ocupaste todo nuestro tiempo, aún antes de nacer. Mamá se sentía mal, no podía comer, todo lo que comía lo devolvía, y tenía que guardar reposo. Yo tuve que repartirme entre las tareas de mi trabajo y las de la casa para ayudarla.
Los últimos meses, antes de que llegaras a casa, mamá no dormía y no me dejaba dormir.

Los gastos aumentaron increíblemente, tanto que gran parte de lo nuestro se gastaba en ti, en un buen médico que atendiera a mamá y la ayudara a llevar un embarazo saludable, en medicamentos, en comprarte todo un guardarropa.
Tu mamá no veía algo de bebé que no lo quisiera para ti, una vestido, un moisés,… todo lo que se pudiera, con tal de que tú estuvieras bien y tuvieras lo mejor posible. ¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Desde la primera noche no dormimos. Cada tres horas, como si fueras una alarma de reloj, nos despertabas para que te diéramos de comer; en otras te sentías mal, llorabas y llorabas sin que nosotros supiéramos que hacer, pues no sabíamos qué te sucedía y hasta llorábamos contigo. ¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Y cuando empezaste a caminar, no se cuantas veces he tenido que estar más detrás de "ti", si cuando empezaste a caminar o cuando creíste que ya sabías.
Ya no podía sentarme tranquilo a leer el periódico, ver una película o el partido de mi equipo favorito, porque para cuando me acordaba, te perdías de mi vista y tenía que salir tras de ti para evitar que te lastimaras. ¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Todavía recuerdo el primer día de clases, cuando tuve que llamar al trabajo y decir que no podría ir porque en la puerta del colegio no querías soltarme y entrar. Llorabas y me pedías que no me fuera. Tuve que entrar contigo a la escuela y pedirle a la maestra que me dejara estar a tu lado un rato en el salón para que fueras tomando confianza. A las pocas semanas no sólo ya no me pedías que no me fuera, hasta te olvidabas de despedirte cuando bajabas del auto corriendo para encontrarte con tus amiguitos ¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Seguiste creciendo. Ya no querías que te lleváramos a tus reuniones y nos pedías que una calle antes te dejáramos y pasáramos por ti una calle después, por que ya eras "cool".
No querías llegar temprano a casa, te molestabas si te marcábamos reglas. Tampoco podíamos hacer comentarios acerca de tus amigos sin que te volvieras contra nosotros, era como si los conocieras a ellos de toda la vida y nosotros fuéramos unos perfectos "desconocidos" para ti. ¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Cada vez se menos de ti por ti mismo, se más por lo que oigo de los demás.
Ya ni quieres hablar conmigo, dices que nada más te estoy regañando y que todo lo que yo hago está mal, o es razón para que te burles de mí.
¿No haz pensado que con esos defectos te he podido dar lo que hasta ahora tienes?

Mamá se la pasa en vela y de pasada no me deja dormir a mí diciéndome que no has llegado y que es de madrugada, que tu celular está desconectado, que ya son las 3:00 a.m. y no llegas. Al final podemos dormir cuando llegas.
¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Ya casi ni hablamos, no me cuentas tus cosas. Te aburre hablar con viejos que no entienden el mundo de hoy. Ahora sólo me buscas cuando hay que pagar algo o necesitas dinero para salir, o peor aún, te busco yo, cuando tengo que llamarte la atención.
¿NO TE METAS EN MI VIDA?

Hijo, yo no me meto en tu vida, ¡TU TE HAS METIDO EN LA MÍA!, y te aseguro que, desde el primer día hasta hoy, no me arrepiento que te hayas metido en ella y la hayas cambiado para siempre.

¡MIENTRAS ESTÉ VIVO, ME METERÉ EN TU VIDA, ASÍ COMO TÚ TE METISTE EN LA MÍA! …para ayudarte, para formarte, para amarte y para hacer de ti un hombre o una mujer de bien.

Sólo los padres que saben meterse en la vida de sus hijos logran hacer de éstos hombres y mujeres que triunfen en la vida y sean capaces de amar.

Papás: ¡Muchas gracias por meterse en la vida de sus hijos! … Mejor corrijo, por haber dejado que sus hijos se metan en sus vidas.

Y para ustedes hijos: Valoren a sus padres, no son perfectos pero los aman y lo único que desean es que ustedes sean capaces de salir adelante en la vida y triunfar como hombres de bien.

(Esta historia la recibí por e mail)

miércoles, 25 de noviembre de 2009

La Historia de Randolph Frederick Pausch


En varias oportunidades he visto como hay gente que para lograr algo, un favor, una ventaja que no han trabajado, se dedican a inspirar lástima. Encausan todos sus esfuerzos a romper nuestros corazones, a mover nuestras fibras más hondas y hasta pretenden que nos sintamos culpables de su situación.
Francamente esta actitud no me gusta, me refiero a que se terminan acostumbrando a vivir de la lástima y no mueven un dedo por hacer algo que este acorde con su dignidad y logre una situación mejor por mérito propio. Quiero aclarar algo, una cosa es dar la oportunidad y otra acolitar a un mantenido.
Hoy les quiero hablar de Randolph Frederick Pausch y de su impresionante testimonio de vida. A pesar de ser un enfermo terminal de cáncer, enseñó que vale la pena vivir y buscar la realización de nuestros sueños.

El testimonio que presento en el video se grabó en el 2007. Randy Pausch era Profesor de informática y de diseño en la Universidad Carnegie Mellon (CMU) en Pittsburgh, Pensilvania, Estados Unidos. Además como autor tuvo un elevado número de ventas en sus libros, consiguiendo fama mundial por su trabajo «The Last Lecture», titulado «Really Achieving Your Childhood Dreams», discurso que dio el 18 de septiembre de 2007 en la Universidad Carnegie Mellon.

En el mes de agosto del 2006, a Randy le diagnosticó un cáncer de páncreas. Comenzó un tratamiento muy agresivo que incluía cirugía mayor y quimioterapia experimental; sin embargo, en agosto del 2007, le dijeron que el cáncer había hecho metástasis al hígado y al bazo, lo que significaba que era terminal. Entonces comenzó una quimioterapia paliativa, intentando prolongar su vida todo lo que fuese posible. El 25 de julio de 2008 fallece a la edad de 47 años.
Sus días tal vez se puedan resumir en que no importa si la vida es corta, lo que realmente vale la pena es aprender de ella, dejar huella, crecer como seres humanos, valorar los pequeños detalles que son importantes y que tal vez no apreciamos como corresponde por la cotidianidad.
Una de sus enseñanzas era que los muros que se presentan en nuestros caminos no son para bloquearnos sino para hacernos crecer y demostrarnos a nosotros mismos que no son tan duros ni tan altos como parecen.
Personas como Randolph nos enseñan que nos quejamos por pequeñeces, que la fortaleza es una virtud muy grande, es la virtud de los convencidos, de los apasionados, de los que saben amar, de los que están dispuestos a sacrificar su vida por un bien mayor, de los que saben resistir a los embates de la vida y permanecen fieles.
Es la virtud de los héroes de carne y hueso que nos enseñan que las cosas extraordinarias son hechas por hombres ordinarios. Todos podemos ser ejemplos firmes que encarnen lo mejor del ser humano, y brillar con propia luz en el declive de nuestras vidas.
Les dejo este video, espero que lo miren con atención y que sea del agrado de todos.
“Experiencia es lo que obtienes cuando no obtienes lo que quieres”

La Verdadera Riqueza


En cierto día un padre de una familia muy acaudalada quiso llevar a su pequeño hijo a un viaje por el campo con el firme propósito de que su pequeño viera cuan pobre era la gente del campo y aprendiera a apreciar lo que él tenia en la casa. 

Estuvieron por espacio de un día y una noche completa en una granja de familia campesina muy humilde. Al concluir el viaje y de regreso a casa el padre le pregunta a su hijo:

- ¿Qué te pareció el viaje?

- Muy bonito papá!

- ¿Viste qué tan pobre puede ser la gente?

- ¡Sí! 

- Y, ¿qué aprendiste?

- Vi que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro. Nosotros tenemos una piscina que llega de una pared a la mitad del jardín, ellos tienen un riachuelo que no tiene fin. Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas. El patio llega hasta la pared de la casa del vecino, ellos tienen todo un horizonte de patio. Ellos tienen tiempo para conversar y estar en familia, tu y mi mamá tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo. 

Al terminar el relato, el padre se quedó mudo.... y su hijo agregó:

-Gracias papá, por enseñarme lo ricos que podemos llegar a ser!!!


viernes, 20 de noviembre de 2009

El valor del primer paso

Sin duda alguna todos sabemos que es dar un primer paso, pero ¿alguna vez nos hemos puesto a pensar que hay detrás?


Los pasos que damos son fiel reflejo de nuestro interior y de nuestra historia, de nuestra personalidad y manera de pensar. Es algo tan cotidiano que nos muestra tal y como somos; por ejemplo, nos dice si una persona esta enojada, si esta despreocupada, si tiene miedo, si es evasiva, si tiene determinación, si da soluciones o problemas, etc.


Sin embargo, el primer paso es distinto y definitivo. Con él podemos cambiar el curso de nuestra historia, empezar a trazar una nueva senda en donde nadie antes había puesto un pié, de manera que no nos dejamos dominar por otros ni por las circunstancias.


El primer paso es un reto frente a las tendencias facilistas que hoy se nos enseñan, frente a la conformidad, el negativismo, el miedo y el orgullo, pero a la vez nos lleva a algo grande. Es algo así como la diminuta bola de nieve que vemos en los dibujos animados que va creciendo poco a poco, mientras rueda cuesta abajo, hasta convertirse en algo enorme que alcanza su objetivo.


Es increíble ver como a veces nos enfrascamos en un problema pequeño y no somos capaces de “atrevernos” a dar una solución porque esperamos a que venga otro con la iniciativa que no tenemos o no queremos dar. Este punto me inquieta mucho porque más que la situación en sí, lo que me enmudece es nuestra falta de capacidad en la respuesta… ¿por qué esperamos a que venga otro a salvar la situación?


Detrás de un primer paso se vive la iniciativa, la visión y la fortaleza, y como efecto secundario, una mayor autoestima porque tomamos en nuestras manos una dirección.


El primer paso es una invitación a vencernos y a tener las cosas muy claras, pero sobre todo a descubrir que si estamos en una situación determinada es para hacer algo en ese momento (aprender, ayudar a dar la solución, auxiliar a otra persona, etc.) porque no somos convidados de piedra.


El primer paso es dar más de lo que tenemos para que otros puedan recibir más de lo esperado, de ahí que necesitemos de una buena formación de conciencia y de valores para prepararnos a avanzar, porque ¿de qué otra manera sabremos objetivamente lo que debemos hacer?


El primer paso es abrir los ojos y los corazones para que otros se animen, porque a veces solo hace falta eso, una pequeña palabra de aliento para iniciar un cambio.


La importancia del primer paso radica en que detrás de él vienen otros más, es la primera piedra de nuestro edificio.


Los invito a ver este video. Me encanta porque refleja nuestras actitudes en tan solo unos segundos y muestra la diferencia que hace … el primer paso.



miércoles, 11 de noviembre de 2009

Sin límites, sin fronteras


Muchas veces me he preguntado qué tan necesarias son las fronteras, sobre todo en los casos en que hay naciones con lazos muy fuertes de cultura, raza, historia y costumbres. Entiendo que a pesar de tener las mismas raíces, cada pueblo tiene su propia identidad, pero no por ello se hace necesario marcar un límite de esa clase.

A lo que me refiero específicamente es a las manipulaciones políticas que se hacen para separar naciones o enfrentar a los mismos hermanos. En vez de buscar la reconciliación o el acercamiento nuestros dirigentes abren más la brecha.

Hace poco conmemoramos los 20 años de la caída del muro de Berlín, ocurrido el 9 de noviembre de 1989. La “Barrera de protección anti fascista” se construyó en 1961 para separar la Alemania Occidental de la Oriental. Su objetivo real era evitar a toda costa que continuara el escape de miles de alemanes inconformes con el régimen comunista que impuso la antigua Unión Soviética en el Sector Oriental. En el otro lado las condiciones de una vida digna eran mejores.

Más que el muro en sí, es increíble como las personas que están detrás del poder dividieron un país, separaron familias, amigos y amantes. De un lado quedó la esperanza y del otro la ofensa, pero ambos compartieron la profunda tristeza que una muralla provocó.

Somos diferentes pero no se puede negar que nos emocionamos cuando podemos ver que a pesar del idioma, de nuestras creencias, de nuestra historia y situación geográfica, podemos sentirnos como hermanos, vivir y compartir con otros sin tener en cuenta los límites o fronteras.

En medio de nuestra diversidad es bueno saber que tenemos muchas cosas en común, por ejemplo la sonrisa, la música, el baile, los valores, etc. Que podemos reconocer detrás de un rostro blanco, negro o mestizo, la calidad y la belleza del alma humana. En el fondo sabemos que tenemos sentimientos comunes, maneras de pensar que no discriminan, todos somos hijos, padres, hermanos, amigos…

Quiero compartirles un video que representa mucho para mí, en él veo un mundo sin límites y sin fronteras, veo como desaparecen esas líneas que dividen territorios, veo como los pueblos se pueden unir y demostrar que todos podemos ser uno.

La canción de fondo se llama Praan (Ciclo de vida), la letra es de un poema de Rabindranath Tagore y es interpretada por la cantante hindú Palbasha Siddique. Su traducción es la siguiente:

La misma corriente de vida que corre por mis venas noche y día, corre por el mundo y en los bailes rítmicos.

Es la misma vida que se inyecta a través de alegría, en el polvo de la tierra y en las innumerables hojas de hierba y se rompe en tumultuosas olas de hojas y flores.
Es la misma vida que se sacude en el origen del nacimiento y de la muerte.

El movimiento de mis piernas provocan el glorioso toque de este mundo de la vida,
Y mi orgullo por vivir está bailando en mi sangre en este momento.



miércoles, 4 de noviembre de 2009

Valor para vivir los valores


Todos nos quejamos de la crisis de nuestra sociedad, de lo mal que estamos y del proceder de la gente, y sin lugar a dudas afirmamos que todo se resume en la falta de valores, pero ¿qué son los valores?


Son aspiraciones que deseamos alcanzar, de manera que gracias a ellas podemos sacar y ofrecer lo mejor como seres humanos; podría decir que es una noble ambición. Sin embargo sabemos que las aspiraciones no sirven de nada sino hacemos algo de nuestra parte para concretarlas, para VIVIRLAS; es decir que una simple intención trasciendan a la realidad.
No podemos negar que vivir los valores hoy en día es un acto de valentía o de “autentica ridiculez”, eso depende de quien mire la situación. Como personas, instintivamente aspiramos a lo más noble, a aquello que nos puede alimentar y ayudar a crecer. Por eso los valores son apreciados pero no siempre deseados para vivir porque cuestan, ¿por qué? porque el valor es el ideal y el llevarlo a nuestra vida nos exige hacer de él un hábito, algo cotidiano, de todos los días y eso inevitablemente nos lleva a un desacomodamiento.
Lo bueno cuesta porque exige sacrificios, renuncias, replanteamientos, confrontaciones y no todos estamos dispuestos a asumir ese precio. Hoy en día se “admira” la picardía y se desprecia a alguien que tenga un buen proceder; el listo es el que hace lo que sea para conseguir sus caprichos, incluso si con eso tiene que pasar por encima de los demás o valerse de artimañas. El que obra viviendo los valores es tachado de tonto (por no decir otra palabra).
¿A que juega nuestra sociedad?
Sinceramente pienso que no lo sabe, queremos las cosas fáciles con la ley del menor esfuerzo. En el fondo deseamos hacer nuestros los valores pero la sociedad mal formada y sin una buena conciencia nos muestra que eso no vale la pena o nos enseña a ser cobardes.
Realmente se necesita de valor para vivir los valores. Sólo de esa manera sabremos ser testimonios vivos, y recuerden que no hay mejor propaganda que una vida coherente entre lo que se piensa con lo que vive.
Si queremos lo mejor en nuestra sociedad, debemos ser nosotros lo mejor que tenemos. Las cosas grandes siguen la naturaleza de sus componentes, de sus partes pequeñas.
Los invito a que seamos testimonios vivos de los valores, de esa manera ayudaremos a despertar las conciencias de los demás. Recordemos que la flor más bella y apreciada es la que nace en los sitios inhóspitos, ella es esperanza para que otras surjan en esas condiciones, de manera que pronto podamos contar con un jardín.
El amor, la amistad, la calidad, la coherencia, la tolerancia, la fidelidad, la prudencia, el compromiso, la responsabilidad, la humildad, la honestidad, la confianza, la lealtad, la perseverancia, la sinceridad, la transparencia, etc., nunca pasarán de moda.

jueves, 29 de octubre de 2009

La Historia de Irena Sendler


En tiempos de crisis sale a relucir el verdadero valor de una persona. Pero ¿qué hace que se olvide de sí misma para ayudar a otros?, ¿qué hace que se enfrente a situaciones que le hagan peligrar su integridad y aún así ins
iste en arriesgarse? Solo puedo encontrar una sola respuesta, y es puro y simple amor.

No es un secreto que las tendencias actuales nos “educan” para pensar en nosotros mismos y no en los demás, para “vivir” en función de nuestras falsas necesidades. Es increíble, pero a medida que avanzamos tecnológicamente nos olvidamos más del ser humano, de su alma, de su espíritu. Tantos descubrimientos y adelantos solo han servido para encerrarnos en nosotros mismos en una cárcel que no se percibe, que no tiene olor, ni gusto;
estamos atrapados en la modernidad que nos empuja a la individualidad que busca solo lo material.

Sin embargo hay personas que hacen la diferencia, imaginemos que nos encontramos en la Segunda Guerra Mundial. Hay prisioneros en un ghetto en Varsovia y padecen una epidemia de tifus, las tropas alemanas no se atreven a e
ntrar por temor al contagio, así que permiten el acceso a unas “prescindible” enfermeras polacas que quieren atender a los prisioneros.

Al entrar al lugar, una de ellas, Irena Sendle,
ve las indignantes condiciones en que vivían los Judíos y decide arriesgarse por ellos. Busca familias dentro del ghetto para proponerles sacar a sus hijos de ese sitio. Muchos se resistieron porque no toleraban la idea de la separación, otros desconfiaron ante la propuesta de una extraña que les pedía les diera lo más valioso que tenían. Algunos, con el corazón en la mano, confiaron y entregaron a sus hijos sin tener ningún tipo de garantía de que pudieran salir vivos.

Irena organizó a más enfermeras para sacar la mayor cantidad de niños, se valían de todo: los hacían pasar por víctimas de tifus, en bolsas de basura, debajo de sus ropas, en ataúdes, ¡en lo que sea!


Ella logró ubicar a otros contactos para crear falsas identidades para cada niño y los dejó en familias que estaban dispuestas a cuidarlos. Consiente de la historia de cada pequeño, de sus raíces e identidades y con la esperanza de reunirlos algún día con sus familias verdaderas, hizo un archivo con los datos de cada uno de ellos y los escondió en varios frascos que enterró.
El 20 de octubre de 1943 Irena es capturada por la Gestapo y llevada a prisión para ser brutalmente torturada. Se negó a revelar el nombre de las personas que le ayudaron y las identidades de los niños que salvó, es sentenciada a muerte y camino a su lugar de ejecución, un soldado que había sido sobornado, la dejó escapar.

Al terminar la guerra, esta mujer desenterró el pasado de 2.500 niños y trató de ubicarlos con sus familiares pero la mayoría ya habían muerto en los campos de concentración.
Nacida en 1910, Irena pasó sus últimos años en una silla de ruedas en un ancianato y falleció en el 2008.

Les dejo para reflexionar lo que el padre de Irena le enseñó siendo una niña: “Ayuda siempre al que se está ahogando, sin tomar en cuenta su religión o nacionalidad. Ayudar cada día a alguien tiene que ser una necesidad que salga del corazón".

¿Algún día podremos ver más allá de nuestros propios intereses?

viernes, 23 de octubre de 2009

La Historia de Nick Vujicic


A veces discriminamos a las personas, o las creemos menos, cuando tienen algún tipo de incapacidad física. Solo podemos sentir por ellos lástima y pensamos que son una carga para su pobre familia.
La verdad es otra. Hay algunos a quienes tal vez llamemos “minusválidos” (menos válido), pero que le dan lecciones de vida y coraje a cualquiera. Sus cuerpos no son como los nuestros, pero definitivamente sus espíritus tampoco.
Sus problemas los han forjado y definido, hasta tal punto, que pueden llegar a ser inspiradores y sin quererlo, hemos sentido el ridículo al ver que nos quejamos por cualquier pequeñez.
El alma humana se asemeja al carbón… se va akilatando a medida que las presiones actúan en él, de tal manera que algún día se convertirá en diamante. Reconozcámoslo, ese proceso da miedo y son pocos los que están dispuestos a enfrentarlo, la mayoría optamos por cambiar de meta o camino con tal de evitar el sufrimiento.
Hay un hombre llamado Nick Vujicic, que nació en Melbourne (Australia) en diciembre de 1982 con algunas complicaciones. No tenía ninguno de sus dos brazos, le faltaba la pierna derecha y la izquierda no se alcanzó a desarrollar. Imagínense lo que habrán pensado el personal médico del lugar, seguramente no le auguraban un buen futuro y que para sus padres sería un castigo.
Su vida estuvo llena de dificultades, hasta tal punto que a la edad de tan solo 8 años ya pensaba en el suicidio. Aprendió a escribir, a usar el computador, a vestirse solo, a realizar esas tareas cotidianas que no valoramos, pero que para él son un reto del día a día.
Con el tiempo Nick se dio cuenta que no todo el mundo sentía lástima por él, al contrario, despertaba admiración e inspiraba a muchos a sobreponerse y ser mejores.
Se hizo profesional y hoy es un conferencista motivacional que ha dictado sus charlas en muchos países. Tiene una manera muy especial de llegar a los jóvenes, les enseña que la vida no es fácil, pero tampoco es un imposible. Sus charlas tratan de los miedos, del rechazo, la discriminación, los sufrimientos, de todas esas experiencias que él ha sabido superar con creces.
Les dejo un video de este Diamante y me despido con el eslogan de “Corazón Valiente”, “Todos los hombres mueren, pero no todos viven realmente”



martes, 20 de octubre de 2009

¿Un caso de muerte asistida?


Anoche mi mamá y yo estábamos sentados en la sala hablando de las muchas cosas de la vida, entre otras estábamos hablando de la idea de vivir o morir.

Le dije: "Mamá, nunca me dejes vivir en estado vegetativo, dependiendo de máquinas y líquidos de una botella, si me ves en ese estado, desenchufa los artefactos que me mantienen vivo, prefiero morir."

Entonces, mi mamá se levantó con una cara de admiración... y me desenchufó el televisor, el DVD, el computador, el Ipod , el XBOX y me botó el vino, ¡el ron y todas las cervezas! ... CASI ME MUERO!

Esta historia me llegó hace años a mi e mail y de verdad que no nos damos cuenta que cada vez dependemos más de los aparatos que de las cosas sencillas de la vida. Es solo para reflexionar un poco…

miércoles, 14 de octubre de 2009

Volar por instrumentos

Cuando los pilotos de avión se encuentran volando pueden tener muchos puntos de referencia si lo hacen de día, pero si es de noche o están en medio de una tempestad no tienen otro recurso que fijarse en las lecturas de sus instrumentos.

En esos momentos ellos no pueden detener el vuelo, cargan una gran responsabilidad, pues no solo las vidas propias, sino las de sus pasajeros están literalmente en sus manos.


¿Qué hacen? Vuelan por instrumentos en medio de la oscuridad, de la turbulencia, de la penumbra del firmamento, en medio de un laberinto de nubes. Sabiendo seguir las lecturas del tablero podrán llegar a un feliz destino gracias a su pericia y conocimientos.


En medio de la realidad de cada quien podemos encontrarnos en situaciones similares al ejemplo anterior, sobre todo en una sociedad que poco a poco va cambiando su escala de valores y trata darle gusto a todo el mundo. Es una sociedad que quiere satisfacer los caprichos de cada quien, justificar lo malo y hacer ver ridículo lo bueno.


En medio de este vaivén de opiniones podemos caer fácilmente en dudas e indecisiones de como proceder. Seguimos en esa búsqueda interna que nos pueda dar una luz al respecto, pero parece que fuera evasiva.

Cuando nos encontramos en esta disyuntiva necesitamos buscar y usar nuestros instrumentos que nos guíen en medio de la oscuridad.


En ejercicio de nuestra libertad ¿cómo podemos elegir lo bueno?

El instrumento que nos puede auxiliar es la ética, ante ella ponemos las diferentes opciones que tenemos, buenas y malas, y nos ayuda siempre a elegir la buena.


Esto nos lleva a otra conclusión, no esta sujeta a lo relativo porque ella es una, sólida y firme. El relativismo es el gran enemigo para poder ir por la vida con una conducta y forma de ser correcta; cada quien busca imponer su punto de vista de manera que, si es necesario, sacrifica sus valores y creencias, acomodándolas a sus deseos de momento y a lo que la sociedad quiera imponer.


Cada vez se confunde más el ser libre con el relativismo. No se trata de hacer lo que se me venga en gana, sino de hacer lo que debo hacer ¡PERO BIEN! porque la esencia misma de la ética no permite.


Si queremos alcanzar algo bueno, así debe ser nuestro camino desde el principio y durante el recorrido; en otras palabras, el fin no justifica los medios.


Me permito traer a colación un aparte del libro “Ética Razonada” de José Ramón Ayllón: “El relativismo, por el contrario, tiende a confundir la realidad con el deseo, lo objetivo con “lo que a uno le parece”. Tiende a sustituir el parentesco real por un parentesco de conveniencia.”


La solución entonces es formar nuestras conciencias y hacer presentes los valores, fijar puntos de referencia sólidos que nos ayuden a resistir con convicción. Cada vez es más necesario ser de una sola pieza porque hay cosas que definitivamente no se pueden aplaudir.


Espero que todos seamos excelentes pilotos y aprendamos a volar por instrumentos.